Educar en valores. La paciencia

Cómo enseñar a los niños a ser pacientes

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La paciencia es uno de los aprendizajes que más cuesta enseñar a los hijos, y es que además de ser impacientes por naturaleza y querer algo de forma inmediata, los niños no entienden el concepto del tiempo. Para ellos cinco minutos, una hora o un rato, es un concepto abstracto que no alcanzan a comprender, por ello insisten una y otra vez hasta que consiguen aquello que están reclamando

De esta manera, y valga la redundancia, para educar en la paciencia, los padres tenemos que tener paciencia. Algunas pautas y métodos educativos nos ayudarán en esta tarea.

Cómo educar a los niños en la paciencia

Niños esperan cola

El grado de madurez del niño es importante a la hora de lograr que sean pacientes. A un niño en la etapa de educación infantil, con un alto nivel de egoismo y la necesidad de que toda la atención se centre en él, le costará más. En cualquier caso, es importante desde las primeras etapas y con cariño enseñar el valor de la paciencia a los niños:

1. El ejemplo de los padres es fundamental. Si perdemos los nervios ante un pequeño atasco, expresamos lo mucho que nos molesta esperar la fila en un comercio o interrumpimos a los demás cuando hablan, no podremos esperar que nuestros hijos se comporten con paciencia en situaciones del día a día.

2. Cuando el niño nos interrumpe mientras hablamos o espera que paremos cualquier actividad para atenderle, debemos mantener la calma y una vez hemos terminado lo que hacemos, dialogar con él para que entienda por qué y en qué situaciones ha de esperar. Si en este momento, le gritamos o regañamos y después no intentamos aclarar por qué ha de ser paciente, su conducta dificilmente podrá cambiar.

3. Para enseñarle a ser paciente podemos comenzar por esperar durante un instante antes de resolver un problema, siempre que no sea una urgencia, para que entienda que no acudiremos corriendo cada vez que llame.

4. Si queremos que el niño espere, es más beneficioso utilizar ejemplos concretos y no abstractos. Es decir, evita decir 'dentro de cinco minutos' y utiliza 'cuando recojas los juguetes' o 'cuando terminemos de cenar' para que pueda comprender el tiempo que habrá que esperar.

5. Si sabemos que nos tocará esperar en lugares como la consulta del médico o un viaje en coche, llevemos juegos, cuentos o actividades para que al niño no se le haga tan larga la espera. 

6. Los juegos de mesa con varios participantes o deportes de equipo, le ayudarán a entender que ha de esperar su turno o que tiene un papel dentro del grupo y ha de esperar al momento adecuado para ponerlo en práctica.