Qué nos dice la boca de la salud de los niños

La importancia de una buena higiene bucal para prevenir enfermedades

Andrea Cardozo

Especialistas en odontopediatría insisten en la importancia de que tantos los padres como los profesionales sanitarios estemos bien informados sobre la salud bucal de los niños. Y es que quizás no somos conscientes de que examinando la boca de los niños, podemos saber cómo es la salud de nuestros hijos.

Abre la boca y te diremos cómo está la salud de tu hijo

Qué nos dice la boca de la salud de los niños

Se dice que la sonrisa es el reflejo del alma y la psiconeurodontología nos indica que los problemas dentales pueden estar asociados a situaciones emocionales, por ejemplo, un diente bien alineado que pasa a una mala posición, puede ser reflejo de una mala racha emocional y viceversa.

Tal como se pueden reflejar en la piel, el cabello, el estómago o cualquier otra parte del cuerpo, el estrés, el sufrimiento o la inseguridad pueden estimular la creación de caries, bruxismo, rotura o pérdida de dientes, por lo que la dentadura también puede ser reflejo del estado de ánimo de tus hijos.

Siempre escuchamos hablar del dulce como el único malvado del cuento, el que produce las caries, pero resulta que el dulce no es el único monstruo que ataca los dientes, debemos vigilar todos los alimentos que proporcionamos a los niños, ya que una dieta alta en carbohidratos eleva los niveles de azúcar en la sangre y esto disminuye una importante función de la saliva: combatir las bacterias que generan problemas en la boca.

Vemos entonces que los problemas dentales son multifactoriales y, además, las caries no es la única enfermedad que podemos detectar a través de la boca. ¿Qué otras cosas nos dice la boca acerca de la salud de nuestros niños?

1. Presentar encías rojas o sangrantes es un indicador de inflamación en ellas, pero pueden estar inflamadas otras zonas del cuerpo también, ya que las bacterias que infectan e inflaman las encías pasan a los vasos sanguíneos y son transportadas por todo el organismo. Estudios han revelado la presencia de estas bacterias en órganos como el corazón y el cerebro, por lo que además de cuidar su higiene, cepillando los dientes y visitado al odontólogo, debes indicar esta situación en la consulta pediátrica.

2. Por el contrario, si sus encías son muy pálidas e, incluso llegas a notarlas hasta blancas, podemos estar en presencia de una insuficiente producción de glóbulos rojos, que debemos atacar para evitar estados anémicos de mayor relevancia.

3. Si notas que los bordes de su dentadura están planos, vigila el sueño de tu hijo, posiblemente aprieta y rechina los dientes en la noche, lo que va desgastando el esmalte y puede llegar a producirle dolor en los dientes. Esta patología se conoce con el nombre de bruxismo y también está asociada al estrés y a trastornos de sueño, por lo cual debe ser valorado por el especialista.

4. Si observas apertura entre sus dientes, es posible que ejerza presión sobre ellos con la lengua debido a alergias, congestión o alguna otra anomalía nasal que le obliguen a respirar por la boca mientras duerme.

5. Es importante prestar atención al olor en la boca de tu niño. Si a pesar de una buena higiene dental, notas mal aliento, puede estar presentando alguna irregularidad en el funcionamiento de su sistema gastrointestinal, endocrino o inmunológico. Ante esta situación, debes acudir al pediatra, quien recomendará los análisis requeridos para descartar cualquier patología.

Cómo prevenir enfermedades de los niños a través de una buena higiene bucal 

salud bucal de los niños

Por todo esto, debes estar muy pendiente de la salud bucal de tu niño y empezar los hábitos de higiene incluso desde antes del primer brote dental. Aquí tienes siete sencillas medidas que puedes empezar a adoptar desde ya: 

- Limpiando sus encías con una gasa o pañito húmedo para eliminar cualquier bacteria nociva. 

- Iniciar el cepillado con un cepillo para lactantes, desde que salen sus primeros dientes.

- Si el niño ya es mayor, acostumbrarle a que se debe cepillar los dientes después de cada comida (desayuno, comida, merienda y cena). 

- Adquirir un cepillo de dientes de cabeza pequeña y cerdas muy suaves, para que sea más fácil todo el proceso. 

- Utilizar crema dental sin flúor (por lo menos hasta los seis años). 

- Hacer esta actividad con él. Recuerda que los padres somos el mejor ejemplo y el espejo donde ellos se miran. 

- Realizar las visitas al odontopediatra para recibir las debidas orientaciones.