Niños que lloran a gritos, ¿qué hacer?

Cómo los padres pueden calmar a un bebé que llora gritando

Jimena Ocampo Lozano

El llanto de los niños es una de las cosas que más pueden desesperarnos y preocuparnos como padres, sobre todo cuando ese llanto es muy intenso, tanto que el niño acaba gritando en lugar de llorando.

Cuando son bebés, el llanto se intensifica cuando el niño no se calma, y el propio llanto les hace estar nerviosos, inquietos e incómodos, por lo que llora aún más y el llanto es cada vez más intenso. Aún no tienen control sobre sí mismos ni sus emociones o sus necesidades y no saben "volver a la calma". Esto es lo que podemos hacer con los niños que lloran a gritos. 

La regulación emocional en el bebé

llorar gritando

La autorregulación emocional se refiere a las "estrategias que utilizamos para ajustar la intensidad y duración de nuestros estados emocionales hasta alcanzar un nivel confortable que no impida la consecución de nuestros objetivos" (Thompson, 1994). Una buena autorregulación emocional durante los primeros años de vida contribuye a la autonomía y al desarrollo de habilidades de interacción social.

Como hemos dicho antes, los bebés en los primeros meses de vida, no controlan sus emociones, y son los cuidadores quienes, desde fuera, regulan las emociones del bebé, calmando su llanto, tranquilizándole está nervioso, etc.

Poco a poco los bebés van desarrollando habilidades que le ayudan a que esas emociones "negativas" sean menos intensas y duraderas, (aprenden a calmarse por ejemplo succionando el chupete más fuerte o chupándose el dedo). Será cuando aprendan a andar o desplazarse de manera independiente y, sobre todo, cuando comiencen a hablar, cuando puedan empezar a expresar y manejar sus emociones y adquirir más estrategias de control emocional. Pueden decirnos lo que les pasa, pueden "huir" de algo que les asusta o pedir ayuda.

El llanto en el niño y sus reacciones emocionales, además de con el momento evolutivo, están muy relacionadas con el temperamento de cada niño.

Cómo calmar a los niños que lloran a gritos

Nos referimos al temperamento como "una serie de disposiciones individuales biológicamente determinadas que son relativamente consistentes a lo largo del tiempo" (Rothbart y Bates, 1998). Esas disposiciones están relacionadas con la emoción y la conducta, y se entienden como una tendencia de cada uno, que es maleable. Es decir, ese perfil biológico, (que se tiene desde el nacimiento) hace muy probable que un niño sea de una determinada manera, (como el ser miedoso, o más sensible o más inquieto), pero no garantiza al 100% que lo sea, (también influye el entorno, la educación, las pautas de crianza...)

Pero algo que no podemos olvidar tampoco, es el papel de los adultos en todo esto. Algunos de los niños que lloran intensamente, que son difíciles de calmar, que gritan, estarán dentro de lo que los expertos llaman "estilo de temperamento difícil". Pero habrá otros niños, que no necesariamente son niños con un temperamento difícil, que pueden mostrar también esos comportamientos.

Un niño "fácil", puede volverse difícil si las demandas, exigencias y pautas de sus cuidadores son inadecuadas, y un niño "difícil" puede tener un cambio positivo en su comportamiento si somos sensibles a sus características, más pacientes, tolerantes y comprensivos.

Por lo que será importante, entender por qué llora el niño, y cómo llora para saber manejarlo adecuadamente, (en función de lo que hemos mencionado anteriormente).

  • Si un bebé no es atendido cuando llora, llorará cada vez más intensamente porque es su manera de expresar malestar y reclamar atención.
  • Un niño más sensible tendrá una intensidad de llanto mayor y será importante también ayudarle a calmarse y tranquilizarle. 
  • Pero también un niño que se frustre con facilidad, exigente con los demás, o que no sepa esperar,  llorará y gritará si no atendemos a sus demandas o exigencias, (niños que utilizan el llanto para reclamar atención y cuanto menos se la demos más gritan y más lloran).

Por lo tanto, ante niños que lloran intensamente hasta el punto de gritar, las pautas serán distinta dependiendo de cuál sea el motivo que causa esta situación. Tampoco olvidemos que dependiendo de la edad del niño, les resultará más o menos fácil calmarse y regularse.