Qué puedes hacer como padre de un niño al que le cuesta hacer amigos

Consejos para ayudar a tu hijo si tiene dificultad en construir relaciones de amistad con otros niños

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Una de nuestras principales preocupaciones como padres es la de que nuestros hijos logren relacionarse positivamente con sus pares, integrarse y funcionar adecuadamente en un grupo y que descubran poco a poco lo que significa tener un amigo. Pero, hay algunos niños a los que les cuesta hacer amigos. ¿Cómo podemos los padres ayudarles para que aprendan a sociabilizar y forjar relaciones entre iguales? 

Por qué a algunos niños les cuesta hacer amigos

Los padre deben ayudar a ese niño al que le cuesta hacer amigos

Hay niños que naturalmente logran hacer amigos con facilidad. Sin embargo, hay otros a quienes se les dificulta. Son aquellos que normalmente andan solos en recreo, que nadie les escoge para las actividades en equipo y que en muchas ocasiones quedan fuera de invitaciones y actividades divertidas.

Estas dificultades para relacionarse pueden deberse a que:

- Se muestran muy dominantes en juegos y trabajos de equipo
Son niños que siempre quieren mandar, decidir los juegos y definir los roles de los demás. Y cuando las cosas no salen como quieren se enojan y abandonan.

- Tienen poco autocontrol
No logran regular sus impulsos: son muy curiosos, invasivos, toman las cosas de los demás sin permiso pudiendo arruinarlas. En ocasiones muestran conductas molestas como cantar y hacer ruidos y aún ante la molestia de sus compañeros no logran regularse.

- Acusan o defraudan
Con la finalidad de 'quedar bien' o de llamar la atención acusan a sus compañeros o defraudan su confianza contando un secreto. Esto lejos de ayudarles genera antipatía, alejamiento y pérdida de la confianza de los demás.

- Tienen un mal hábito
Muchas veces no son conscientes de algunas conductas que generan rechazo en los demás tales como: comer con la boca abierta, meterse continuamente los dedos a la nariz, chuparse la ropa, etc.

- Muestran poca empatía y sensibilidad
Pueden llegar a ser burlones ante una situación que agobia a otro compañero, poco comprensivos de situaciones que no les involucran directamente o poco atinados al hacer un comentario demasiado franco o rudo que obviamente los demás no reciben bien.

- Son naturalmente introvertidos y les cuesta comunicarse
Son niños que muestran timidez e inseguridad. Muchas veces prefieren no dar su opinión ni decir lo que sienten por miedo a ser juzgados y tampoco logran tomar la iniciativa para integrarse a algún grupo como desearían.

Cómo los padres pueden ayudar a sus hijos en sus amistades

Consejos para que los niños aprendan a hacer amistades

¿Cómo podemos entonces ayudar a nuestros hijos a descubrir lo que sucede y a mejorar sus relaciones sociales?

1. Organizar actividades para nuestros hijos y sus amigos
Una de las mejores ideas es promover que nuestro hijo invite uno o dos compañeros a casa o a algún paseo (aunque pueda resultar un poco forzado de inicio) y observar la dinámica que se da entre ellos para descubrir, si es posible, qué es lo que sucede. Si no es evidente que haya una actitud negativa evidente de nuestro hijo, igual será una buena oportunidad para reforzar lazos con un compañero en un contexto más fácil y seguro para él.

2. Acercarnos a los padres de sus amigos
En muchas ocasiones, debemos acercarnos a los padres de los otros chicos y socializar nosotros con ellos para que sea más natural el promover estos encuentros. Hay padres que muchas veces por cuestiones de trabajo, se mantienen alejados de lo que sucede en el colegio y tampoco hacen intentos de conectar con otros padres. Esto, sin saberlo, puede estar restándole a sus hijos oportunidades de socializar en otros ambientes.

3. Hablar con nuestros hijos sobre su conducta
En una ocasión una mamá preocupada asistió a mi consultorio buscando una explicación de por qué su hijo no podía integrarse con sus compañeros y lejos de eso, era rechazado por ellos, y no lograban descubrir la causa. Una vez que conocí a su hijo me di cuenta de que tosía constantemente por una cuestión de alergias, pero que lo hacía de forma descuidada sin taparse la boca. He ahí la explicación del rechazo. Una vez que le dimos estrategias para hacerlo de forma cuidadosa y le explicamos por qué incomodaba a los demás poco a poco fue logrando integrarse.

Probablemente, si ella hubiera tenido oportunidad de invitar a algún compañero a su casa o salir en grupo con las otras mamás y sus hijos, hubiera descubierto el problema mucho más rápido y le hubiera sido posible actuar antes de que se volviera más grande.

Si logramos detectar patrones en nuestros hijos que pueden estar impactando negativamente sus relaciones sociales, debemos ser claros, explicarles por qué esa conducta aleja a los demás y ayudarles a cambiarla.

4. Modelar con el ejemplo
Si nosotros como padres no socializamos y nos mantenemos siempre al margen de actividades y eventos sociales, será difícil que nuestro hijo actúe de forma distinta. El ejemplo enseña a nuestros hijos.

5. Trabajar habilidades de inteligencia emocional a través de cuentos y películas
Leer cuentos y ver películas junto a nuestros hijos fomentando la reflexión sobre valores y habilidades sociales como la asertividad, la empatía y la sensibilidad hacia el otro, es una manera muy sencilla de ayudarles a desarrollarlas.

6. Acudir al colegio
Hablar con los profesores o los psicólogos para pedir apoyo en descubrir qué puede estar sucediendo a nivel social y en apoyar a nuestro hijo a superarlo puede ser de gran ayuda.

7. Buscar ayuda profesional
En aquellos casos en los que no es fácil descubrir el motivo por el que nuestros hijos no logran hacer amigos, o que nuestras técnicas no han funcionado, es necesario consultar con un especialista que pueda ayudarle a desarrollar estrategias que le permitan disfrutar el área social que forma parte vital de su desarrollo integral.