5 efectos secundarios de la epidural tras dar a luz que debes conocer

Los problemas o complicaciones más comunes suelen estar relacionadas con una baja eficacia de la misma

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

¿Qué hubiese sido de mis dos partos si no me hubiese puesto la epidural? Nunca lo sabré, pero tengo que reconocer que me quedé con ganas de haber tenido un parto natural 100%. Aún así, tengo que agradecer al equipo que me atendió en ambos casos y, en especial a los anestesistas. ¡Todo salió bien y no hubo ninguna complicación post epidural! Ahora, una vez pasado todo y, tras haber firmado el consentimiento de la epidural sin haberlo leído la letra pequeña para no tenerle más miedo a ese momento, he descubierto ciertos efectos secundarios de la epidural tras dar a luz que quizás te gustaría saber.

Posibles consecuencias de la epidural después del parto

consecuencias epidural

El parto, al igual que otro procedimiento médico, tiene sus riesgos. En este caso, más que centrarnos en el momento de dar a luz, lo vamos a hacer en las consecuencias que tras el alumbramiento tiene la tan ansiada pócima mágica que muchas mujeres solicitamos para mitigar el dolor.

Este tipo de anestesia, que se suministra a la mujer para reducir el impacto de las contracciones, es totalmente segura y así lo avalan los datos presentados por la British Journal of Anesthesia: solo una 1 de cada 80.000 mujeres tendrán problemas temporales o permanentes relacionados con la anestesia. ¿Son o no son bajas estas cifras?

Además, más que hablar de riesgos mortales para la mujer, los problemas o complicaciones más comunes suelen estar relacionadas con una baja eficacia de la misma.

1. Solo te hace efecto en un lado
Y doy fe de ello, porque durante mi primer parto, mi epidural solo tuvo efecto en un lado de mi cuerpo y así fue cómo, aunque fue muy tímido, sentí un mínimo dolor en la pierna izquierda, mientras que la derecha estaba completamente dormida. Según me explicaron en su momento, esto pudo ser debido a que la colocación del catéter estaba torcido o que se movió durante el trabajo del parto.

2. No alive el dolor
La epidural es mágica, pero hay ocasiones en las que puede perder su poder. Por ejemplo, en mujeres embarazadas que sufren una obesidad severa se puede dar el caso de que este medicamento no brinde la solución esperada. También puede ocurrir que el catéter se coloque accidentalmente en el tejido subcutáneo y no en el área deseada. Si es así y no estás sintiendo dolor, ¡avisa al equipo de facultativos que te esté atendiendo en ese momento!

3. Dolor de cabeza
Ocasionalmente se puede producir un fuerte de dolor de cabeza posterior a la punción. Se trata de un dolor de cabeza postural, que se intensifica al estar de pie o sentada y que se produce al alterarse el líquido cefalorraquídeo.

4. Sabor raro en la boca
Mareos, vértigos, zumbidos en los oídos o un sabor metálico en la boca son síntomas potenciales de toxicidad anestésica. Para evitarlos, algunos médicos suministran unas dosis de epinefrina y lidocaína.

5. Fiebre
Si el dolor de cabeza no es postural y, además, aparece un episodio de fiebre, entonces hay que avisar al ginecólogo porque puede haber una infección interna.