Cómo educar al niño para que no se deje manipular por los amigos

Niños que manipulan a otros, cómo evitarlos

En todos los grupos hay líderes y personas que reciben órdenes. No todo el mundo podemos ser líderes y eso no tiene porque ser un problema. El problema comienza cuando tu hijo hace cosas que no quiere hacer o se comporta de forma diferente cuando está con otras personas. 

La solución a este problema es conocer la personalidad de tu hijo y potenciar un ambiente en casa que le ofrezca herramientas para afrontar a niños que tengan una personalidad más fuerte que la suya. Por eso, hoy te ofrecemos unas sencillas claves para que puedas ayudarle:

Cómo lograr que tu hijo no se deje arrastrar por otros niños 

Cuando los niños se dejan manipular por sus amigos

Conoce su personalidad para llegar hasta ellos. Quizás el problema lo ves más fácil que tu hijo, sin embargo, si le atacas diciendo que no debe juntarse con ese amigo suyo, sólo vas a conseguir la reacción contraria. Analiza si tiene alguno de estos rasgos que te descubrimos a continuación para saber en lo que tienes que incidir más con él en casa:

- Niños tranquilos que tratan de evitar conflictos.

- Niños indecisos y poco autónomos.

- Niños que piensan que no tendrán amigos si se niegan a hacer una determinada actividad o decir algo contrario a su amigo. 

Si tu hijo pertenece al primer grupo, lo mejor es que procures evitar ser estricto y autoritario, eso no significa que no le pongas límites. Pon límites, pero negocia con él y sobre todo enséñale a defenderse de las opiniones contrarias de los demás o las críticas y sepa decir que “no” cuando algo no le gusta de forma clara y firme. Por ejemplo, si él quiere ir al parque aunque está lloviendo, no le digas un “no” rotundo, escúchale y luego dile que es una idea genial y que el próximo día que haga bueno iréis. Si ve que es una lucha de poder y tú eres demasiado estricto y poco flexible, acabarás teniendo un hijo sumiso que no sólo te obedezca a ti sino a todos los que tengan una personalidad fuerte.   

Si necesitas que tu hijo sea más autónomo, evita ser demasiado sobreprotector y deja que cometa sus propios errores. Para ello, lo mejor es que tenga responsabilidades en casa y no estés supervisándole todo el rato. Confía en él y dale la seguridad que le falta. Para ello, procura dejar que se enfrente a la tarea y cuando haya terminado revísala, pero no se la hagas tú. De esa forma, tendrá menos miedo a equivocarse. Al principio, es básico comenzar a plantearle alternativas: ¿te apetece ir al parque o ver una peli? Y más adelante que él elija entre las diferentes opciones. Sobre todo hay que evitar los clásicos “No lo sé” o “Me da igual” o “Elige tú”.

Si crees que se comporta diferente porque quiere ser aceptado, refuerza su personalidad y los gustos de tu hijo. Plantea actividades que sabes que disfruta con ellas y hacer actividades donde todos habléis de cómo sois y lo que os gusta hacer. Por ejemplo, ¿qué te hace feliz? ¿qué es lo que no te gusta?  A veces no nos paramos a profundizar en nosotros mismos y a conocernos, así que generar espacios para hacerlo puede ayudarle a tener las ideas más claras.