Juegos de niños. El ajedrez

Ya, ya sé, el ajedrez no parece un juego de niños. Cuando hablamos de juegos infantiles desde luego nadie, en un principio, piensa en su pequeño 'Kasparov', frente al tablero de ajedrez, pensando en estrategias de juego y pasándoselo en grande con ello.

Los juegos de mesa nos ofrecen muy buenas alternativas a los juegos al aire libre, ya que en todo momento, lugar y circunstancia el niño tiene necesidad de jugar. El ajedrez ante todo es un juego de estrategia que requiere de una alta dosis de concentración. En un principio, sólo debemos pretender que el niño aprenda a mover cada una de las piezas y con ello hará sus pinitos, pero una vez vayan interesándose por jugar y controlen las normas del juego, desarrollarán, aprenderán y recordarán más y mejores destrezas en el juego.

Cómo se juega al ajedrez con los niños

Jugar al ajedrez con los niños

El ajedrez es un juego excelente para potenciar la concentración, memoria y creatividad del niño. Puede ser un juego realmente profundo y provechoso para el niño si atendemos a que el niño juega realizando una sola elección entre varias alternativas, eligiendo una posibilidad entre otras posibles, aplicando tácticas para lograr un objetivo, etc. No me negaréis que esto guarda un cierto paralelismo con la vida misma ¿cuál será la mejor jugada? ¿cuál es la que más conviene?, ¿cuál es la que me llevará a vencer al contrincante?...

El que nuestros hijos comiencen a jugar al ajedrez desde edades tempranas puede ser muy beneficioso para ellos, tanto en el desarrollo intelectual como en el social y emocional, aunque desde luego se requiere de ellos cierta disponibilidad, no sirven para nada las imposiciones. Debe suponer, ante todo, un disfrute para él, aunque hay que reconocer que si el niño tiene interés por el juego, podrá mejorar y desarrollar muchos aspectos de su formación intelectual como un mayor poder de análisis y síntesis, organización, planificación, razonamiento lógico-matemático, resolución de problemas y toma de decisiones ante circunstancias más o menos adversas.

Desde el punto de vista emocional, aunque en un principio, reciban más fracasos que éxitos, podrá aprender de estas frustraciones y a resistir la presión, a ponerse en lugar del contrincante, a tener iniciativa, a esforzarse para conseguir ganar e incrementar su autoestima y confianza en sí mismo. El ajedrez es un estupendo juego para dar jaque mate al aburrimiento y proclamarse campeón de nuevas y beneficiosas habilidades.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com