Tú eres un espejo donde tu hijo se refleja. ¿Qué quieres que vea?

El ejemplo, la mejor técnica para educar a los niños

Carola Álvarez Arce
Carola Álvarez Arce Psicóloga Infanto-Juvenil

El ser padres implica una ardua tarea de autoconocimiento y autodesarrollo, porque no queremos imprimir nuestras sombras a nuestros hijos; por el contrario el interés de un padre va de la mano con una firme motivación de ayudar y fomentar la felicidad de los hijos. Y es que tú eres el espejo donde tu hijo se refleja. ¿Qué quieres que vea de ti? 

Qué cosas te gustaría que tus hijos aprendieran de ti

Tú eres un espejo donde tu hijo se refleja. ¿Qué quieres que vea?

La principal interrogante es qué cosas debemos hacer para educar de buena forma a nuestros hijos. Para ello es crucial en primer lugar aceptar los aspectos sombríos de nosotros mismos, para luego empezar a transformarlos o conducirlos de una mejor manera.

Otra pregunta que te recomiendo que te hagas es: ¿Qué cosas te encantarían que tus hijos aprendieran de ti? Tal vez pueden ser habilidades sociales, autocontrol emocional, laboriosidad, disciplina, humor… Cada padre y cada madre tiene ciertas jerarquía de cosas que quieren que los hijos aprendan, sin embargo muchas veces lo que decimos es distinto a lo que hacemos o actuamos. ¡No somos coherentes del todo!

Esta incongruencia afecta enormemente en el aprendizaje social, el cual sin duda es uno de los aprendizajes más relevante a la hora de enseñar, y es que no podemos olvidar que la mayor parte de la conducta humana se aprende por observación mediante modelado o aprendizaje vicario, que es el aprendizaje por imitación que se produce durante los primeros años de los niños. Los padres y educadores serán los modelos básicos a imitar, porque son personas significativas e importantes para el niño. Con unos y con otros pasa la mayor parte del tiempo.

Las cuatro cosas que tú les refleja a tus hijos 

tu ejemplo, el mejor aprendizaje para tus hiojs

Fue el psicólogo Albert Bandura quien propuso que el aprendizaje se centra en cómo las personas van observando modelos de su entorno y los integran a sus propias conductas, ¡los hacen suyos! Es un aprendizaje inmediato, inconsciente y sin necesidad de un proceso de práctica, así que no es extraño que los hijos aprendan rápidamente si observan a sus padres hacer ciertas conductas, como gritar o no controlar las emociones. 

1. Ser tranquilos
¿Qué ocurre en el cerebro del niño cuando este ve que sus padres pierden la calma con rapidez frente a un enfado suyo, que le gritan y que, en algunos casos de manera excesiva e injustificable, le propinan algún golpe? Tras esto, el aprendizaje que observara el niño será de descontrol y violencia, por lo tanto este comportamiento enfurecido de un padre o de una madre será lo que el niño guarde para él y que utilice la próxima vez que se enfrente a una situación estresante o frustrante, Mi consejo es que cuando vuelva a darse esta situación los padres deben haber aprendido a guardar la calma, respirar y pensar qué quieren que nuestros hijos aprendan de esto. ¿Violencia? No creo.

2. Ser felices
La felicidad también es aprendida desde lo observación. Si tu hijo ve que eres feliz, que tus conductas son a menudo de reír, jugar y disfrutar de la vida, estarás ayudando a que él tenga una actitud positiva de la vida; mientras que si ve que continuamente te quejas y tienes una actitud negativa, probablemente tu hijo también lo aprenderá. Recuerda que la felicidad es una decisión de cómo afrontamos las dificultades.

3. Relacionarse con los demás 
Otro aspecto también muy importante para su futuro y su desarrollo en este mundo es la sociabilidad y la capacidad de poder estrechar vínculos con otros, y esto también lo aprenden sus padres. Si tu hijo observa que no lo escuchas, que usualmente estás frente  a una pantalla u otro distractor, que no tienes una actitud de escucha activa (mirar a los ojos o asentir con la cabeza...), entonces le costará mucho poder escuchar y empatizar con otros. Te recomiendo que cada vez que tu hijo te hable, le mires a los ojos, le escuches con atención  y que le hagas preguntas, de esa forma sabrá como llevar una sana comunicación que sin duda le ayudará a lo largo de la vida 

4. Tener autoestima y quererse a sí mismo
La autoestima positiva, tan importante para afrontar las distintas circunstancias, también está en tu mano. Si tu hijo observa que usualmente te quejas por tu aspecto físico o que no te das tiempo para conectarte contigo mismo, aprenderá rápidamente a no quererse tal y como tú se lo estás mostrando.

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