Cómo decorar los platos de comida de los niños

Cómo conseguir que los niños coman de todo haciendo los platos más atractivos

María Machado

Igual que nos pasa a los adultos, los niños también comen por los ojos (en sentido figurado, claro está). Cuando los platos de comida no nos resultan demasiado apetitosos, no solemos tener muchas ganas de comérnoslos. Y, por supuesto, vamos a disfrutar mucho menos de ellos. Decorar los platos de comida de los niños es todo un arte, que puede ayudar a que nuestros hijos coman de todo, y que lo hagan con más ganas. Sin embargo, ¿cómo podemos decorar las comidas para que resulten atractivas para los niños?

Consejos para decorar los platos de comida de forma divertida

Decorar los platos de la comida de tus hijos

No hay nada como una bonita mesa y un plato de comida atractivo y rico para abrir el apetito de cualquiera. ¿Conseguiremos así que los niños coman de todo? Decorando los platos de una forma más vistosa podríamos lograr que prueben alimentos que, de otra forma, se niegan a comer.

Y estas son algunas de las claves que nos podrían ayudar:

1. Echarle imaginación
¡Imaginación al poder! Si quieres que el plato que le presentas a tus hijos sea realmente divertido crea todo un universo con cada elaboración. Cierto es que se necesita mucha voluntad y paciencia, pero con creatividad los platos se pueden convertir en bosques de brócoli, una familia de ratones de bolitas de queso y bigotes de cebollino, una nave espacial con rodeada de estrellas de piña... ¡Cualquier cosa es posible!

Una salchicha se puede convertir en un pulpo si cortas uno de los extremos como si fueran las patas, una zanahoria puede ser un coche con ruedas de patata, unos tomatitos cherry partidos por la mitad en globos con cuerdas de judía verde...

¿Qué se te ocurre a ti?

Consejos de decoración de los platos para los niños

2. Que sean los niños quienes decoren el plato
Anima a los niños a que decoren el plato contigo. De esta forma, estarás estimulando su creatividad y conseguirás que les resulte más atractiva la comida, ¡porque la han preparado ellos mismos! No se trata de tocotear los alimentos sino de dejarles experimentar con ellos.

3. Presentar el alimento de distintas formas
Otra buena forma de que los niños vean los alimentos de una forma más atractiva es presentándoselos en distintas formas o texturas. Puede que a los niños no les guste la patata cocida pero, ¿y si se la damos en crema? ¿o en puré? ¿o al microondas? Se trata de que los niños prueben distintas texturas y que descubran las que más les gustan. Esto también puede ayudar a los niños que prefieren comerlo todo triturado.

4. Esconder algunos alimentos
El truco de algunos padres para que los niños coman alimentos que no les gustan, es esconderlo entre el resto de los alimentos. Por ejemplo, triturando el pescado y escondiéndolo dentro de una patata cocida. Sin embargo, esta estrategia no siempre es una buena idea, ya que los niños no son conscientes de lo que están comiendo y, por tanto, no les inculcamos la necesidad de comer de todo.

Otras formas de que los niños coman de todo

Al final, lo que intentamos con la decoración de los platos es que resulten más atractivos para los niños y, por tanto, que coman de todo. Sin embargo, esta no es la única forma de fomentar la alimentación saludable entre los niños. Existen otras herramientas que, de hecho, suelen resultar más efectivas, a la hora de conseguir que nuestros pequeños prueben y coman lo que les ponemos en el plato.

- Darles ejemplo
Si tú no comes verduras, no puedes pretender que tu hijo se las coma con gusto; si cada vez que hay pescado para cenar todos estamos de peor humor, los niños no disfrutarán con la comida. Dar ejemplo en la mesa (y, en realidad, en cualquier otra situación también) resulta imprescindible.

- Acostumbrarles desde que son pequeños
Nunca es demasiado pronto para enseñar a los niños a tener una buena alimentación. Y es que, los hábitos saludables no tienen edad, por lo que es importante transmitirlos cuanto antes para que sean interiorizados (tanto por los niños como por los adultos) de forma positiva.

- No alterar el paladar de los niños
¿Realmente los niños necesitan echarle azúcar al yogur? ¿Por qué tienen que tomar a media mañana un bollo cuando pueden comer una pieza de fruta? Todo consiste en acostumbrar su paladar a los distintos sabores provenientes de la alimentación saludable.

Decoración de la comida saludable de los niños

- Tener frutas y verduras a la vista
A veces, detalles tan sencillos como colocar un frutero sobre la mesa (a la vista de los niños) que tenga siempre de frutas y verduras de temporada, hará que los niños los vean como productos cotidianos, de todos los días. Otra opción es tener siempre fruta cortada (cuidado con su conservación) en la nevera. Cuando tengamos hambre, al estar preparada y lista para comer será un snack genial para toda la familia.

- Que los niños vengan a la compra con nosotros
Involucrar a los niños en el proceso de comprar los alimentos ayuda a que se sientan más dispuestos a probar de todo. Mientras compramos les podemos explicar por qué elegimos unos alimentos y descartamos los ultraprocesados. Cocinar y comer en familia también son grandes ideas.

- No obligar a los niños a comer
Salvo que exista algún problema de salud y, por tanto, el médico nos haya instado a ello ante la circunstancia, no debemos obligar a los niños a comer. Cuando les forzamos a terminarse el plato, estamos fomentando una mala relación con la comida. Además, existe la posibilidad de que estemos obligándoles a comer más de lo que necesitan.

¡Cuéntanos qué haces tú para que tus hijos coman de todo!