La natación infantil

La natación estimula la seguridad y la independencia de los niños

La natación es uno de los deportes más completos que existen, sus ventajas y beneficios son reconocidos por pediatras y expertos. Además el conocimiento del niño del medio acuático le proporciona un seguro de vida para evitar que puedan ahogarse en el agua.

Existen infinidad de cursos de matronatación y clases de natación para bebés. En cualquier caso, los padres pueden hacer que el bebé desde los primeros días de vida pierda el miedo al agua y se vaya familiarizando con el medio acuático; esto se consigue mojando la cabeza del bebé o introduciéndola bajo el agua durante el baño.

Cuando iniciar a los niños a la natación

Bebé nada

No existe unanimidad respecto qué edad es la más idónea para que los niños comiencen a acudir a clases de natación. Algunos expertos apuntan que desde el primer mes de vida un bebé está preparando para empezar a aprender a flotar aunque no es hasta los cuatro años cuando el aparato locomotor está lo suficientemente desarrollado como para nadar.

El agua no hace daño, no golpea, mantiene el peso del bebé, le permite desplazarse aunque todavía no lo haga en tierra firme, y le proporciona una grata oportunidad para reconocer su cuerpo, el espacio y los objetos. Así, la natación, este deporte tan completo que fomenta la independencia e incrementa la inteligencia de nuestros pequeños, es, simplemente, como un juego.

Natación para bebés, estimulación acuática, matronatación... A la iniciación de los bebés en la natación se le denomina de dierentes maneras pero no tiene nada que ver con lo que se entiende por aprender a nadar. En realidad antes de los 4 o 5 años el niño no tendrá una técnica de natación, aunque sí puede llegar a ser autónomo en el agua. La natación para bebés es una actividad lúdica para realizar un acercamiento al agua al bebé a la vez que desarrolla su cuerpo, estimula su inteligencia y va ganando destrezas.

El niño y el agua

Mientras el niño no tenga edad suficiente para realizar otras actividades o deportes, el agua se presenta muy accesible y adecuada a cualquier edad. De hecho, cuanto más temprano sea el contacto del niño con el agua, mejor será su adaptación y más fácil le resultará aprender.

Mientras que antes se esperaba a los 3 ó 4 años para iniciar a tu hijo en el mundo acuático, en los últimos años la matronatación es una de las actividades más demandadas por los padres con bebés. Y, es que, está demostrado que los bebés menores de un año se adaptan más rápido al agua que los niños más mayores, que han desarrollado ciertos sentimientos de miedo y desconfianza hacia el agua.

Con la natación, niños y bebés adquieren muchos beneficios:

- Adquieren coordinación y equilibrio

- Mejora su resistencia

- Relajan al niño o al bebé si se trata de ejercicios moderados

- Aumenta el apetito

- Ejercitan todas las partes de su cuerpo

- Propician un mejor desarrollo físico, psicológico, e incluso social.

El bebé en la piscina

Los bebés durante el embarazo se desarrollan en el medio acuático ya que están rodeados de líquido amniótio. Esto hace que durante los primeros meses de vida, todavía tengan desarrollada cierta capacidad para moverse en el medio acuático. Los bebés mandan una señal al cerebro para cerrar las vías de entrada de aire y así evitar tragar agua.

Así es cómo bucean los bebés de pocos meses: