La importancia de las palabras en la crianza de nuestros hijos

Aprende a utilizar las palabras de forma positiva con tu hijo

Ana Sendino
Ana Sendino Psicóloga

Es posible que en más de una ocasión, se te haya escapado decirle a tu hijo algo así como: '¿Eres tonto o qué?' o '¡Este niño está loco! mira las cosas que hace'…

A veces no somos conscientes de cómo, la forma en la que hablamos y las palabras que usamos, repercuten en nuestros hijos. Te explicamos cuál es la importancia de las palabras en la crianza de nuestros hijos y por qué debes cuidar todo lo que dices. 

Cuál es la importancia de las palabras en la crianza de nuestros hijos

La importancia de las palabras en la crianza de los hijos

A día de hoy sorprende la cantidad de niños que hay con falta de seguridad y confianza en sí mismos. Muchas veces nos pasa que no entendemos por qué ocurre, ya que aunque se nos escapen frases como éstas, siempre está de fondo el cariño y el amor que les damos cada día.

Lo cierto es que numerosos estudios afirman que nuestro cerebro centra la atención y procesa lo negativo con antelación a lo positivo. También está comprobado que lo negativo se queda en la memoria a largo plazo en cuanto sucede, mientras que lo positivo es necesario que se repita más en el tiempo para que permanezca.

Ocurre que no nos damos cuenta del eco que tienen nuestras palabras sobre nuestros hijos. Los niños asumen lo que los adultos les decimos y nosotros los adultos, no nos damos cuenta de la cantidad de veces que usamos el verbo SER en lugar del verbo ESTAR.

Un niño no interpreta igual hoy estás un poco nervioso, que eres nervioso. Cuanto más digas que tu hijo es de una determinada forma, más lo creerá.

Hace poco, escuchaba a una madre que le decía a su hijo mientras comían en un restaurante:

- Qué lento eres, ¡vas a terminar el último!

- ¿Aun vas por ahí? ¡come más rápido!

- ¿Lo ves? Todos han acabado…

El niño levantó la mirada y respondió:

- Claro mamá, es que soy lento.

Sin querer, con nuestras palabras empujamos a nuestros hijos a ser justo lo contrario que esperamos. Creemos que les advertimos, pero lo que ocurre es que les estamos diciendo que son de una determinada manera, y si uno lo escucha continuamente, al final lo acaba asumiendo.

Cómo utilizar las palabras con los hijos de forma positiva

Si queremos incentivar a nuestro hijo a que haga algunas cosas de una manera concreta, tenemos que centrar nuestra atención en lo positivo, y guiarlo hacia allí.

Preguntar: '¿qué vas a hacer cuando recojas?' en lugar de '¡como no recojas…!'.

El tipo de preguntas que hacemos, les ayudarán a guiar su pensamiento hacia una determinada dirección.

Así que aunque el día a día a veces nos haga desesperar y perdamos la paciencia, merece la pena pararnos un segundo y respirar antes de decir nada. 

El lenguaje y la forma en la que lo usamos, es la base de la comunicación. Si se usa con respeto, los niños aprenderán a respetar.  Los gritos y amenazas, tienen fecha de caducidad. Si un niño se siente intimidado, hará lo que le pidas, pero cuando tenga edad suficiente para responder, no le servirán las amenazas.

Por ello, tomemos conciencia de nuestras palabras, del modo y la forma en la que nos expresamos. Si nuestro hijo nos respeta, siempre será por el amor, no por los gritos.