Mujeres que se sienten tristes tras el parto. ¿Es normal?

Cuando deseamos un hijo y, por fin, quedamos embarazadas, durante los nueve meses de gestación, todas las mujeres nos vamos preparando emocionalmente para el encuentro con nuestro hijo. Nos sentimos especiales, imaginamos algunos aspectos de nuestra maternidad, tenemos unas expectativas determinadas respecto a nuestro hijo, deseamos que todo vaya bien... ¡Tener a nuestro hijo en nuestros brazos, supondría una felicidad completa para nosotras!..., pero no siempre sucede esto.

La tristeza de la mujer tras el parto

Madre triste con bebé

Tras el parto, es bastante frecuente experimentar un sentimiento de tristeza o anticlímax. Suponíamos que el flechazo amoroso estaría asegurado, surgiría el amor al primer instante entre nosotras y nuestro bebé, pero por el contrario muchas veces, nos sentimos desbordadas ante un bebé insociable y llorón. Nos tragamos nuestros sentimientos porque ¡qué pensarían de nosotras si no sentimos una felicidad desbordante o un manejo perfecto con nuestro hijo!

Tenéis que saber que para casi todas las mamás, especialmente para las primerizas, este sentimiento es absolutamente normal, pese que hay amores de flechazo, el amor más intenso vendrá con el trato y la convivencia con nuestro hijo y, por supuesto, tampoco tendremos la destreza que se espera de una madre, aunque disten tan sólo unos pocos meses para adquirirlas. Estos sentimientos inesperados, unidos al desplome hormonal, a nuestro aspecto físico, a la inexperiencia, al agotamiento, a las visitas, a la responsabilidad creciente y exceso de trabajo, hacen que muy fácilmente, muchas mamás sucumban irremediablemente a la tristeza posparto.

Esta nueva visión de nosotras mismas, hace que nos sintamos desbordadas ante nuevos tintes que va tomando nuestra vida. Esta melancolía tan habitual entre las nuevas mamás, no se da únicamente en aquellas en las que son más obvias las causas como el abandono del padre, el embarazo no deseado u otros problemas añadidos, se da también en aquellas que "lo tienen todo para ser felices". La tristeza, el agobio, la ansiedad, la fatiga, la pérdida de apetito, desinterés,... son síntomas que pueden hacer acto de presencia en cualquier momento, especialmente durante la primera semana después de dar a luz.

En la mayoría de los casos, dura aproximadamente dos semanas, pero en casos más extremos podemos estar ante una depresión posparto que puede durar meses y que hay que evitar a toda costa o consultar con un especialista.

9 consejos para evitar la depresión posparto

1. Arréglate, ponte guapa, no permanezcas con el pijama o abandones tu higiene o aspecto. Permítete algún capricho.

2. Sal de paseo con tu bebé, tu marido, la abuela, una amiga, etc.

3. Si las visitas de familiares o amigos te agobian, procura posponerlas.

4. Descansa a la vez que lo hace tu hijo o siempre que puedas.

5. Procúrate toda la ayuda posible para llevar la casa.

6. Habla con tu marido o persona de confianza de tus sentimientos y miedos.

7. Da un tiempo para que surjan los afectos, tu hijo y tú necesitáis conoceros (luego seréis uña u carne). La alimentación del bebé es un momento estupendo para ello.

8. Saber que la prioridad ahora mismo sois tú y tu hijo. Lo demás puede y debe esperar.

9. Mirar las cosas con perspectiva, de manera positiva. A ser madre también se aprende.

Patro Gabaldón. GuiaInfantil.com