Ruidos que mejoran la concentración de los niños

Niños que se concentran mejor con ruido

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

El entorno influye en el aprendizaje de los niños. Los ruidos de fondo como por ejemplo los provocados por los coches, la TV, las voces de adultos charlando, etc. que podemos escuchar en casa, en el colegio o en cualquier ambiente donde los pequeños se desenvuelven normalmente provoca que a los niños les resulte más difícil concentrarse.

Para concentrarse no vale cualquier ruido

Ruido para que los niños se concentren

Sin embargo, podemos ver que hay niños que cuando hacen tareas en las que necesitan estar concentrados como por ejemplo haciendo los deberes ponen la música a todo volumen. Entonces nos hacemos la pregunta: ¿Cómo pueden estudiar con tanto ruido? La respuesta en que hay un tipo de ruido que mejora la concentración de los niños.

Puede parecer contradictorio el pensar que los niños pueden concentrarse mucho mejor en una tarea cuando están haciendo dos cosas a la vez, por ejemplo hacer los deberes y escuchar música. Pero la ciencia nos indica que es posible.

Y es que hay estudios que afirman que al escuchar música o cierto tipo de ruidos el cerebro segrega dopamina, algo que mejora el humor y produce placer. Esto hace que mejore la concentración y, así, también lo haga el rendimiento escolar.

Tenemos que tener en cuenta que no vale cualquier tipo de música. Un simple ruido repetitivo no ayudará por resultar aburrido. Tampoco funcionarán ritmos complejos. La clave será encontrar en punto medio, es decir, ritmos que no sean ni muy predecibles, ni muy caóticos.

Si al escuchar este tipo de música y ruidos los niños utilizan auriculares encontrarán otra ventaja, que será la de protegerse del resto de distracciones ambientales. Lo hace de la siguiente manera: el cerebro cuenta con dos sistemas de atención:

  • Consciente. Este sistema es el que los niños pueden controlar.
  • Inconsciente. Este sistema es el que actúa por su cuenta. Este no se cierra mientras el pequeño lleva a cabo una tarea, así que el ruido más suave como el de una mosca puede romper su concentración.

La misma música y el mismo ruido no valen para todos

La personalidad de cada niño es relevante por lo que podemos decir que no existe un patrón claro de ritmos y cada niño elige personalmente el tipo de música que le ayuda. Siguiendo este consejo, además debemos fijarnos en que:

  • Un ruido para cada tarea. Al igual que cada tarea o actividad tiene sus particularidades, los ruidos que se escuchan al hacerlas también las tendrán y serán distintos. Por ejemplo, si la tarea es mecánica y repetitiva serán mejor ritmos rápidos para mantener la motivación. En el caso contrario, los ritmos serán más relajados.
  • Sin letra puede ser mejor. Si el niño opta por escuchar música mientras realiza una tarea será mejor que lo haga utilizando géneros como música clásica, ya que si la canción tiene letra y se la sabe se desconcentra y será contraproducente.
  • Cuidado con el volumen. No debe ser demasiado alto, ya que puede terminar por desconcentrar al pequeño.