Síndrome de la mamá cansada - La maternidad SÍ es difícil y agotadora
Ser mamá no es una tarea fácil y aquí te damos las señales que indican que eres una madre agotada
- La conversación que demuestra que ser mamá no es fácil y sí agotador
- ¿Qué ejercicio puede ayudar para no sentir que fallas como madre?
- 8 señales que indican agotamiento físico y emocional en una mamá
- Maneras y consejos útiles para cuidarte como mujer y como madre
El cine y los anuncios de televisión nos han vendido una imagen de la maternidad que nada tiene que ver con la realidad de las mujeres que deciden por voluntad propia iniciarse en esta aventura. Traer una vida al mundo es una de las experiencias más bonitas que vive una mujer en su vida, pero también puede ser muy dolorosa. Los miedos, los temores y los sentimientos de culpabilidad nos acompañan en cada momento, creándose un sentimiento de fracaso constante. Aquí, el síndrome de la mamá cansada - La maternidad SÍ es difícil y agotadora.
La conversación que demuestra que ser mamá no es fácil y sí agotador

Ser madre es difícil y agotador, sí, en especial cuando el exceso de tareas, la falta de descanso y la carga mental superan la capacidad de afrontamiento, lo que se conoce como 'síndrome de la mamá cansada o agotada'. Ocurre cuando intentamos cumplir expectativas perfeccionistas, trabajar fuera y dentro de casa, atender a todos y sentir culpa por no llegar a todo.
El resultado puede ser un agotamiento físico y emocional profundo que muchas veces se vive en silencio. Para muestra un botón, gracias a esta conversación:
- Ser mamá es agotador.
- Sí, pero los beneficios te lo compensan.
- Puedes decírmelo. Yo también soy mamá.
- ¿Decirte qué?
- Todas las cosas que piensas, pero que no te permites decir.
- De acuerdo, yo primero. Quiero mucho a mi hijo, más de lo que puedo expresar, pero ser mamá no es suficiente. Echo de menos mi trabajo. No me dejarás sola aquí sintiéndome como la peor mamá del mundo, ¿no?
- De acuerdo. Amo a mis niñas, pero he disfrutado de no tenerlas aquí. Necesitaba un descanso. Me siento culpable. Porque siempre había deseado tener una familia. Y ahora tengo dos niñas preciosas y me están volviendo loca. Y siento que estoy fracasando todo el tiempo.
- No estás fracasando. Ser mamá es difícil.
Así comenzaba una conversación entre dos protagonistas de una película del año 2010 (Sex and the City 2), dos mujeres que son madres y se confiesan acerca del sentimiento de ser mamá. Pasen los años que pasen, este tema entre mujeres es un tema que cuesta hablar abiertamente, ya que se juzga de más porque se tiene la idea de que las mamás NO pueden quejarse.
¿Qué ejercicio puede ayudar para no sentir que fallas como madre?

Afortunadamente, algo está cambiando y, poco a poco, somos capaces de expresar los sentimientos relacionados con nuestros hijos, sin sentirnos culpables o malas madres por sentirse así. De hecho es un ejercicio que yo recomiendo hacer para liberarnos de pensamientos tóxicos y negativos hacia nuestra persona y que es bastante efectivo. ¿Empezamos?
Si pudieras expresar tus sentimientos, ¿qué es lo primero que dirías? Escríbelo si aún no eres capaz de verbalizarlo. Y si te atreves, háblalo con otras mujeres… ¡te sorprenderá lo que dicen si sois totalmente honestas! Recuerda una famosa frase de Jill Churchill, escritora estadounidense: 'No hay manera de ser una madre perfecta, hay un millón de maneras de ser una buena madre'.
Las creencias alrededor del rol de la madre, cada vez más, se destapan y se comparten abiertamente en estos tiempos. Y es que nos enfrentamos a saber si las expectativas que quiero cumplir son mías o de la sociedad. Nos enfrentamos al miedo de no llegar a ser la madre perfecta que, desafortunadamente, nos atrapa para dejar salir quien realmente somos.
Se nos olvida que nuestros hijos no quieren madres perfectas, sino madres felices. Madres que se sientan bien precisamente en el rol de madre, de hija, de compañera, de amiga… ¡en cualquiera de sus roles, porque lo importante es ser una misma en cualquiera de nuestras facetas! Al serlo, podemos ofrecer lo mejor a esas personitas que dependen de nosotras.
8 señales que indican agotamiento físico y emocional en una mamá

