Cómo evitar que los niños sean una generación de cristal

La sobreprotección de los hijos les hace vulnerables

Andrés París

Desde hace tiempo observo a amigos, padres, compañeros, y conocidos cómo se comportan y qué actitudes mantienen en diferentes circunstanciascon sus hijos, y cómo actúan sus hijos en diferentes situaciones y determinados lugares, y siempre llego a la misma conclusión; ¿estamos creando una generación de cristal que a la mínima se nos va a romper?

Los niños de hoy en día suelen ser despiertos, guapos, cariñosos, con habilidades emocionales, y digitales sobre todo, pero envueltos en un recipiente muy frágil.

Cómo evitar que los niños sean una generación de cristal

Cómo evitar que los niños sean una generación de cristal

Se trata de una generación que ha tenido muchas ayudas de sus padres, del entorno escolar y del social, y demasiadas herramientas con las que cubrir sobradamente sus necesidades.

Como coach, mi mirada se centra en lo que pueden llegar a ser, en lo que puede pasar cuando se les rompa la burbuja, el recipiente frágil que les protege, cuando tengan que afrontar la superación, gestionar situaciones complejas y frustrantes , y no encuentren en ellos recursos necesarios para hacerlo satisfactoriamente porque nadie antes se lo ha enseñado.

5 medidas para que los niños adquieran estas habilidades:

1. No excusar siempre a nuestros niños. No debemos excusar los malos comportamientos, mucho menos ensalzarlos. Tampoco conviene catalogar de excepcional un comportamiento que debería ser habitual. Que un niño se porte correctamente en la mesa de comer, debería ser lo habitual. Así como en ocasiones he presenciado un muy mal comportamiento de un niño en un restaurante, con apenas una leve corrección de los padres, seguida de la justificación de "son cosas de niños"

2. Deben asumir más responsabilidad. Los niños deben asumir esa responsabilidad que los padres les negamos. Es vital para su desarrollo. Asignemos tareas y funciones en casa, y en otros ámbitos donde se desenvuelvan.

3. Ofrecerles participación en las decisiones familiares. En cierta manera supone la introducción del modelo asambleario en el grupo familiar.

Se trataría encuentros esporádicos de la familia para analizar y acordar algunas decisiones sobre salidas a espectáculos, a lugares fuera de la ciudad, vacaciones. Tomar otros acuerdos como horarios, juegos y tiempo libre, etc.

Lo realmente importante es que vayan asumiendo algunas decisiones que se comparten con los demás miembros de la familia. Pero no se trata de establecer un régimen asambleario para el total de las decisiones familiares. Los padres no pueden declinar responsabilidades y decisiones que solo a ellos competen.

4. Obligaciones y tareas personales y colectivas. Deberíamos evitar darles todo hecho. Si fuera por nosotros haríamos todo lo que debe hacer el niño como una manera más de sacrificarnos por él  por lo mucho que le queremos. Pero no es así como se ayuda. Los niños deben asumir las tareas que él puede realizar para sí mismo o para ayudar a otros.

5. Enseñarles a tener criterio propio. Es una labor difícil, pero debemos ayudarles a formar sus propios criterios y pensamientos, primero sobre actos en el entorno cercano, familia, escuela, entorno. Acostumbrarle a analizar sobre acontecimientos cercanos para poder mantener una autonomía de pensamiento y una seguridad ante situaciones futuras.