Las madres trabajadoras son las responsables de la obesidad infantil, según un estudio

Medidas para educar a los niños en hábitos de alimentación saludables

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

La obesidad infantil es una de las plagas del siglo XXI contra la que todos, madres, padres, profesores y autoridades, tenemos que luchar. Todos somos conscientes de ello, pero de ahí a responsabilizar por completo a las madres trabajadores de la obesidad infantil hay un trecho, ¿verdad? Y es que ya es demasiado estresante conciliar la vida laboral con la personal como para que añadan más presión.

De madres trabajadoras, niños obesos 
madre trabajadora y niños obesos

¿Qué relación pueden haber entre una madre que trabaja fuera de casa y el peso de su hijo? Quizás a ti también te sorprenda la respuesta como a mí, pero es que según un estudio de la University College de Londres, las madres trabajadoras -da igual que lo hagan a jornada completa que parcial- -tienen la culpa de la obesidad infantil y si, además, se es madre soltera más aún. 

Todo esto lo afirma su autora, la profesora Emla Fitzsimons, tras analizar más de 20.000 familiares del Reino Unido. "Encontramos que los niños cuyas madres trabajan tienen más probabilidades de tener un mayor comportamiento sedentario y hábitos dietéticos más pobres", explica.

En dicha investigación, se sugirió que los hijos de madres que trabajan a tiempo completo tienen un 29% menos de probabilidades de comer un desayuno regular y un 19% más de probabilidades de ver la televisión durante más de tres horas al día.

En contraste, los científicos concluyeron que el empleo del padre "no tiene un efecto significativo" en el peso de los niños. En cambio, sugieren que es más probable que los padres sean "jugadores activos" en el bienestar de sus hijos si las madres proporcionan la mayor parte del cuidado de los niños.

Como te podrás imaginar, las críticas a este estudio no se han hecho esperar en las redes: "Como si no tuviéramos suficiente pena, maldita sea si eres una madre trabajadora y maldita si no trabajas" dice un tuit, mientras que otras exclaman, "es culpa de las mujeres otra vez", y algunas utilizan la ironía, "¡cómo nos atrevemos a dejar el fregadero de la cocina, tener ambición y realmente disfrutar de nuestros trabajos!".

Y tú, ¿qué piensas?

Medidas para acabar con la obesidad infantil 

madres trabajadoras y niños obesos

Sea cierto o no esta relación, desde Guiainfantil.com queremos aportar nuestro granito de arena a la lucha contra la obesidad infantil y para ello hemos recopilado algunos de los consejos que la Organización Mundial de Salud (OMS) ha elaborado para cambiar los hábitos alimenticios de nuestros hijos y ¡de toda la familia!: 

- Fomenta el consumo de alimentos saludables
Nuestros menús deben incluir mucha fruta, verdura, pescado y legumbres. ¿Y cómo hacer que nuestros hijos coman estos productos? Primero nos deben ver a nosotros, ¡somos un espejo en el que se reflejan a diario! Segundo, haciéndoles partícipe del momento de ir al comprar y de cocinar. ¡Será muy divertido! Y, tercero, preparando recetas divertidas y apetecibles. ¡Se puede jugar con los colores o con las formas!

- Evita los alimentos insanos
Muchas veces los padres no somos conscientes de que productos como la bollería industrial, las chucherías, los refrescos y todo lo que sea comida procesada son el mayor enemigo de la obesidad infantil. Reduzcamos, y si es posible, eliminémoslos de nuestra dieta para siempre. Sabemos que es difícil porque en el supermercado están colocados de manera estratégica para que el niño los demande y en la televisión se anuncian continuamente, pero en nuestras manos está.

- Sé consciente de lo que compras
La próxima vez que vayas a comprar, párate unos segundos antes de echar un producto al carro o a la cesta y examina bien el etiquetado para ver la cantidad de azúcar que contiene cada alimento. El consumo de azúcar libre recomendado por la OMS sería: 25 gramos al día para adultos, 17 gramos al día para niños entre 2 y 11 años y 0 gramos para bebés lactantes (0 a 2 años).

- Reducir el sendentarismo
A los niños de hoy en día les cuesta moverse. No es que sean vagos sino que sus alternativas de ocio están cambiando. Ahora prefieren pasar tiempo frente a la pantalla de un ordenador jugando al Fornite o con el móvil intercambiando mensajes por whatsapp o dando likes a esa foto de instagram que ha colgado su best-friend. ¡Busquemos alternativas para que salgan de casa y se muevan!

- Promover la actividad física
Los beneficios de hacer ejercicio, tanto para niños como adultos, son múltiples: mejora el rendimiento escolar y la autoestima, aumenta la capacidad respiratoria y muscular, reduce la grasa, ayuda a la salud ósea... ¡Vamos!

- Cuidar nuestra alimentación en el embarazo
Y, algo que sí nos afecta directamente a las mujeres, debemos cuidar nuestra alimentación en el embarazo porque desde que los pequeños están en la tripa de mamá, podemos educar su paladar y empezar a inculcarles y transmitirles hábitos saludables.