Cambios en la líbido durante el embarazo

El deseo sexual y sus cambios durante la gestación

Para muchas embarazadas, el deseo sexual va y viene durante todo el embarazo. Aunque otras futuras mamás mantienen intacta su líbido y pueden tener relaciones sexuales satisfactorias hasta el día antes del parto, para otras el sexo pasa a un segundo plano antes de tener a su bebé en brazos. En Guiainfantil.com encontramos la respuesta a los cambios y altibajos de la libido durante el embarazo

La libido de las embarazadas

Cambios en la libido durante el embarazo

- Primer trimestre de embarazo. Las molestias de los primeros tres meses del embarazo son evidentes para muchas mujeres nada más enterarse de que están esperando un bebé. Náuseas y vómitos, hinchazón en los pechos y el abdomen o cambios psicológicos pueden afectar durante el primer trimestre a las futuras mamás. Sin embargo, para muchas mujeres los primeros meses son los mejores a la hora de mantener un buen rendimiento sexual, puesto que aún no está la barriga de forma voluminosa y no hay cambios evidentes en el cuerpo. Sin embargo, para unas embarazadas de tan pocas semanas, el momento del coito puede significar un problema por el miedo a un aborto involuntario, así como una sensibilidad mayor de los pechos, que hace más molesto el momento del sexo en pareja.

- Segundo trimestre de embarazo. Llegado a la mitad de la gestación, la libido tiene un cambio muy brusco en el segundo trimestre de embarazo. En unas semanas de gestación donde la embarazada ya es más consciente no sólo física, sino también psicológicamente de lo que sucede, la libido puede incluso dispararse hasta subir mucho más que antes del embarazo. La lubricación vaginal es mucho mayor y natural, por lo que la excitación también es más probable y los orgasmos pueden dar lugar a contracciones vaginales mucho más satisfactorias, por lo que a pesar de tener una barriga más grande, muchas mujeres no se sienten hinchadas y desean poder tener relaciones sexuales con regularidad.

- Tercer trimestre de embarazo. En la recta final de la gestación antes de tener al bebé en brazos, la libido vuelve a pegar un bajón importante. La pesadez de la retención de líquidos, junto a un volumen grande de una barriga entre siete y nueve meses dificultan no sólo las relaciones sexuales sino la libertad de movimientos de la propia madre. Esto hace que el deseo sexual pase a un segundo plano, ya que además el cansancio también se instaura en el día a día.