4 poemas cortos de animales para estimular la memoria de niños (y padres)

Aprovecha a trabajar la memoria junto a tus hijos con estos poemas

Marisa Alonso Santamaría

Es posible que en el colegio hayan pedido a tu hijo en alguna ocasión que se aprenda algún poema o extracto de una obra de teatro. Estas son actividades habituales en el aula para ejercitar y estimular la memoria de los niños. Sin embargo, por pereza, muchas veces los pequeños se toman esta tarea como la más ardua, cuando en realidad no lo es tanto, solo hay que ponerle un poco de ganas.

¿Y cómo podemos motivar a nuestros hijos a que trabajen la memoria? ¡Ejercitándola con ellos! Por eso, en Guiainfantil.com te proponemos unos poemas cortos de animales, una de las temáticas preferidas de los niños, para que te aprendas junto a tus hijos. ¡Démosles ejemplo!

La procesión de las hormigas. Poema corto de dos estrofas

El poema de las hormigas para niños

Verás que la primera poesía que te proponemos es muy sencilla de memorizar, ya que solo tiene dos estrofas y ocho versos. ¡Para ir calentando motores! Para memorizarla, podéis leerla varias veces en voz alta y repetirla en turnos. En cuanto os queráis dar cuenta, sin mayor esfuerzo, ya os la sabréis de arriba abajo.

Como actividad complementaria a la poesía, os proponemos continuar la historia de las hormigas. Pídele a tus hijos que imaginen qué pasaría con las hormigas en distintas situaciones, por ejemplo, si el cielo estuviera nublado o si empezara a nevar.

Cuando en el cielo no hay nubes
cuando el sol aprieta mucho,
se hacen gorros las hormigas
con forma de cucurucho.
 
Como una va detrás de otra,
como en una procesión,
parece Semana Santa
y nazarenos en León.
 

Cuestión de idiomas. Un poema muy gracioso para los niños

Poesía infantil protagonizado por un ciempiés y una oruga

A continuación te dejamos una poesía infantil que suele resultar muy graciosa para los niños. Y es que plantea una situación un tanto disparatada: un ciempiés y una oruga se enfadan porque no hablan la misma lengua. ¡Cuestión de idiomas! Tanto hará reír estos versos a tus hijos que los querrá escuchar y leer una y otra vez. Cuando os queráis dar cuenta, ¡ya os los sabréis de memoria!

Este poema os puede servir de excusa para convertiros vosotros mismos en esa oruga y el ciempiés y poneros a hablar en inglés, francés... ¡o en un idioma que os inventéis de repente! Este tipo de juegos, además de estimular la memoria de tu hijo, le ayudarán a ser más creativo.

No entiendo lo que me dices,
¿por qué me hablas en francés
cuando sabes que inglés hablo?
—dijo la oruga al ciempiés—
El ciempiés que el inglés habla
le sigue hablando en francés
y enojándose la oruga,
—dijo — good bye ciempiés.
 

La ardilla aprende a nadar. Poesía para divertirse

Poemas cortos para niños

Vamos un paso más allá y os proponemos un poema un poco más largo. ¡Menudo reto! Se trata de tres estrofas de cuatro versos cada una... ¡Podéis con ello! La rima asonante que contiene os facilitará el desafío.

Para llamar aún más la atención de los niños, puedes proponer a tus hijos recitar la poesía mientras jugáis con una marioneta de una ardilla. La podéis comprar ya hecha o hacerla vosotros mismos. Para ello, solo tenéis que dibujar sobre una cartulina una pequeña ardilla. A continuación recortadla y pegar en la espalda con palo de los de helado. De esta forma podréis sujetarla y moverla mientras recitáis de memoria los siguientes versos.

Una ardilla juguetona
entre las olas del mar,
agitando las patitas
quiere aprende a nadar,
 
Llega una ola traicionera
y la pone de cabeza
y flotando por el agua
disimula con vergüenza.
 
Hay otra ardilla en la orilla
que la ve desde una roca,
y aunque tampoco ella sabe
se ríe como una loca.

 

El león calvo. Versos para niños

¿Conoces el poema del león?

Y, por último, aquí te dejamos la poesía del león calvo. Además de ser un poema ideal para recitar de memoria, ofrece una enseñanza muy importante: hay que aprender a quererse tal y como somos, porque los defectos no tienen que ser un inconveniente.

Seguro que a tus hijos les llama mucho la atención el hecho de que haya un león calvo. Por eso, te proponemos que le pidas que lo dibuje. ¿Cómo se lo imaginará?

Hubo un león en la selva
que se hizo famoso pronto,
porque nació sin melena
y sin un pelo de tonto.
 
Y creían en la selva
que estaría acomplejado,
pero siempre estaba alegre
rugiendo de lado a lado.
 
Como el león era calvo
todos así lo llamaron
y por ser un gran ejemplo
como rey lo proclamaron.
 
En Guiainfantil.com tenemos otros muchos poemas de animales para que niños y padres lo pasen en grande. ¡No te los pierdas!