5 cosas que deberías contarle a tus hijos antes de los 12 años

Temas delicados que es mejor que el niño no descubra por sí mismo

Hay temas delicados que deberías contarle personalmente a tus hijos antes de los 12 años y a los que deben enfrentarse en su infancia. Es mejor que se enteren por la persona más cercana a ellos, alguien que se lo explique con amor y comprensión antes de que los compañeros del colegio, o la propia vida, se lo haga saber de una forma más dolorosa.

Tendemos a proteger a nuestros hijos desde que nacen. No queremos que sufran, que les hagan daño o que lo pasen mal. Eso nos lleva en ocasiones a contar pequeñas mentiras piadosas para suavizar la dureza del mundo o para crear un poco de magia en él, pero llega un momento en el que hay que abrirles los ojos y contarles muchas verdades que hasta ahora no conocían.

 Cosas que deberías contarle a tus hijos antes de los 12 años

Cosas que deberías contarle a los niños antes de los 12 años

1. La muerte: Hace un año nuestro gato Pepito, siendo un tierno y dulce cachorro, decidió explorar el mundo asomándose a la ventana. Mis hijas lo vieron pasearse por el quicio de la ventana, como solía hacer siempre que nos descuidábamos y dejábamos la ventana abierta. - ¡Mamá, Pepito está fuera de la ventana! -y, ante nuestras narices el gato se escurrió y cayó los cinco pisos que le separaban del suelo. No hace falta deciros que Pepito no sobrevivió a la caída, y mis hijas de cinco años observaron horrorizadas cómo moría delante de ellas sangrando por la nariz y con una respiración entrecortada.

Fue muy duro, pero realmente fue lo más suave que podía pasar para poder explicarles el porqué de la muerte. Pero lo que más les alarmó, es que murió siendo un cachorro. Ellas habían asumido que sólo morían los viejecitos y comprobar que los cachorros o los niños también podían morir fue una gran sorpresa para ellas.

2. La concepción, la sexualidad y el nacimiento es otro de los temas más delicados de tratar, tanto para padres como hijos. Mi hija Alba tras un primer acercamiento haciéndome la pregunta del millón: ¿pero cómo llegan los espermatozoides a tu tripa mamá?, mi respuesta, que yo creía tan natural, la dejó tan estupefacta que nunca más ha querido volver a preguntar. Aún así, prefiero que lo haya sabido por mí antes de que los niños del colegio o el hermano mayor le ponga al día a su manera. 

3. La vida no es justa siempre, y no importa si eres un niño o una buena persona. El mundo funciona así, hay que entenderlo, asumirlo, e intentar descubrir su parte positiva. Siempre podemos intentar mejorarlo poniendo todo lo que esté de nuestra parte.

4. Los padres no somos sus amigos. Esta es una frase que puede crear polémica, pero que hay que tener muy en cuenta. Yo, como madre, necesito corregir y enseñar a mis hijas ciertos comportamientos de la vida que no compartiría de la misma manera con mis amigas. Sus amigos estarán a su lado, les apoyarán en momentos difíciles, vivirán con ellos nuevas experiencias, pero nunca podrán actuar como una madre o un padre. Para eso estoy yo, para mostrarles y abrirles los ojos ante situaciones que no puedan entender, y para educarles de la mejor manera posible para que su sufrimiento sea un aprendizaje, cuando sea necesario.

5. Por último, y no menos importante, hay que explicarles a nuestros niños que los Reyes Magos y el Ratón Pérez llevan tiempo siendo ayudados por los padres en sus labores de reparto de juguetes. El planeta es demasiado grande para llegar a todas partes en tan poco tiempo.

 La visión del mundo que nos rodea nos va a influenciar el resto de nuestra vida, así que siempre es mejor sacarle su mejor parte. Eres tú quien deberías contarle a tus hijos antes de los 12 años todos los aspectos delicados de la vida.