6 claves para que una madre nunca se sienta anulada por la maternidad

La prioridad de una madre debe ser ella misma, y luego su bebé

María Machado

No hay felicidad comparable a convertirse en madre. Sin embargo, la maternidad lleva aparejada muchas otras emociones y sentimientos que no siempre resultan tan agradables: dudas, preocupaciones, miedos, culpabilidad, autoexigencia... Todo ello, sumado a que todos los bebés resultan muy demandantes, sobre todo en los primeros meses de vida, las mamás se pueden sentir abrumadas. ¿Qué puede hacer una madre para no sentirse anulada por la maternidad? ¿Cuáles son las claves para sentirte bien contigo misma y disfrutar del momento?

Para reflexionar sobre ello, hemos hablado con Paola Pedraza, psicóloga especializada en salud mental perinatal en Colombia. Ella, además de su experiencia profesional nos habla desde el punto de vista de una madre reciente, pues su hijo Tomás tiene 3 años y su pequeña Valquiria, 11 meses.

Por qué las madres se pueden sentir anuladas por la maternidad

Cuando la madre se siente anulada por la maternidad

Puede sonar crudo o egoísta, por eso no todo el mundo se atreve a decirlo en voz alta, pero como explica Paola la prioridad de una madre debe ser ella misma, y luego su bebé. No podemos pretender cuidar a una persona, y que esta sea feliz y sana mental y físicamente, si nosotras mismas no nos cuidamos; cuidarse para cuidar. No podemos olvidar la premisa: 'mamás sanas, bebés felices'.

El bebé que acaba de llegar a la familia depende en su totalidad de su madre y de su padre, por lo tanto ambos deben estar seguros de que están en las mejores condiciones. En caso contrario, no podrán ocuparse de su hijo tal y como este merece. Por este motivo, es importante que la mamá encuentre ratitos en los que pueda cuidarse a ella misma.

Al olvidar estos autocuidados, las madres pueden llegar a sentir que la maternidad les está anulando; o más bien, que ellas mismas están permitiendo que la maternidad les anule. Si bien es cierto que durante la maternidad tienen lugar una serie de cambios físicos y hormonales que pueden jugar una mala pasada, es necesario que las mamás (y toda su red de apoyo) pongan todo lo que esté en su mano para que esto les anule.

Claves para que la maternidad no nos abrume, ¡ni pueda con nosotras!

Si la maternidad abruma a las madres

A continuación, la psicóloga Paola nos da algunas claves para evitar que la maternidad anule a las madres.

1. Aceptar el cambio de rutinas y hábitos
Es indiscutible que la maternidad trae algunos cambios evidentes a la vida de una madre. Sin embargo, es importante hacer balance de hasta qué punto se permite que esta nueva vida se imponga sobre la que se tenía antes.

En esta situación, podemos encontrar los dos extremos: las mamás que intentan seguir con la vida que tenían hasta entonces; y las que dejan atrás por completo sus vidas de siempre, cambiando totalmente su forma de ser y de estar. La clave está en encontrar el punto medio entre una postura y otra, por el bien de la mamá y del bebé.

2. Comprender que el puerperio es una evolución
Tras un parto, una mamá tiene que recuperarse físicamente. En este sentido, es importante que en las primeras semanas, incluso meses, aproveche para recuperar fuerzas. Pero también es importante que le dedique mucho tiempo al bebé: a estar con él, a sentirlo, a construir un vínculo fuerte, a alimentarlo...

Tras este primer periodo que se debe respetar por nuestra salud y por el desarrollo del bebé, se podrán ir retomando algunos de los hábitos anteriores. Cada mamá debe encontrar sus propios ritmos y actividades: empezar a ir al gimnasio, salir alguna tarde con sus amigas, buscar un rato con la pareja...

