5 fábulas chinas cortas para niños

Fábulas orientales con moraleja para educar en valores a nuestros hijos

China es una increíble fuente de tradiciones, una de ellas son las fábulas. Aunque Esopo y LaFontaine son dos de los fabulistas más conocidos, en la China del siglo IV a. C. ya circulaban estos relatos con moraleja.

Estas fábulas orientales para leer a los niños son un recurso ideal para educarles en valores y transmitirle la sabiduría que sólo se aprende con la experiencia y el paso de los años. Conoce estas preciosas fábulas chinas cortas para niños con moraleja, son relatos que transmiten una gran enseñanza a los niños.

Fábulas orientales para niños

Fábulas chinas cortas para niños con moraleja 

La sospecha, una fábula oriental para niños

Un hombre perdió su hacha y sospechó del hijo de su vecino.

Observó la manera de caminar del muchacho, exactamente como un ladrón.

Observó la expresión del joven, exactamente como un ladrón

Observó su forma de hablar, exactamente como un ladrón 

Todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable de hurto. Sin embargo, más tarde encontró su hacha en un valle. Y después, cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho le parecían muy diferentes de los de un ladrón.

Moraleja: las apariencias engañan, no hay que fiarse de la primera impresión.

 

El árbol talado, fábulas chinas para niños

Un hombre tenía un árbol seco que no se decidía a tirar.

- El conservar un árbol seco trae mala suerte – dijo su vecino no sin malicia.

El hombre guiado por la advertencia taló el árbol y justo cuando lo hubo derribado, vino el vecino pidiéndole leña para el fuego.  

- ¡Quería leña!, por eso me pidió que derribara mi árbol, a pesar de ser vecinos me ha engañado, - se lamentó el hombre. 

Moraleja: cuidado con quien viene a aprovecharse de nosotros.

 

El arte de matar dragones, fábulas orientales cortas para niños 

Zhu Pingman marchó de viaje a Zhili Yi para aprender a matar dragones. Estudió durante tres largos años y gastó casi toda su fortuna hasta conocer a fondo la materia. 

Cuando regresó a su tierra había tan pocos dratones que Zhu no encontró dónde practicar su arte.

Moraleja: hay que aprovechar el tiempo de forma sabia y práctica.

 

El hombre que no vio a nadie, fábulas chinas cortas para niños

Había una vez un hombre en el Reino de Qi que tenía sed de oro. Una mañana se vistió con elegancia y se fue a la plaza. Apenas llegó al puesto del comerciante de oro, se apoderó de una pieza y se escabulló.

Guardianes del reino salieron tras él y lograron atrapale.

- ¿Por qué robo el oro en presencia de tanta gente?, le preguntaron

- Cuando tomé el oro, no vi a nadie. No vi más que el oro.

Moraleja: la avaricia no es buena consejera a la hora de tomar decisiones.

 

El hijo del nadador, fábula chinas para niños

Un hombre iba caminando por la orilla del río, cuando vio a alguien que estaba a punto de arrojar a un niño pequeño al agua. El niño gritaba, aterrorizado.

- ¿Por qué quiere lanzar a ese niño al río? – preguntó alarmado el paseante.

- Su padre es un buen nadador – respondió el hombre sin torcer el gesto.

Moraleja: no se puede concluir que el hijo de un buen nadador haya de saber nadar. Los talentos no se heredan.