Enseñar a los niños a fortalecer el vínculo de amistad en la infancia

Enseñar a los niños a ser amigos de sus compañeros

Jimena Ocampo Lozano

Los adultos solemos preocuparnos mucho por las amistades de nuestros hijos y le concedemos mucha importancia a que tengan buenos y muchos amigos, que sean las relaciones sean fuertes y duraderas y a veces confundimos cantidad con calidad.

Las relaciones de amistad son fundamentales en el desarrollo afectivo, social e intelectual de las personas por lo que es importante enseñar a nuestros hijos a fortalecer el vínculo de amistad en la infancia.

Aprender a fortalecer el vínculo de amistad en la infancia

El vínculo de amistad en la infancia

Es importante saber que a lo largo del ciclo vital el concepto de amistad cambia, tanto su contenido como la forma en que se manifiesta y que en ella influyen una serie de variables que van a ser claves en el tipo y calidad de las amistades de nuestros hijos.  

Es importante conocer qué aspectos de la educación que se da en la familia influyen en el desarrollo de amistades de los niños. Las variables del ambiente familiar que tienen incidencia en las relaciones del niño o de la niña con los iguales son: 

- El estilo de apego desarrollado por los niños y sus figuras de apego principales, se trasladan a la relaciones con sus iguales. En  el estilo de apego seguro trasladan reciprocidad, comprensión y empatía. Además es un estilo de apego que facilita el desarrollo de una autoestima positiva, iniciativa, curiosidad y entusiasmo, y estos niños muestran comportamientos más competentes y adaptativos en las interacciones con iguales. Otros tipos de apego tienden a manifestar un repertorio de incompetencia variado, que va desde la conducta colérica y agresiva de los de apego inseguro-evitativo, hasta el comportamiento quejica, fácilmente frustrable e inhibido que tienden a mostrar los de apego inseguro-ambivalente.

- Las prácticas educativas y estilo de interacción de los padres también tienen cierta relación con algunos atributos de la competencia social de niños y niñas. Así, por ejemplo, el estilo democrático está asociado con buenos niveles de competencia social, los hijos e hijas de padres autoritarios tienen más tendencia a ser agresivos cuando la figura de control no está presente, expresando además poco afecto a sus compañeros, teniendo poca iniciativa en sus encuentros sociales y siendo menos alegres y espontáneos, también los hijos de progenitores permisivos tienen dificultades en el control de la conducta

- Las actuaciones de los padres en relación a la competencia social de sus hijos, su sistema de valores, su concepción de la infancia y el desarrollo y la importancia que conceden a la experiencia social son cruciales en las relaciones de amistad de los niños. 

Cómo ayudar a los hijos a fortalecer el vínculo de amistad

Pero además de las variables familiares y educativas hay algunas actuaciones concretas que los padres podemos poner en práctica para fomentar el vínculo de amistad en la infancia:

- Los niños aprenden de lo que ven en casa, por lo que para que nuestros hijos sean sociables, es bueno que los padres también lo sean. Si quedáis con amigos o habláis habitualmente de ellos, los niños ven que son relaciones positivas y agradables y comprenderán por qué los valoras y los aprecias.

- Invitad a sus amigos a merendar o a pasar la tarde en casa o quedad para ir al parque. Cuando son pequeños ellos no suelen hacer planes, y con la vida ajetreada que llevamos, en la que parece que no hay apenas tiempo, es bueno que los adultos procuremos que los niños se relacionen con sus amigos más allá del colegio.

- Cuando haya niños en casa facilita que jueguen entre ellos, (disfraces, puzzles, construcciones, juegos de mesa...).

- Hay que procurar no intervenir en sus juegos o en sus posibles diferencias. Es mejor que aprendan a resolver sus pequeños conflictos entre ellos.

- Escucha a tu hijo. Si viene disgustado o preocupado porque su amigo se ha enfadado o no ha jugado con él, es bueno hablarle y ayudarle a resolver y comprender la situación. No le quites importancia y le digas "ya se le pasará", "mañana se os ha olvidado", ayúdale a expresar lo que siente y enséñale a hablar con su amigo. 

Por último, es importante que comprendamos que la amistad es fundamental en el desarrollo social de nuestros hijos por lo que cuando los niños son pequeños, somos los padres los que tenemos que procurar que los niños tengan tiempo para jugar y relacionarse con sus iguales más allá de los tiempos del recreo o de las extraescolares.