Lo que se gana y lo que se pierde al tener hijos

Cuando decides traer niños al mundo, tu vida cambia de una y otra forma

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

“Decidir es renunciar” Nada más cierto; tomar una decisión, cualquiera que sea, incluso no hacerlo, abre un camino lleno de posibilidades y cierra otro lleno de opciones que hemos decidido no tomar.

Traer al mundo a un bebé es una de las decisiones más trascendentales en la vida de un ser humano, significa sin lugar a dudas, que la vida tal y como la conocíamos será distinta para siempre… Eso asusta a muchos e ilusiona a otros. Hay que ser conscientes de lo que se gana y lo que se pierde al tener hijos para estar preparados para su llegada.

Lo que se gana al tener hijos

Esto es lo que se gana y se pierde al tener hijos

Una gran mayoría de padres que se encuentra a la espera de su primer hijo escuchan de muchas fuentes distintas, los sacrificios que tendrán que hacer y todas aquellas cosas que perderán; esto invariablemente los hace caer en algunos momentos de pánico. Pero entonces, ¿qué se gana y qué se pierde al tener un hijo?

A continuación, detallo algunas de las cosas esenciales que vienen y se van para todos aquellos que han decidido, como el “ángel enamorado”, dar el salto al vacío y descubrir qué es ser padres. Espero que esto pueda ayudar a quienes se encuentran dudando a descubrir si vale la pena el riesgo y la inversión.

- La posibilidad de elegir un nombre y poner tu apellido a su lado.

- Ser designado padre, tutor, guardián, custodio y guía de un ser humano de por vida.

- La emoción de escuchar una vocecita decir “mamá” o “papá” y echarte los brazos como si fueran lo único en el mundo.

- Convertirte en superhéroe de tiempo completo, con muchas y variadas misiones que cumplir.

- Sacar a flote habilidades de enseñanza, narración de cuentos, cocina, enfermería, costura, manualidades,  fontanería… y un sinfín más que no sabías que tenías.

- Regalos únicos y de valor incalculable hechos con fotografías, crayolas, pegamento, sopa de pasta y yeso.

- Nunca más volverás a estar aburrido ni a pensar que no tienes nada que hacer.

- Desarrollarás tu creatividad y capacidad de resolución de problemas de una manera que nunca creíste posible.

- Muchos besos, abrazos pegajosos y risitas bajo las sábanas.

- La imperiosa necesidad de convertirte en una mejor persona.

Esto es lo que se gana y se pierde al tener hijos

Y lo que se pierde al convertirse en padres

Pero, indiscutiblemente, también hay algunas cosas que se pierden o cambian una vez que tenemos hijos. He detallado algunas a continuación.

- Por mucho tiempo, hasta que tus hijos crezcan, tus horas y tu calidad de sueño nunca volverán a ser las mismas.

- Será casi imposible volver a estar a la cabeza de tu lista de prioridades.

- Los gastos personales tendrán que reducirse, dando paso a facturas de médicos, pañales, ropa, juguetes, colegio, deportivo, diversiones…

- Por mucho tiempo olvidarás el significado de la palabra tranquilidad, ya que volverás a pasar por el preescolar y la primaria (por lo menos) a través del apoyo que les des tus hijos, esta vez con más angustia de que todo marche bien.

- Dudarás de la existencia de la palabra  “silencio” y su significado.

- Con seguridad tu casa no volverá a lucir igual de ordenada por mucho tiempo.

Tu estabilidad mental, temple y manejo de emociones se pondrán a prueba de muchas y muy variadas formas.

Como vemos el balance parece apuntar a que vale la pena tener la maravillosa oportunidad de volver a vivir la vida a través de los ojos de un hijo…

¿Tú que piensas?

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