3. Intentar que la rutina del niño se adapte a la nuestra
Nada más nacer, el bebé tendrá todos los ritmos cambiados y, por ejemplo, no podemos esperar que duerma toda la noche. Sin embargo, poco a poco, según van creciendo, se deben ir transmitiendo rutinas y hábitos, ya que estas son imprescindibles para el crecimiento y desarrollo de los pequeños.

Para sacar tiempo para ella mismas, las madres pueden adaptar estas rutinas a los ritmos del niño y a los suyos propios. Por ejemplo, si se acuesta al niño a las 11 de la noche (aunque luego se levante más tarde) la mamá no tendrá tiempo para dedicarse un rato antes de irse a la cama, ya que para entonces también estará cansadísima. Por lo tanto, si se adelanta el momento de dormir, será más fácil tener cierto margen para disfrutar antes de la hora de dormir.

Qué hacer para que la maternidad no te anule

4. Aprovechar cualquier rato para descansar
Es importante aprovechar cualquier momento en el que el niño duerma o esté entretenido para descansar. Pero también podemos utilizar esos momentos para disfrutar de las aficiones: darse un baño, leer, cocinar...

5. Organizarse y dejarse ayudar
En la mayoría de los casos, las mamás no están solas en esto de la maternidad. Existen diferentes apoyos que pueden ayudar para dar con ciertos momentos de liberación y de autocuidado. La pareja, los abuelos, un babysitter... Aprovechar esa red de apoyo puede ser muy beneficios para esa madre, sobre todo cuando está comenzando a sentirse agotada.

6. Buscar espacios para una misma
Gracias a este apoyo de los seres queridos y la buena organización, la madre conseguirá encontrar ratos para ella. Estos momentos los podrá dedicar a lo que ella quiera: descansar, arreglarse, retomar las amistades, hacerse un tratamiento... Lo que ella quiera y necesite en ese momento.

Las consecuencias de que la madre no se cuide a ella misma

Qué es la depresión posparto en las madres

Y qué pasa si nos dejamos abrumar por la nueva situación que se vive en casa. Estas son algunas de las consecuencias:

- El cansancio extremo puede provocar problemas físicos
Cuando una madre no es su prioridad, aparece el agotamiento tanto a nivel físico como emocional. Algunas de las consecuencias físicas más habituales son las ojeras, el sueño constante, la pérdida de peso, la falta de apetito, la ansiedad por la comida que desemboca en una subida de peso preocupante...

- Irritabilidad
Otra de las consecuencias más habituales del cansancio extremo es la irritabilidad. Cuando una madre no descansa bien, es habitual que esté más malhumorada, tenga cambios de humor, esté irritable... Y esto acaba afectando a su día a día. Y al final, esta irritabilidad puede llegar al bebé.

- Sentimientos encontrados
Por el cansancio, algunas madres pueden llegar a desarrollar sentimientos encontrados hacia el bebé. Le quieren y le adoran, pero sienten cierto sentimiento de tristeza porque se enfrentan a un cambio demasiado grande en sus vidas que, por el momento, no saben gestionar.

- Predisposición al maltrato infantil
Cuando una madre está muy cansada, cualquier pequeño gesto que no espera puede hacerle explotar. En este momento, su manera de reaccionar puede ser diferente: gritos, desesperación, violencia... Sin embargo, cuando la mamá está descansada y cuidada, el amor va a ser su primera respuesta.

- Depresión posparto
En algunas ocasiones, este cambio emocional puede dar lugar a desarrollar una depresión posparto. Es normal que, tras dar a luz, las mujeres sientan cierta tristeza. Sin embargo, estar tristes no es sinónimo de tener depresión. Cuando una mujer sufre depresión tiene llanto permanente, insomnio, falta de hambre, desprecio hacia el bebé, falta de ganas de hacer cosas (bañarse, salir de la cama, etc.) ... Y todo ello se mantiene durante 6 meses o más.

Si pasado este tiempo estos sentimientos se mantienen, es recomendable acudir a un psicólogo o psiquiatra para que recibir ayuda.

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