Lo bueno y lo malo de consumir té verde en el embarazo

¿Es seguro para la embarazada tomar té verde y otras infusiones?

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

A diferencia de los medicamentos, que son investigados en profundidad y en base a esas investigaciones se consideran aptos o no para su utilización en la embarazada, las infusiones de hierbas no se someten a estudios suficientes como para inclinar la balanza hacia uno u otro lado, por lo que se desconocen los efectos secundarios que pudieran causar y/o su seguridad durante el embarazo. Entonces, ¿es seguro tomar té verde en el embarazo?

¿Se puede tomar té verde en el embarazo? 

 Té verde en el embarazo

Los tés, ya sean negro, verde o rojo, al igual que el café son las infusiones más estudiadas, ya que son las más consumidas. Estas bebidas se caracterizan por contener cafeína, aproximadamente unos 25-50mg por taza en el caso del té, dependiendo del tiempo que se deje en infusión.

Los estudios realizados en mujeres embarazadas ponen de manifiesto que superando los 200mg de cafeína diarios aumenta también el riesgo de aborto y parto prematuro, por lo que no se recomienda superar esa dosis. La cafeína también es diurética, por lo que puede conducir a la deshidratación si la embarazada no ingiere suficiente agua a través de la dieta. Además, un consumo excesivo de cafeína puede poner el hígado en una situación comprometida, ya que realiza más funciones durante el embarazo que en condiciones normales, y puede estresarse y sobrecargarse al tener que procesar cantidades altas de esta sustancia. 

Consumos elevados de té verde se han relacionado con bebés nacidos con defectos del tubo neural, como espina bífida, ya que el té verde dificulta la absorción de ácido fólico. Dado que esta vitamina es extremadamente importante durante las primeras 12 semanas –y las previas al embarazo para mantener los depósitos de ácido fólico llenos-, conviene limitar su consumo al menos durante los 3 primeros meses de embarazo. También dificulta la absorción de hierro no hemo, lo cual puede traducirse en un problema si la futura mamá sigue una dieta vegetariana o si está predispuesta a padecer anemia, sobre todo en el tercer trimestre del embarazo.

Otra de las desventajas del té verde es que, al contener cafeína, es un estimulante, y, si bien en condiciones normales puede no ser un problema, hacia el final del embarazo, cuando aparecen las dificultades para conciliar el sueño, puede ser conveniente disminuir la dosis. En comparación con el té negro, el té verde contiene una cantidad de cafeína levemente inferior, por lo que, desechando parte del agua de la primera infusión, en la que más cafeína se libera, podría decirse que apenas contiene esta sustancia.

El té verde contiene polifenoles que previenen las enfermedades cardiovasculares, y antioxidantes que ralentizan el envejecimiento celular y protegen frente a ciertos tipos de cáncer y frente a la diabetes. Además, consumiendo té verde se está consumiendo también una buena cantidad de agua, y un buen estado de hidratación en el embarazo previene o reduce la retención de líquidos, el estreñimiento, los dolores de cabeza propios del primer trimestre y la hipertensión arterial. 

Consumir unas 3 o 4 tazas de té verde en el embarazo parece ser seguro, más aun si se elimina el agua de la primera infusión.