Por qué tenemos que seguir educando a los niños contra el racismo

El ejemplo es la base para enseñar a los niños a ser tolerantes con las diferencias

Jimena Ocampo Lozano

Un aspecto fundamental en la educación de los niños, es la educación en valores. Todos los padres queremos educar hijos que respeten a los demás, que sean tolerantes, que no discriminen… Puede parecer que el racismo es cosa del pasado, que separar o tratar diferente a los demás por su color de piel es algo que prácticamente ha quedado atrás, ¿pero esto es realmente así? ¿Cómo podemos educar a los niños contra el racismo y evitando los estereotipos ligados a la raza o al color de piel? Porque aunque no lo queramos ver, la intolerancia sigue existiendo. Y en la era de las tecnologías, el acoso o la exclusión no tienen por qué ser visibles, puede propagarse por las redes rápido y casi sin darnos cuenta.

El ejemplo, la clave para educar a los niños contra el racismo

Sigue educando a tus hijos en contra del racismo

Podemos decir que los niños nacen sin prejuicios. A un bebé de un año, le da lo mismo el lugar de origen de su compañero de parque, puede que le resulte diferente o llamativo, pero no juzgan si es bueno o malo. Entonces, ¿cómo aparecen estas conductas en niños y cómo podemos evitarlas? La respuesta está en la educación, en lo que ve y oye el niño en su entorno, no solo en la familia, sino también en la escuela y en los entornos sociales en los que se desarrolla.

Como en tantos otros aspectos de la educación de los niños, el papel de los adultos que les rodean es fundamental, por lo que el ejemplo que demos aquí también es muy importante. Para evitar estereotipos que pueden dar lugar a prejuicios o conductas racistas, tenemos que cuidar, por ejemplo, los comentarios que los adultos en ocasiones hacemos (no todos los adultos, ni siempre). Los niños son como esponjitas que se quedan con todo, por lo que aquí tenemos que poner especial cuidado.

En una ocasión, un niño me dijo que no jugaba con un niño de su clase porque era gitano (podía haber sido amarillo, azul o verde). Cuando le pregunté que por qué pensaba esto, me dijo, 'No sé, me lo han dicho mis padres'. Y si se lo han dicho sus papás, o sus profes o un mayor, pues entonces es verdad verdadera. Y así vamos plantando semillitas que después crecen y se convierten en creencias firmes.

Es importante entonces, ayudar a los niños a ponerse en el lugar del otro, a desarrollar la empatía, enseñarles a respetar a los demás sea cual sea su origen, su color de piel, sus rasgos, su religión… Y para eso, nada mejor que el conocimiento. Al igual que para que los niños aprendan un idioma desde pequeños, procuramos que tengan una inmersión lingüística (dibujos, libros, deportes, etc.), lo mejor para que entiendan y respeten otras culturas es que tengan contacto con ellas y las conozcan.

Consejos para educar en la tolerancia y el respeto a tus hijos

Consejos para educar a los niños en la tolerancia

Algunos consejos para educar en el respeto y la tolerancia en el hogar:

1. Ser ejemplo de sus hijos, y actuar tal y como nos gustaría que actuaran nuestros hijos.

2. Hablar con sus hijos sobre las diferencias entre culturas, y explicarles qué son los prejuicios o el racismo.

3. Ayudarles a ponerse en el lugar de otros. ¿Cómo nos podemos sentir si vamos a otro país y otros niños no nos dejan jugar porque somos de fuera?

4. Exponer a los niños a la diferencia. Como vivimos en una sociedad multicultural y diversa, podemos participar en actividades que nos acerquen a otras culturas. Exposiciones, fiestas de diferentes culturas (en ocasiones se celebra el Año nuevo Chino, el Ramadán, etc.) Si ya celebramos Halloween o Santa Claus, ¿por qué no conocer también otras festividades?

5. Si en algún momento nuestro hijo nos hace algún comentario que nos parezca discriminatorio, será importante hablar con él e intentar averiguar por qué piensa así, si lo ha escuchado en algún lado, y ayudarle a ver lo negativo de ese tipo de comentarios. Podríamos volver aquí al punto de 'cómo me sentiría yo si...'.

6. Contestar y atender a sus demandas. Es fácil ver sucesos en las noticias en las que se pone el acento en el origen del que ha cometido un delito, (un ladrón de origen X), por lo que los niños pueden hacerse preguntas sobre si todos los de ese origen son malos. Aquí es fundamental dejarles claro, que no importa de donde seas, que personas malas hay en todo el mundo y el origen o color de piel no tienen nada que ver.

Para terminar, una cita de Nelson Mandela que me parece maravillosa: 'Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario'.