La verdadera razón de por qué un niño es diestro o zurdo

Durante mucho tiempo hemos pensado que el hecho de que un niño sea diestro o zurdo tiene su explicación en el desarrollo del cerebro durante el embarazo. ¡Error! Ahora, una sorprendente investigación de científicos alemanes, han dado con la verdadera razón de la lateralidad... y no, no está en el cerebro, sino en la médula espinal. 

La verdadera razón de por qué somos diestros o zurdos

Niño zurdo

Hasta ahora, todos los estudios dirigían sus esfuerzos en demostrar que el cerebro era el verdadero culpable de que seamos diestros o zurdos, ya que es quién rige los movimientos de un lado del cuerpo y del otro. De hecho, las investigaciones se centraban en el momento del desarrollo del cerebro dentro del útero materno. Sin embargo, científicos alemanes de la Universidad de Ruhr de Bochum acaban de descubrir algo que fulminaría todos los estudios anteriores: la verdadera razón de que seamos diestros o zurdos no está en las órdenes que nos da el cerebro. El lugar en donde se genera la lateralidad es... ¡la médula espinal! Es la médula espinal, de hecho, la que manda impulsos que se encargan de generar los movimientos de brazos y piernas.

Sólo un 15% de la población es zurda. Por eso, porque son minoría, muchos científicos se han afanado en buscar el por qué. Esta reciente investigación ha demostrado que los impulsos que determinan por qué una persona será más hábil con la mano derecha o con la izquierda, parten de la médula espinal, y no del cerebro. Así que el desarrollo de la médula espinal durante el embarazo es realmente quien determina nuestra predisposición hacia el manejo de uno y otro lado del cuerpo.

A las 8 semanas de gestación (¡sólo 8 semanas!) ya existe una predisposición del bebé por uno de los lados. Es decir, que ya dede el primer trimestre de embarazo se podría saber si un bebé va a ser diestro o zurdo, ya que las características de la médula espinal en esa etapa ya es diferente entre diestros y zurdos. A partir de la semana decimotercera ya se puede comprobar mediante las ecografías cómo algunos bebés se chupan el dedo de la mano derecha, mientras que otros (una minoría), prefiere hacerlo con la izquierda. 

Los más escépticos dirán: '¡si la médula espinal y el cerebro están conectados! Uno da las órdenes y el otro las ejecuta... ' Aquí es donde reside el gran hallazgo de estos científicos: durante esas primeras semanas de desarrollo del feto, corteza cerebral y médula espinal aún no están conectadas, lo que otorga a la médula espinal la responsabilidad absoluta a la hora de determinar si un niño va a ser diestro o zurdo

Aún queda por encontrar, eso sí, qué factores influyen entonces en que la médula espinal se incline por una u otra lateralidad. Algo que estos científicos siguen buscando en genes que responden ante estímulos externos.

Lo que la ciencia aún no ha podido demostrar es todos esos mitos que se ciernen sobre los zurdos referentes a una supuesta mayor habilidad hacia ciertos deportes o incluso, una mayor inteligencia. Eso, dicen estos científicos alemanes, forma parte aún de los 'mitos y leyendas' sobre los zurdos