Principales enfermedades autoinmunes que pueden afectar a los niños

Asma, rinitis, urticaria, artrosis o hiperlaxitud son algunas de estas patologías

Carla Estrada

El organismo posee un sistema de defensa llamado sistema inmune o inmunitario que actúa como escudo protector ante todo aquello que pueda atacarlo y lo mantiene saludable, pero en algunas ocasiones ese sistema que nos defiende se vuelve agresivo contra las propias células, órganos o tejidos sanos de cualquier parte del cuerpo y produce enfermedades llamadas autoinmunes. ¿Cuáles son las principales enfermedades inmunes que pueden atacar a los niños? 

Causas y origen de las enfermedades autoinmunes

enfermedades autoinmunes en los niños

En los niños las enfermedades autoinmunes son por lo general de origen hereditario y muchas veces de difícil diagnóstico, ya que pueden manifestarse con una sintomatología semejante a cualquier otra patología, como por ejemplo fatiga, dolor muscular, fiebre o procesos inflamatorios, que son el síntoma más predominante y ameritan infinidad de pruebas diagnósticas para llegar a determinar de que enfermedad se trata.

En algunos casos pueden prevenirse o tratarse de una forma sencilla, en otros pueden tardar años en manifestarse y ocasionar daños graves, muchas veces de difícil tratamiento e irreversibles. En otros casos la enfermedad puede hacerse más aguda, o sea, empeorarse y luego tener remisión, que es cuando los síntomas mejoran e incluso pueden desaparecer.

En cuanto al tratamiento de las enfermedades autoinmunes va a depender de cada tipo, pero lo más importante es disminuir o desaparecer el proceso inflamatorio que es el que causa mucho malestar y dolor. Para esto casi siempre se usan los corticoesteroides, que tienen efecto antiinflamatorio potente y medicamentos que reducen la respuesta de su sistema inmune.

Enfermedades autoinmunes más comunes en niños

artitris y alergias. enfermedades autoinmunes de los niños

Las alergias es un de las enfermedades autoinmunes más comunes en los niños. Este tipo de patología aparece cuando el sistema inmunitario reacciona de forma equivocada ante algún agente con el cual estamos en contacto frecuentemente (polen, ácaros, humedad, pelos de animales, alimentos, etc.) y origina reacciones inflamatorias que producen síntomas propios de cada tipo de alergia.

Por ejemplo en la rinitis, se inflama la mucosa nasal; en el asma se inflaman los bronquios produciendo un broncoespasmo, en la urticaria hay inflamación de la piel... Muchas veces se desconoce la causa que inicia estas reacciones y se supone que lo más probable es que haya una combinación de factores genéticos y ambientales.

En la mayoría de los casos hay que hacer pruebas inmunológicas específicas para llegar al agente causal y el tratamiento se basa en antialérgicos orales, en casos agudos, o parenterales y corticoesteroides, en casos severos. Las crisis de alergia a determinado alérgeno se mantendrán de por vida, pero se podrán controlar con prevención, terapia e inmunoterapia y hacerse menos intensa con el crecimiento.

¿Qué podemos hacer para sobrellevar estas enfermedades? ¡Aquí te dejo algunas recomendaciones!

- Lo primero es reconocer los alérgenos que desencadenan los síntomas de alergia: polen, polvo, pelos de animales, alimentos, humedad... Así se evitarán y se podrá prevenir las crisis o administrar la terapia adecuada.

- Uso de inmunoterapia o vacunas contra las alergias, que se recomiendan solo en pacientes con una alergia confirmada.

La artritis es la segunda de las enfermedades autoinmunes más frecuente en niños. Es una patología que afecta las articulaciones en general, produciendo dolor e inflamación de las mismas, muchas veces sin causa conocida. Puede afectar a una sola articulación (oligoarticular) o a varias (poliarticular).

Se pueden desarrollar diferentes tipos de artritis autoinmune en niños, pero la más frecuente es la artritis idiopática juvenil, siendo los menores de 16 años los más afectados. En este caso la artritis se produce porque el sistema inmunitario no solo ataca a las células invasoras, sino también a las células sanas del organismo y libera sustancias químicas que producen dolor e inflamación a nivel articular.

Por supuesto no todo dolor o inflamación articular se trata de una artritis idiopática juvenil, por lo que el pediatra debe hacer una buena anamnesis y pruebas diagnósticas necesarias para llegar a un probable diagnóstico y referir al reumatólogo. Este especialista se encargará de hacer un diagnóstico certero e instaurar un tratamiento adecuado, el cual se basa por lo general en antiinflamatorios y analgésicos que aliviaran el dolor y la inflamación de las articulaciones.

Igualmente el paciente debe mantener sus articulaciones en movimiento por lo que debe ser valorado por un fisioterapeuta, quien indicará un programa de ejercicios para mover las articulaciones y fortalecer sus músculos. Estas actividades se realizarán tanto en casa como en la escuela, ya que por lo general amanecen con su articulación o articulaciones muy engarrotadas, rígidas y adoloridas y en la medida que se mueven y practican sus ejercicios, su movilidad mejora y la molestia desaparece.

Y todo paciente con una artritis idiopática juvenil debe ser valorado, a su vez, por un oftalmólogo, ya que esta enfermedad esta asociada en un alto porcentaje a una patología llamada uveítis, que es una inflamación ocular, lo que le puede ocasionar problemas en la vista también.

La uveítis, según explica la Guía Clínica de Síntomas y Signos en Atención Primaria, elaborado por al Sociedad España de Medicina Interna (SEMI) y por la Sociedad España de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), se manifiesta por presentar ojo rojo con afectación ciliar, dolor moderado, pérdida agudeza visual, fotofobia, miosis y a veces asocia escleritis. La uveítis posterior tiene menos enrojecimiento, de predominio ciliar, con visión borrosa y de cuerpos flotantes.

A veces los niños pueden pasar meses o años sin síntomas, pero de la nada comienza un brote, una ataque o una crisis sin que pueda prevenirse, pero la buena noticia es que esta patología se puede superar en la edad adulta (7 de cada 10) y no tener recaídas. ¿Cuáles son las recomendaciones para aliviar el dolor e inflamación de la articulación?

- Realizar baños calientes.

- Practicar natación.

- Mantener una práctica constante de ejercicios indicados por el fisioterapeuta.

- Colocar mantas calientes en las articulaciones.

Otras enfermedades autoinmunes en niños son lupus, esclerodermia, dermatomiosis, hiperlaxitud, granulomatosis, enfermedad de Sjorgen, púrpura de Scholein-Henoch y dolor musculoesquelético nocturno.

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