La maternidad implica entrega y una enorme responsabilidad, sin embargo, cuando el cansancio se acumula puede aparecer un desgaste profundo. El agotamiento físico y emocional no siempre se reconoce a tiempo, porque muchas madres lo normalizan, así que identificar las señales es el primer paso para poder actuar y prevenir que la situación se agrave. Estas son algunas señales que indican agotamiento físico y emocional en una madre:
- Sensación constante de cansancio, incluso después de dormir.
- Irritabilidad frecuente o cambios bruscos de humor.
- Llanto fácil o sensación de estar desbordada.
- Problemas de sueño.
- Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
- Dolores físicos recurrentes (cabeza, espalda, tensión muscular).
- Sentimiento persistente de culpa o de no estar haciendo suficiente.
- Pérdida de interés por actividades que antes disfrutabas.
Cuando el cuerpo y la mente están sobrecargados, comienzan a enviar señales claras. El cansancio que no se resuelve con una noche de sueño indica que el descanso no está siendo reparador. La irritabilidad constante significa que sus recursos emocionales están al límite y la dificultad para concentrarse o tomar decisiones es el resultado de la carga mental con la lista de tareas invisibles.
El sentimiento de culpa también es un indicador frecuente, ya que muchas madres experimentan la sensación de no estar haciendo lo suficiente por sus hijos y su hogar, aun cuando están dando lo mejor de sí mismas. Esta autoexigencia sostenida a través del tiempo puede convertirse en un círculo realmente agotador que impide reconocer los propios logros.
Es importante entender que estas señales NO son sinónimo de debilidad ni de fracaso, sino que hablan de una necesidad legítima de descanso y autocuidado. Escuchar al cuerpo y las emociones es un acto de responsabilidad. Cuando una madre se cuida, no solo protege su salud física y mental, sino que ofrece a sus hijos un modelo sano de equilibrio y bienestar.
Maneras y consejos útiles para cuidarte como mujer y como madre

Yo me tengo que querer a mí misma, me tengo que caer bien, me tengo que aceptar tal y como soy. Y eso es lo que realmente le importará a mi hijo y será lo que quiere para su madre porque querrá aprender de ella, que él también tiene que quererse. No olvides que para cuidar de otra persona, primero tienes que cuidar de ti. ¿Cómo podemos hacer esto? ¡Aquí van algunos consejos!
- Buscando tiempo para ti
El día tiene 24 horas y dentro de estas posibilidades seguro que sacas un momento para estar contigo y hacer eso que realmente te gusta: ir al clase de yoga, practicar running, leer un libro...
- Queda con amigas
Mujeres que estén pasando por lo mismo que tú y con las que puedas desahogarte o poner un poco de humor a la vida, pero también con aquellas colegas que son solteras y que te hablarán de otra cosa que no sea de los niños.
- Delega o descargar
En este punto quizás deberías tener una conversación con tu pareja. Quizás tú te está sobrecargando de tareas y eso te está asfixiando. No eres supermother ni superwoman, ¡recuérdalo!
- Pide la cooperación de la familia
Para aliviar el agotamiento reparte de forma equitativa las tareas domésticas y de cuidado, delegando algunas responsabilidades concretas para que disfrutes de un descanso real. Así, reconocerán tu esfuerzo y validarán tu cansancio.
- Prevén llegar al límite del agotamiento
Establece límites y aprende a decir 'no'. Ajusta tus expectativas y abandonar el perfeccionismo. Trata de planificar tiempos de descanso como una prioridad, no como un lujo y pide ayuda antes de sentirte desbordada.
Piensa que algún día esta etapa tan agotadora de llevarles al colegio, recogerles, las extraescolares, los uniformes y los exámenes pasará. Tus hijos crecerán, se independizarán y formarán su propia familia. Entonces, puede, que eches de menos esta situación. Disfruta de la maternidad con sus luces y con sus sombras, aunque esto no significa no cansarse: significa reconocer tus límites, pedir apoyo cuando lo necesites y recordar que cuidarte también es una forma de cuidar a tus hijos.
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Bibliografía
- Toledo González, C. (2022) Culpa y maternidad, una pareja soluble: variables psicológicas que influyen en el afrontamiento de la culpa. Tesis. Facultad de Psicología y Logopedia (ed.) Universidad de La Laguna, España, pp. 1-25 Disponible en: https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/29221/Culpa%20y%20maternidad%20una%20pareja%20soluble.%20Variables%20psicologicas%20que%20influyen%20en%20el%20afrontamiento%20de%20la%20culpa..pdf?sequence=1