Las 8 verdades que debes contar a tu hijo para que sea un buen amigo

Los padres debemos enseñar a los niños a construir amistades buenas y sanas

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Además de la familia, para nuestros hijos, el mundo de los amigos es fundamental en sus vida. Las relaciones que se forjan durante la infancia tienen una gran importancia para el aprendizaje y el desarrollo de los niños. Además, las amistades forman parte de la autoestima de los niños, y por ello, es importante estar pendientes de ellas. Pero, ¿qué podemos hacer los padres que nuestro hijo sea un buen amigo?

Para ayudarte en esta tarea, hemos recopilado 8 verdades relacionadas con la amistad que debes transmitir a tu hijo.

Cómo enseñar a tu hijo a que sea un buen amigo

Lo que le debes contar a tu hijo para que sea un buen amigo

Las amistades no se fuerzan, ni se suplican, deben nacer por sí solas. A nuestro hijo le tienen que querer como es, lo que significa que el pequeño no tiene que cambiar su manera de ser, para ser aceptado o querido. Por ello, aquí se exponen algunas pautas a tener en cuenta para enseñar a nuestros hijos todo lo que tienen que saber sobre el mundo de los amigos.

1. Amigos y conocidos no son lo mismo
Los niños tienen que aprender a detectar quiénes son sus amigos. Es tarea de los padres darles las indicaciones que necesitan para ello. Y es que no todos los niños que se relacionan con ellos son sus amigos, algunos solo serán conocidos. Así pues, debemos ayudar a los pequeños a aclarar la distinción entre amigos y conocidos. Las diferencias entre ambos las vais a definirlas juntos.

2. Enseñarle a respetar a todos los niños
La siguiente cuestión importante es, enseñar a nuestro hijo a respetar a todos los niños. No importan cómo sean ni de dónde venga. Esto lo haremos muy bien si le enseñamos a ser empáticos, es decir, a que sepa ponerse en la piel de los otros. Pero, sobretodo, nuestro hijo debe saber respetarse a él mismo.

Esta cuestión, querido papá y querida mamá, no se la enseñas, demuéstrale cómo se hace. Recuerda que el ejemplo es la clave para que los niños interioricen muchas de las enseñanzas.

3. Confianza y verdad como bases de cualquier amistad
¡Ojo! Enséñale a tu hijo que no crea todo lo que dicen, ya que algunos comentarios que escucha no son verdad. Ayúdale a que encuentre su propia verdad, y que la utilice para construir una buena relación, con fundamento.

4. Hazle ver que no hay por qué contarlo todo
Recuérdale que no hay que contarlo todo, para ello tenemos dos oídos y una boca. El refrán popular dice que 'se vale más por lo que se calla que por lo que se cuenta'.

5. Que no haga lo que no quiere para él
Es importante que tu hijo no haga lo que no le gustaría que le hicieran a él, ya sean bromas (de mal gusto), sustos inapropiados, comentarios (hablar mal) o desvelar secretos.

6. Enséñale a querer a los amigos pero no a depender de ellos
Recuérdale, que haga lo que realmente le apetezca hacer y no lo que los amigos quieran hacer. Tiene que ser aceptado por sus amigos, tal y como es, y no adaptarse a ellos para ser querido. Y haga lo que haga, tendrá que hacerse responsable de ello.

7. Valorar las relaciones que tiene
Recuérdale siempre a tu hijo, o enséñale a valorar lo bueno que tiene una relación. Hablar de cómo una buena relación tiene más hechos positivos que negativos y más buenos momentos que malos. Anímale a rodearse de personas que sumen y no que resten, en su vida.

8. Enséñale que debe cuidar sus amistades
Y por supuesto, una buena relación hay que cuidarla. Es por ello que los padres debemos enseñarle maneras generosas para cuidar las relaciones.

Lo más importante que nunca puedes olvidar a la hora de educar a tu hijo: ¡no se lo enseñes, demuéstrale cómo se hace! Ya sabes que somos su modelo a seguir. ¡Menuda responsabilidad!