La cara oscura de las redes sociales para los niños: baja autoestima y estrés

Si un niño tienen móvil o tablet es porque los padres se lo hemos dado. Somos responsables.

Beatriz Martínez

¿Cuántos años tienen tus hijos y cuántas horas pasan al día en las redes sociales? Seguro que es un tema al que le has dado vueltas más de una vez. Y es que, por muchas ventajas que las nuevas tecnologías puedan tener para los niños -diversión, nuevos conocimientos, amistades- también puede darse una cara oculta si no se limitan en su uso. ¿Sabías que los expertos señalan a las redes sociales como la tercera fuente de estrés y baja autoestima de los niños y adolescentes? Veámoslo en detalle y analicemos a su vez qué podemos hacer nosotros como padres y maestros.

Las redes sociales: baja autoestima y estrés en niños y adolescentes

cara oscura redes sociales: estrés y baja autoestima

Ya de bien pequeños, niños y niñas pasan un rato del día viendo dibujos en la televisión o en la tablet. Tiempo que se incrementa según van creciendo, así como lo hace su uso. Redes sociales e Internet casi a demanda se convierten en uno de sus pasatiempos favoritos. No se equivoquen, las nuevas tecnologías aportan muchos beneficios a grandes y pequeños tales como ratos de ocio o son una excelente herramienta para aprender un segundo idioma.

Tanto es así que en muchas escuelas se usan ya apps para asignaturas como matemáticas o inglés. Ahora bien, la cosa cambia mucho cuando esas nuevas tecnologías se usan sin supervisión alguna, sobre todo si se trata de perfiles creados en sitios como Twitter o Instagram. Según datos oficiales, los jóvenes se dan de alta en redes sociales a una edad bien temprana. ¿Es una ventaja o en verdad tiene un lado oculto que desencadena en baja autoestima y estrés?

Las redes sociales tienen una cara oculta pues nuestra imagen y la de los niños y adolescentes está expuesta socialmente. ¿Qué sucede si no consigo 'Likes'? Una pregunta que, por desgracia, se hacen casi todos los niños y niñas. 'Será que no me visto bien', 'que tengo sobre peso'... Cánones de moda y de belleza que ellos mismos se empeñan en adoptar y que en verdad crean expectativas que terminan por dañar su autoestima.

Común es que tomen por ídolo a una modelo o una influencer y que traten de parecerse a ella todo lo posible. Por descontado que no lo van a lograr, lo que acarrea una baja autoestima y problemas de ansiedad. Según explica Úrsula Perona, psicóloga infantil y divulgadora, quien nos habló del estrés infantil y nos contó las principales razones por las que los niños lo sufren en nuestro encuentro #ConectaConTuHijo, 'la adolescencia es una etapa muy vulnerable, están consolidando su identidad y tienen muchas dudas. Estar expuestos socialmente solo les hace daño a su autoestima.'

Como comenta Úrsula, 'las nuevas tecnologías y más en concreto las redes sociales pueden suponer una causa de estrés para niños y niñas. Y es que, el hecho de que puedan estar hiper-conectados a cualquier momento del día hace que se preocupen por temas que son tradicionalmente de adultos como la imagen corporal, la moda o los 'likes' que tienen en sus perfiles de redes sociales.'

Según recientes estudios, las redes sociales y el exceso de tecnología se encuentran en la tercera causa de estrés en los niños. ¿No tendremos los padres y maestros que tomar parte para evitarlo? Varios expertos hablan ya del tecno-estrés, la nueva adicción de los jóvenes. Hay muchos adolescentes que tienen ansiedad cuando se les castiga sin móvil o se les acaba la batería. Si se les limita el uso a una hora diaria esto se evita.

Qué hacer para evitar el estrés y la baja autoestima que dejan las redes sociales en los niños

Analicemos un poco más lo que dice Úrsula Perona: 'La responsabilidad de las redes sociales es de los padres, si un niño tienen móvil o tablet es porque se lo hemos dado nosotros' ¿No seremos entones los encargados de evitar que la baja autoestima y el estrés hagan acto de presencia? Es justo entones que le preguntamos a Úrsula qué medidas podemos tomar al respecto.

Pararnos a pensar un poco qué puede estar pasando
El análisis es la base de todo. De esta forma podemos ver qué causa el estrés en los niños y empezar a tomar las medidas oportunas. Por otro lado, no debemos dejar que los niños tengan móvil ni tablet cuando son muy pequeños. 'Yo no recomiendo que un niño tenga teléfono ni acceso a las redes sociales antes de los 12 años', comenta Úrsula Perona.

Sacar esa emoción
Buscar la vía para expresar un sentimiento es clave para solucionar una situación de estrés. Por descontado que la mayoría de los niños no sabe cómo hacerlo, así que seremos los adultos quienes tengamos que darles las herramientas necesarias para ello. 'Que puedan hablar de sus sentimientos ya es curativo en sí, puede ser, por ejemplo, a través del dibujo', añade Úrsula.

Supervisar, supervisar y supervisar
Eso de dejar que los hijos usen las redes sociales a su antojo es el primer y más grave error que cometemos los adultos. Hay que estar al tanto acerca del uso que va hacer el pequeño con el móvil y hacerles ver el peligro de, por ejemplo, compartir sus fotos en las redes sociales. Úrsula lo ha calificado como 'inculcarles una cultura de uso de las redes sociales'.

Limitar las horas que pasan los hijos usando las redes sociales
No se trata de controlar sus perfiles, pero sí estar al tanto de lo que hacen para poder aconsejarles correctamente. A su vez, se debe poner hora de inicio y de fin cuando usan el móvil. Nada de dejarles que se pasen la tarde entera mirando la pantalla del celular y navegando por las redes sociales.

Jugar o hacer deporte todos los días un rato
¿Qué hacer en lugar de estar todas las tardes dando 'Likes' o comentando fotos? Pues lo que hemos hecho todos cuando éramos jóvenes, pasar un rato después de clase en el parque. El tiempo de ocio y juego no estructurado al aire libre es vital para que puedan dejar volar su imaginación y dejen de lado las nuevas tecnologías. 

Evitar la cara oscura de las redes sociales, es decir, el estrés y la ansiedad, es posible y está en nuestra mano. ¿Empezamos a trabajar?