Por qué es mejor evitar la tila en el embarazo

Efectos adversos por los que es preferible no tomar tila en la gestación

El embarazo es un momento muy especial en la vida de una mujer, pero es un momento también de preocupación por la nueva vida que está creciendo. Es entonces cuando los cuidados físicos, emocionales y, sobre todo, de la dieta, cobran una tremenda importancia.

Uno de los cuidados más importantes es mantener la hidratación, debido a que el agua no solo es un componente vital del organismo, sino que es necesaria para formar el líquido amniótico y para el aumento sanguíneo debido a la circulación sanguínea fetal. En ocasiones se recomienda a la embarazada tomar tés para mejorar la hidratación pero, ¿es recomendable beber tila en el embarazo?

¿Se puede tomar tila en el embarazo?

¿Es bueno tomar tila en el embarazo?

Aumentar la ingesta de agua a través de tés es algo que muchas veces se recomienda a las embarazadas para favorecer la hidratación, además de para relajarse, para combatir los antojos o para mitigar las náuseas. Sin embargo esta recomendación a veces se hace algo “a la ligera”, ya que para la mayoría de las hierbas que se usan en infusión, no hay estudios suficientes para afirmar su seguridad durante el embarazo. 

En el caso del té de tilo, más comúnmente conocido como tila, su historial de uso a través de los años hace asumir que es una infusión segura, pero, como en la mayoría de los tés de hierbas, no hay información suficiente para sustentar esta afirmación. La mayoría de los estudios sobre las infusiones se centran en la cafeína del y del café, dejando los tés de hierbas al margen, ya que se consumen en menor medida. En cualquier caso, es mejor evitar la tila en el embarazo por estas razones: 

- Los efectos de la tila son muchos, aunque en general estos efectos medicinales se atribuyen a la totalidad de la planta, mientras que solo las flores se utilizan para elaborar las infusiones. La tila es un remedio popular frente al resfriado, para aliviar la fiebre y la tos e incluso para mejorar la irritación de garganta, aunque quizás su efecto más tradicional es el de reducir la ansiedad y mejorar los síntomas del ardor de estómago. El farnesol es el compuesto causante de la acción sedante de la tila, y su efecto puede ser contraproducente de cara al progreso de las contracciones.

- Un estudio realizado en una universidad americana encontró que la tila tiene un incómodo efecto sobre la sudoración, aumentándola, aumentado con ello la temperatura corporal. Si bien este efecto puede ser una ayuda de cara a combatir infecciones, durante el embarazo es negativo, ya que a la embarazada le puede resultar más difícil regular su temperatura como resultado del aumento de volumen sanguíneo.

- Además, se observó un efecto adelgazador o de dilución de la sangre tras el consumo de tila, lo cual podría ser peligroso en mujeres embarazadas particularmente en el último trimestre, por aumentar la posibilidad de un sangrado excesivo postparto.  

Existe efectivamente una clara controversia en cuanto a la seguridad de la tila en el embarazo, entre otros motivos, porque no hay estudios suficientes que la avalen. Sin embargo, tampoco hay suficiente información como para prohibirla durante el embarazo, por lo que no es posible hacer una recomendación al respecto.