¿Por qué es un error enseñar a tu hijo a que se defienda pegando?

Te decimos porqué los papás no debemos decir a nuestros niños que si les pegan han de pegar ellos

Borja Quicios, Psicólogo educativo
En este artículo
  1. ¿Por qué los niños NO deben defenderse de los demás usando la violencia?
  2. Consecuencias de que los niños se defiendan a través de la violencia
  3. Qué hacer para no enseñar al niño a defenderse pegando a los demás

¿Por qué es un error enseñar a tu hijo a que se defienda pegando? Aunque muchos padres lo dicen para proteger a sus hijos, responder con golpes no es para resolver conflictos, sino que normaliza la violencia y empeora la situación. ¿Cómo enseñar a los niños a aprender a defenderse de forma segura y asertiva? Lo primero es poniendo límites, pidiendo ayuda y entendiendo que hacerse respetar no es hacer daño a los demás.

¿Por qué los niños NO deben defenderse de los demás usando la violencia?

No hay que enseñar a los niños a pegar

Es un error decir al niño: 'si te pegan, pega'. Últimamente tenemos más visibilidad sobre los casos de bullying que están ocurriendo. Podemos ver a más padres cuyos hijos llegan quejándose de que sus compañeros se burlan de ellos, no les dejan jugar, les quitan cosas o les hacen el vacío en el colegio. Son situaciones que hay que enseñar a los pequeños a afrontar y resolver.

Antes de responder con frases impulsivas, pregúntate ¿cómo se defiende tu hijo cuando le pegan o le molestan? Hay quienes reaccionan con golpes o gritos; otros, se quedan paralizados, no saben qué decir, o se bloquean por miedo. Ninguna de estas respuestas debe ser una etiqueta sobre el niño, pero sí sirven para dar pistas sobre qué habilidades necesita aprender y usarlas mejor.

Cuando ocurre esto, el primer impulso de los adultos es el de proteger a sus hijos. El problema es que lo primero que les sale hacer es proponer a los niños recursos como: 'si te empuja, empújale tú también', o 'si te pega, devuélvesela'. Este tipo de recursos aunque se dan con la mejor de las intenciones, no ayudan a resolver el conflicto sino todo lo contrario. Es un error enseñar esto al niño.

La violencia no resuelve los conflictos y responder con golpes empeora la situación. Cuando un niño aprende que debe pegar para defenderse, tiende a normalizar la agresión, exponerse a más violencia, recibir las sanciones en el colegio o sentirse muy culpable después. Defenderse no es atacar, sino aprender a poner límites, pedir ayuda y hacerse respetar sin necesidad de la fuerza física.

Consecuencias de que los niños se defiendan a través de la violencia

Niños que se defienden con violencia

Es entendible que ante situaciones en las que el hijo está sufriendo acoso los padres lleguen a la solución de animar al niño a defenderse pegando. Lo que no es lógico es pensar que actuando así se vaya a llegar a algo. Los adultos tenemos que ser conscientes de que la violencia genera violencia y actuar así es destructivo para el niño que está sufriendo el acoso porque…

  • El acosador no suele actuar solo por lo que podría ser fatal para el niño que sufre acoso enfrentarse a todo un grupo.
  • Los padres animan a sus hijo a defenderse con violencia cuando deben entender que los que son acosados suelen tener un perfil caracterizado por la timidez, baja autoestima, rabia, tristeza y la vergüenza, que les hace incapaces de pegar al acosador. Solo se consigue volver a poner al pequeño en la situación de acoso, ya que será incapaz de defenderse.
  • Si un niño no se defiende, no es que sea débil o que 'se deje'. Puede significar que tiene miedo, que teme que el problema empeore o que se siente inseguro. Muchos se bloquean ante la agresión porque no han aprendido a pedir ayuda, marcar límites o salir de una situación incómoda.
  • Además, puede ocurrir que por 'tomarse la venganza por su mano' sancionen al acosado y no al acosador.

Responder pegando puede confundir al niño sobre lo que está bien y lo que no. Si en casa le enseñas que no debe pegar, pero luego le dices que sí puede hacerlo cuando otro empiece el conflicto, el mensaje se vuelve contradictorio. Lo que necesita aprender es que tiene el derecho básico a protegerse, decir 'no', pedir ayuda y contar lo sucedido, pero no convertirse también en agresor.

Qué hacer para no enseñar al niño a defenderse pegando a los demás

Niños que se defienden con golpes

Es cierto que el problema radica en que existen protocolos de actuación ante el acoso pero muchas veces no funcionan. Cuando ocurre esto la víctima queda desprotegida y ante esta indefensión los adultos sienten el impulso de enseñar a sus hijos a defenderse con 'la misma moneda'. Lo que hay que hacer es proteger al niño que es acosado enseñándole a defenderse asertivamente.

Enseñar a defenderse sin pegar implica trabajar con el niño respuestas firmes, claras y seguras. Por ejemplo: mirar a los ojos, levantar la voz sin gritar, decir 'no me pegues', 'para', 'no me gusta', 'voy a llamar a un adulto' o 'no tienes derecho a tratarme así'. También puede aprender a apartarse, buscar a un adulto, acercarse a otros compañeros o contar lo ocurrido sin vergüenza.

  • Dar las herramientas adecuadas para que pueda defenderse sin exponerse al peligro y dar consejos en los que aprendan a respetar y ser respetados.
  • Enseñar a que se hagan valer y plantar cara utilizando la comunicación y el diálogo. Por ejemplo, que sepan decir: NO cuando no le guste algo.
  • Que el niño sepa reaccionar ante una situación de este tipo, primero buscando ayuda de un adulto para ver si la necesita o puede resolverlo él solo.
  • Escuchar a los niños cuando cuenten que les ocurre algo en el colegio y preguntarles cómo lo han resuelto.
  • Fomentar la autoestima de los hijos. Que estén seguros de sí mismos para que puedan aprender a ignorar comentarios hirientes, ser compasivos y comprender porque hay otros niños que los hacen, pero no por eso deban permitir o consentir sus abusos.
  • Ayudarles a identificar sus emociones y sentimientos cuando está expuesto a una situación de acoso. Es importante que sepa expresarlas y gestionarlas.

Si el niño ha pegado para defenderse, corrige la conducta sin culparlo. Puedes decirle: 'entiendo que estabas enfadado, pero pegar no es la solución. Vamos a pensar qué puedes hacer la próxima vez'. Si el niño se queda paralizado o no se defiende, acompáñalo sin presionarlo. Frases como 'tienes que ser más fuerte' pueden hacerle sentir peor. Mejor dile 'hiciste lo que pudiste en ese momento'.

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