En algún momento, entre
el nacimiento y los
tres meses de vida de un bebé, el pequeño empezará a mover sus piernas con mucha agilidad, dando patadas o pataleando. El bebé no lo sabe, pero este es uno de los ejercicios más recomendados para que él adquiera fuerza y coordinación en sus piernas.
Si tu bebé todavÃa no patalea, con la ayuda de algunos
ejercicios y juegos, podrás estimularlo en este sentido:
- La hora del
baño, de cambiar la ropa o el
pañal de tu bebé, es un buen momento para empezar a estimularlo. Acércate a él hasta que sus pies toquen tu estómago. El contacto del
pie del bebé con tu piel lo hará agitar las piernas y golpearlas hacia tu vientre, con movimientos alternados.
- El bebé sentirá la necesidad de extender y flexionar sus piernas varias veces, con solo que aprietes suavemente con un dedo la parte inferior de los dedos de sus pies.
- Un buen
masaje también es muy estimulante para que el bebé empiece a patalear. Al
acariciar suavemente la planta de su pie y los pliegues de sus deditos, lograrás que el bebé encoja y estire sus propias piernas.
Es con el pataleo que el bebé empieza el
desarrollo motriz de sus piernas. Unas piernas fuertes y coordinadas harán con que el bebé crezca saludablemente, y adquiera fuerzas para pronto poder
estar sentado o dando sus
primeros pasos.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com