El juego del dado de las historias para estimular el lenguaje en niños

Ejercicios lúdicos para fomentar el lenguaje a partir de los 5 años

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

¿Cuándo empieza un niño a hablar? Aunque no se puede establecer un momento concreto, porque cada niño tiene su desarrollo, se puede fijar alrededor a los 2 años el momento en el que el pequeño empieza a expresarse verbalmente hasta que a los 5 años comienza a poder contar historias.

En todo este proceso, los padres podemos ayudar a estimular el lenguaje en niños a través de juegos y actividades. ¿Quieres conocer la propuesta que hemos preparado para que desde casa trabajes con tu hijo esta capacidad? Divertida, a la vez que educativa.  

Estimular el lenguaje en niños a través del juego del dado de las historias 

juego de los dados para estimular el lenguaje de los niños

Podríamos definir el lenguaje como una gran cantidad de ideas y conceptos que los niños y niñas desde el nacimiento van almacenando y organizando en su particular biblioteca que es el cerebro. A partir de esta biblioteca, encontraríamos dos grandes habilidades a desarrollar para mejorar su lenguaje: por un lado, el lenguaje comprensivo, que consistiría en ordenar y añadir nuevas ideas, y por otro lado, el lenguaje expresivo o habilidad de expresar y comunicar estas mismas ideas.

¿Y si te dijera que a través de dos divertidos juegos podéis trabajar en casa tanto comprensión como expresión?  Créetelo porque es así, solo necesitareis crear vuestro propio “dado de historias”.

Aunque a primera vista pueda parecer una actividad muy simple y poco entretenida, ya que solo consiste en coger un dado donde en cada una de las caras aparecen imágenes en vez de números o puntos, esta es una herramienta muy utilizada por los terapeutas para estimular, fomentar y reforzar el lenguaje dentro de sus sesiones habituales, y es considerado como uno de los mejores juegos lingüísticos para estimular el lenguaje con los niños.

¿Comenzamos a jugar ya? Un consejo: lo mejor es que haya dos participantes como mínimo, un niño y un adulto, que será el encargado de ir guiando y haciendo de modelo al pequeño para ir mejorando las historias que salgan de su cabeza y transforme en palabras.  

- Juego del dado de las historias: Competición de ideas
En este primer juego se podrá trabajar el lenguaje de una manera simple y entretenida. Empezaremos lanzando un único dado, donde nos aparecerá una imagen. A partir de esta imagen, comenzará la 'competición' de palabras relacionadas con este dibujo. Intercalando una palabra del adulto con una del niño y así sucesivamente hasta que uno de los dos se quede sin ideas, perdiendo aquel que se quede sin decir nada. 

También es posible hacer la 'competición' a la misma vez y contando la cantidad de ideas de cada una, pero creo que el escuchar la idea del otro puede ayudar a generar muchas otras. Aquí va un ejemplo para que se entienda mejor: ante el dibujo de un gato podría llegar a decirse animal, doméstico, cuatro patas, invertebrado, miau, cariñoso, territorial, entre otras muchas opciones que puedan ir apareciendo durante el juego.

- Juego del dado de las historias: Competición de historias encadenadas
En esta segunda propuesta se podrá trabajar el lenguaje de una manera más compleja, aunque también muy entretenida. Empezaremos lanzando un par de dados, y partir de sus imágenes, podremos ordenarlos y explicar una pequeña historia, intentando que esta tenga el mayor sentido posible (te aseguro que surgen historias de lo más divertidas y originales).

Podremos comenzar por niveles más fáciles, como lanzar de dos a cuatro dados e ir subiendo hasta conseguir niveles de seis a nueve dados, siempre valorando la dificultad y edad de cada niño. Un situación que se puede dar:ante los dibujos de "tesoro – gato – sol – almohada", podría llegar a decirse "Hoy mi gato, que es un tesoro, ha estado durmiendo todo el día". 

¿Se te ocurre una forma más divertida y sencilla de estimular y fomentar el lenguaje de los niños? Y es que el juego de los dados de las historias, además de ser una manera intuitiva de aprender, es una 'excusa' para pasar más tiempo en familia. ¿Quién lanza los dados?