Cómo hablar de sexo con los niños a partir de los 3 años

Cómo abordar y responder temas de sexualidad con niños pequeños

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Casi todos aquellos que se convierten en padres dan por sentado que el tema de la sexualidad será algo de lo que tendrán que ocuparse cuando sus hijos se acerquen a la adolescencia; sin embargo, quienes tienen hijos pequeños saben que la necesidad de tratar temas relacionados con este tema, empieza mucho antes.

Prácticamente desde antes de los tres años los niños empiezan a descubrir y explorar su cuerpo, las distintas sensaciones que les provoca y a hacer preguntas sobre las diferencias entre los niños y las niñas, de modo que es importante estar listos y saber cómo responder y qué temas es necesario abordar con ellos.

Tips para hablar con los niños de sexo a partir de los 3 años

Cómo hablar de sexo con los niños a partir de 3 años

A continuación, el tipo de situaciones más comunes que se presentan alrededor de los tres años y cómo abordarlas:

  • Autoexploración: 

Los niños, así como exploran y descubren el mundo a su alrededor, lo hacen con su propio cuerpo. Es importante enseñarles, así como lo hacemos con todas las partes del cuerpo, el nombre de sus genitales tal cual, sin inventar o crear términos nuevos o graciosos que realmente no son necesarios.

Por otro lado, no olvides dejarles claro que estas partes son privadas ya que son muy delicadas y especiales, (por eso es que siempre van cubiertas) y que nadie debe tocarlas más allá de sus padres o el médico, así como tampoco ellos deben tocar las de nadie.

  • Diferencias entre niños y niñas:

Los niños de esa edad empiezan a formarse una idea sobre lo que hace diferentes a los niños y las niñas, primero por su apariencia y después por sus preferencias de juegos y actividades; pero no tardan en descubrir que hay algo más que los hace diferentes y es ahí donde muchos niños empiezan a jugar y a explorar mostrándose sus diferencias.

Estas conductas son normales y no deben generarnos preocupación y angustia; recordemos que las interpretaciones de carácter sexual las hacemos nosotros los adultos, para ellos es mucho más simple que eso.

  • Autoestimulación o masturbación:

Alrededor de los tres años, algunos niños empiezan a descubrir que tocarse los genitales o rozarlos con algo, les produce una sensación “agradable”. En ocasiones lo hacen en casa y en ocasiones puede llegar a suceder en el colegio; de nuevo nuestra visión adulta nos lleva a preocuparnos de más.

Si encontramos a nuestro hijo en una situación así, no debemos reñirle ni transmitirle que hay algo malo con eso. Podemos, sin embargo, distraerle con otra actividad.

  • Preguntas acerca de cómo se hacen los niños:

Hay niños muy pequeños que pueden lanzar la típica pregunta de: ¿Cómo se forman los bebes? … Nuestra respuesta debe ser corta y clara y si el niño pide más información, entonces ir respondiendo a cada cuestionamiento de la forma más clara posible según su edad. Por ejemplo, podemos responder diciendo que un bebe se forma de la unión de una célula (una parte muy pequeñita del cuerpo) de mamá y una célula de papá, que forman al inicio un huevo que irá creciendo en la panza de las mamás hasta convertirse en un bebe.

Normalmente los niños se quedan satisfechos con una explicación de este tipo, pero si llega la pregunta de ¿Cómo llega la célula de papá a unirse con la de mamá?, podemos responder que como se quieren mucho, juntan mucho sus cuerpos mientras se besan y se abrazan y es así que las dos células se unen para formar un bebe. Y así se va escalando en la dimensión de la respuesta según vengan las preguntas.

Algunos consejos extras para hablar de sexualidad con tu hijo de modo relajado:

  • Nunca evites responder una pregunta o mientas.
  • Ten cuidado de no hacer expresiones negativas ni juicios adultos en situaciones como las anteriormente descritas; esto puede generar en tu hijo un rechazo a temas referentes al cuerpo.
  • Trata de mantener la sonrisa y una actitud positiva; los niños perciben todo, y si notan que el tema te incomoda, pronto podrá incomodarles también a ellos.
  • No juzgues ni quites importancia a ninguna pregunta.
  • Si tu hijo no pregunta, igual vale la pena aprovechar alguna situación en que venga al caso y abordar los temas básicos con él.
  • Recuerda que tu hijo, entre más pequeño cuente con la información real (a su nivel) más natural lo verá.
  • Siempre que puedas háblale y explícale lo maravilloso que es el cuerpo humano y todo lo que tiene que ver con él. “No hay una máquina más perfecta en el Universo!