Tips para familias bilingües al introducir los dos idiomas a los niños

Consejos para las familias que utilizan distintas lenguas en casa

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Hoy en día con la globalización y la intensificación en la movilidad internacional de las personas, e incluso con el uso intenso de internet como forma de comunicación, se han dado tales transformaciones sociales que han facilitado la creación de, cada vez con más frecuencia, parejas provenientes de distintas nacionalidades que en la mayoría de los casos cuentan con culturas e idiomas diferentes. Las familias bilingües se enfrentan a algunas dificultades a la hora de educar a sus hijos. Una de las dudas más frecuentes que les asaltan es cómo introducir los dos idiomas a los niños.

Distintos tipos de familias bilingües

Consejos para las familias bilingües

Debido al auge en la formación de este tipo de familias con un bagaje cultural y lingüístico tan heterogéneo es posible encontrar cada vez más modelos de familia en los que:

- Cada padre habla un idioma y viven en el país de uno de ellos.

- Cada padre habla un idioma y viven en un país diferente al suyo (de los 2).

- Ambos padres hablan un idioma, que es distinto al lugar donde viven.

Este tipo de familias son las llamadas 'familias bilingües' donde los niños serán los más beneficiados ya que se criarán en un entorno donde se facilita el aprendizaje y la adquisición de capacidades como pensar y expresarse en varios idiomas con fluidez, entre otras ventajas.

Qué beneficios aporta al niño ser bilingüe

Cuando los niños se crían desde muy temprano en un entorno donde la educación es bilingüe obtienen múltiples ventajas en su desarrollo evolutivo. Hay múltiples estudios que avalan la existencia de beneficios como:

- Flexibilidad cognitiva
Cuando son bebés, los niños empiezan a diferenciar los idiomas por el ritmo, la cadencia o la voz. A medida que los pequeños crecen y están expuestos a diferentes lenguas van conociéndolas y teniendo fluidez hasta el punto de aprender la habilidad de bloquear un idioma a favor del otro. Esa capacidad de poder analizar la situación y poder controlar constantemente el bloqueo o el uso del idioma que mejor le convenga según el contexto es lo que hace que tenga una mayor flexibilidad en su cerebro.

- Capacidad de atención
La flexibilidad cognitiva que adquiere el niño le dota de una mayor capacidad de focalización. Así, el niño es capaz de concentrarse más fácilmente en lo que importa de la tarea bloqueando las distracciones y adaptándose de manera sencilla a los cambios.

- Mejora su comunicación
Los niños bilingües ejercitan su memoria desde muy pequeños, algo que a largo plazo supone una mejora en su capacidad de relación con otras personas. Gracias a este ejercicio cuando el niño bilingüe está hablando con otra persona es capaz de fijarse además de las palabras: en el entorno, el tono de voz de la otra persona, el lenguaje corporal y tiene una perspectiva global de la conversación. Esto hace que la comunicación sea más fluida y eficaz.

- Se evita el desarrollo de enfermedades degenerativas en el cerebro
Ejercitar el cerebro de los pequeños aprendiendo otros idiomas hace que los niños bilingües estimulen más su cerebro y por ello tengan una mayor densidad de materia gris en algunas zonas de su encéfalo. Esto hace que exista la capacidad de regenerar conexiones entre neuronas.

- Pensamiento crítico
Partiendo de la premisa: 'primero es el lenguaje y después el pensamiento' entendemos que los niños bilingües desarrollarán la capacidad de tener varias perspectivas sobre las cosas. Es decir, cuando desarrollan la conciencia de discernir entre varios idiomas, usan la capacidad de poder pensar y actuar desde otro punto de vista.

Cómo introducir los dos idiomas a los niños

Introducir los dos idiomas a los niños

Introducir al niño en el bilingüismo es un reto. Por eso, es importante que si queremos que el pequeño sea bilingüe necesitamos un plan. Es decir, los pequeños no aprenden dos idiomas por arte de magia. Se han de dar unas condiciones propicias para que el niño crezca aprendiendo los idiomas que se hablan en la familia. Para que esto ocurra necesitan la ayuda del entorno. Será importante que:

1. El aprendizaje no sea forzado
El aprendizaje de los lenguajes se debe dar de una manera natural. Para conseguirlo el niño tiene que estar motivado, ver el aprendizaje como algo divertido.

2. Un padre, un idioma
Es importante que cada padre – en el caso que cada uno utilice un idioma diferente- hable al niño en su idioma. Si además en el país donde viven se habla el idioma de uno de ellos, este idioma será el mayoritario.

3. Regularidad
Es importante que los padres sean regulares a la hora de usar los idiomas. Si el progenitor que habla el idioma minoritario mezcla idiomas, habrá un riesgo más elevado de que el niño prefiera optar por el idioma mayoritario para comunicarse porque aprende que es más útil. En todos los casos en los que los dos padres hablen el mismo idioma en otro país o que los padres hablen diferentes idiomas y en el país donde viven también, la solución será la regularidad y la paciencia a la hora de enseñar el idioma minoritario.

4. Utilizar todo tipo de recursos
No vale solo con que cada padre hable su idioma. Hará falta 'fabricar' un contexto para que el niño vea que ambos idiomas son importantes. Para ello, se pueden seguir conversaciones mediante Skype, ir de visita al país donde se utiliza el idioma minoritario, encontrar un grupo de juego donde se hable dicho idioma, material multimedia, etc.

5. Los malos consejos no tienen cabida
Educar a los hijos en el bilingüismo es una tarea difícil. Habrá ocasiones en las que los niños mezclan idiomas, estructuras gramaticales, etc. –algo normal hasta los 4 años-. Este hecho hace que parezca que se confunden y no saben. Es normal, pero el entorno empezará a 'presionar' si esto ocurre y todos darán su opinión. Los padres no deben ser escépticos y solo hacer caso a profesionales o a otros padres que hayan pasado por la misma situación.

6. Cuidado con las correcciones
Es normal que el desarrollo del lenguaje los niños bilingües sea más lento en comparación con los que solo aprenden un idioma. Esto se debe a que los bilingües invierten el orden de las palabras y mezclan estructuras, en cambio saben y entienden perfectamente lo que quieren decir. Cuando se confundan es importante corregir de manera muy sutil y no ser bruscos ya que el niño puede inhibirse de hablar.