4 ventajas de cocinar con los niños

La importancia de acercar a los niños al arte de cocinar

Cocinar con niños es una manera de ofrecerles un ambiente diferente en el que estar en contacto con la comida. Dependiendo de la edad, los niños se sienten fascinados con lo que ocurre en la cocina, de donde salen esos maravillosos platos que aparecen en la mesa como por arte de magia. Es por ello que, si sienten interés, se les puede introducir en la cocina desde edades tempranas.

Por qué es importante introducir a los niños al arte de cocinar

La importancia de cocinar con los hijos

1- Es importante que los niños conozcan el origen de los platos. Una visita al mercado para reconocer las verduras que utilizamos en el día a día, a la carnicería para observar las piezas o a la pescadería para ver diferentes especies de pescado resulta fascinante para ellos. En ocasiones, algunos niños desconocen que la carne procede de animales o que las gallinas ponen huevos. Algunos son incapaces de diferenciar la carne de pollo de otra de cerdo o ternera, incluso del pescado si está rebozado, todo es lo mismo.

2- El hecho no es que tengamos que enseñarles a cocinar ni que tengan que conocer las técnicas culinarias que utilizamos, simplemente con permitirles que observen los pasos que seguimos al preparar un plato, es fácil que se sientan incluidos y deseosos de probar el resultado. Podemos correr un pequeño riesgo si tenemos un niño problemático a la hora de comer algunos alimentos y hemos utilizado la táctica de esconderlos en sus platos. Puede que el niño decida no comer lo que hemos cocinado si nos ve añadir alguna de ellos, o, por el contrario, que se sienta atraído al ser partícipe de su elaboración, y cambie de idea. Aunque resulta útil para conseguir que coman ciertos alimentos, sobre todo verduras, enmascararlas, triturarlas o disimularlas en la comida, este sistema solo sirve temporalmente. Llega un momento en el que es necesario que sea el propio niño el que acceda voluntariamente y conscientemente, a comer el alimento, y el introducirles en la cocina puede resultar interesante.

3- Por otra parte, permitirles probar alimentos de uno en uno, por ejemplo, cuando estamos preparando una crema de verduras y antes de triturarlos, puede ayudarles a identificar y distinguir sabores. Ni siquiera a los adultos nos gustan todos los sabores, así que es bueno que los niños aprendan a identificar cuáles son de su agrado y cuáles no, algo que cuando están mezclados y triturados es complicado. Será necesario probar el alimento en cuestión en más de una ocasión para tomar la decisión, y, como padres, debemos respetar estas decisiones en la medida de lo posible. No es lo mismo que a un niño no le guste el brócoli y los guisantes después de probarlos media docena de veces, que el que se niegue a probar siquiera un bocado de cualquier alimento de color verde. 

4- En muchas ocasiones, invitándoles a participar de la compra y elaboración de los platos habituales tiene un efecto fantástico a la hora de instaurar unos buenos hábitos alimentarios, obviamente, si los menús habituales en nuestro hogar son sanos y equilibrados.