Pelusilla, ¿dónde estás? Cuento infantil sobre el poder de la amistad

Este es uno de esos cuentos para niños para hacer reflexionar a tus hijos

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Leer cuentos infantiles en familia es un hábito magnífico, ya que refuerza el vínculo entre los seres queridos y fomenta la imaginación del niño. Además, algunas historias pueden servirnos para hablar sobre los distintos valores con nuestros hijos

Este cuento titulado "Pelusilla, ¿dónde estás?" habla sobre el poder del amor, que lo puede con todo. Y es que el lobo de esta historia estuvo a punto de comerse a la oveja hasta que se enterneció al ver lo mucho que la quería la niña. Seguro que tu hijo también aprenderá sobre la necesidad de recapacitar sobre nuestros actos, sobre todo cuando son un poco malvados. Acompañamos este cuento para niños sobre el poder de la amistad con unas preguntas de comprensión lectora para que compruebes si tu hijo ha entendido la historia. 

No te pierdas este cuento infantil sobre la amistad

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No había nada más divertido que pasar el día con las ovejas. Desde muy niña Marieta había crecido a los pies de la montaña jugando con esos animalitos que parecen bolas de algodón. Quería ser pastora. Le gustaba ser pastora.

A cada oveja Marieta había bautizado con un bonito nombre. Una se llamaba Mancha, otra Algodón, otra más pequeña Pelusilla… Y a todas les contaba cuentos y cantaba canciones.

Un día, mientras las ovejas comían en el prado, Marieta se entretuvo danzando con las mariposas mientras intentaba imitar el canto de los pájaros. Los minutos pasaron muy rápido y cuando la pequeña quiso recoger su rebaño descubrió que Pelusilla no estaba con las demás ovejas.

Preocupada y asustada empezó a llamarla.

-¡Pelusilla! ¡Pelusillaaaaa! ¿Pelusilla, dónde estás?

Pero la oveja no apareció. Marieta temía que cayera la noche y la pequeña oveja fuera lastimada. Así que decidió pedir ayuda a quien mejor podía olfatear y seguir el rastro de una oveja: al lobo.

El lobo se prestó a ayudar a Marieta encantado, incluso, pensaba comerse a la ovejita cuando la encontraran, pero claro, esto no pensaba desvelárselo a la pequeña.

El lobo y Marieta estaban cansados pero no desistían en su búsqueda. Finalmente, vieron a Pelusilla enredada en unas ramas de las que no podía escapar. Ambos la rescataron y, aunque estaba un poco magullada, Pelusilla se encontraba bien.

Marieta estaba feliz de volver a tener a Pelusilla en sus brazos y no cesaba de acariciarla y de darle muchos besitos. Mientras el lobo salivaba pensando en el banquete que se iba a pegar. Pero según pasaban los minutos y veía tanto amor entre Marieta y la pequeña ovejita al feroz lobo se le iban quitando las ganas de comer.

Finalmente regresaron los tres convertidos en grandes amigos y alguna tarde el lobo se acercaba al rebaño y a Marieta para pasar el rato con ellos jugando. ¡El amor y la amistad pueden con todo!

Comprueba si tu hijo ha entendido el cuento

Te proponemos algunas preguntas que le puedes hacer a tu hijo una vez que hayáis terminado de leer la historia. La comprensión lectora es una habilidad imprescindible que los niños tienen que adquirir para asegurarnos de que entienden lo que estudian. 

1. ¿Qué estaba haciendo Marieta cuando se perdió Pelusilla?

2. ¿Se alegró la niña al encontrar al encontrar a la oveja?

3. ¿Por qué el lobo al final no se comió a Pelusilla?