Niños problemáticos, ¿cómo actuar?

Consejos para actuar ante niños con problemas de conducta

Jimena Ocampo Lozano

Cuando hablamos coloquialmente de niños problemáticos, nos referimos generalmente a niños que tienen problemas de comportamiento y de conducta ante los que padres y profesores muchas veces no saben cómo actuar. Pero llamarles problemáticos, (o mal llamarles), hace que nos centremos sólo en el niño como problema y no en todo lo que rodea al niño, (a su historia, a sus características), ni a las pautas o maneras de manejar estas conductas por parte de los adultos.

Te explicamos cómo ayudar a los niños problemáticos, y qué puede haber detrás de este comportamiento.

Por qué hay niños problemáticos o con mala conducta

Niños problemáticos, ¿cómo actuar?

Niños que desobedecen, que dan malas contestaciones, que se enfadan cuando las cosas no salen como quieren, niños que desafían, que suelen mentir... Estos comportamientos  desbordan a padres y educadores, que en ocasiones no saben cómo manejarlos y pierden el control de la situación. Y en el momento en que no sabemos cómo manejar estas situaciones, es cuando de verdad vienen los problemas".  Afecta a la vida familiar, a la escolar, creando un ambiente tenso que no ayuda al niño, ni a resolver la situación.

¿Qué hay detrás de estos comportamientos y qué podemos hacer? Es importante, para poder trabajar estas conductas, saber qué hay detrás de las mismas. No siempre detrás de un niño "problemático" hay un trastorno de conducta, en ocasiones esos problemas esconden un problema o una dificultad al que el niño no sabe cómo dar respuesta o manejar o una falta de herramientas para manejar las emociones, pautas inadecuadas en el hogar, etc...

Es normal, que según van creciendo los niños, se den conducta desafiantes e incluso a veces agresivas, y esto no es un problema en sí mismo, si sabemos manejarlo. Es fundamental, cortar siempre estas conductas, ya que si no les prestamos atención o las dejamos pasar, pueden incrementar con el tiempo, y es más difícil de manejar. Por lo que es importante dedicar tiempo y atención a corregir esos comportamientos.

Y claro está que hay niños más "difíciles" que otros, pero no todo niño difícil es problemático si sabemos cómo manejarlo.

Otro aspecto a tener en cuenta es prestar atención a cuándo y cómo se dan esos comportamientos problemáticos, desde cuando se dan, y tratar averiguar qué puede estar causándolos. Por ejemplo, niños que siempre han sido tranquilos, que no suelen contestar a los padres, que aunque tengan rabietas y enfados, están dentro de la normalidad, pero de un tiempo a esta parte están irritables, enfadados, contestones, y no nos hacemos con ellos.

Estos comportamientos pueden estar ocultando algún conflicto en el niño y hay que atenderlo. Por ejemplo, no es raro que niños con alguna dificultad en el aprendizaje, tenga un peor comportamiento en un momento determinado, sobre todo en los momentos relacionados con deberes o tareas escolares. Pero es más bien una consecuencia emocional de la dificultad y no un "trastorno" de conducta en sí mismo. Por lo que es muy importante prestar atención a lo que los niños nos dicen con sus comportamientos para poder trabajarlo.

Consejos para ayudar a los niños problemáticos

Algunas pautas generales que podemos tener en cuenta y que nos ayudarán pueden ser:

1. Establece normas y límites claros y las consecuencias de sobrepasarlos.

2. Evita los gritos y trata de no ponerte al mismo nivel que el niño. 

3. Reforzar aquellas conductas adecuadas y positivas e ignorar aquellas que queremos que no se repitan. Si el  niño grita para llamar mi atención y se la doy para que deje de gritar,  en ese momento refuerzo que grite, y cada vez que el niño quiera que le atienda chillará y gritará hasta que reciba lo que quiere, que es mi atención. Por lo que habrá que ignorar aquellas conductas que no nos gustan y prestar atención a las deseables.

4. Actuar desde el primer momento en que aparezca cualquier conducta que no deseemos.

5. Ten paciencia y trata de no tomar medidas drásticas que no vayas a poder cumplir.

6. NO castigues con retirada de afecto y de cariño, por muy enfadado que estemos.

7. Si esos comportamientos se dan también en la escuela, colabora con el centro escolar y los profesores.

En estos casos, el papel del psicólogo infantil es fundamental. Cuando sospechamos o creemos que detrás de esos comportamientos hay algo más, cuando nos faltan herramientas o lo que hacemos ya no funciona para manejar ciertas situaciones con estos niños es importante que un profesional experto evalúe al niño y el entorno y valore si nos encontramos ante un trastorno  de conducta o un problema de comportamiento que puede ser transitorio, ( por ejemplo entre fases del desarrollo, ) o debido a otras causas, (una dificultad de aprendizaje no diagnosticada, llamadas de atención etc.).

Una vez evaluado y valorado, él será quien mejor nos puede guiar y asesorar en cómo trabajar desde casa y, si es necesario ,desde el centro escolar, para mejorar y modificar estas conductas.