Cómo es la recuperación después del segundo parto y posteriores

¿Es la recuperación posparto más difícil en el segundo embarazo?

Sara Cañamero de León

Es increíble cómo cambia el cuerpo de la mujer para poder albergar a su hijo, a un útero que multiplica por 7 su tamaño, la placenta, líquido amniótico.

En poco tiempo se distiende el abdomen, se ensanchan las caderas, aumentan nuestros pechos, retenemos líquido y ganamos peso (esto es muy variable, algunas ganan 6 kgs y otras más de 20kg).

Si la recuperación posparto después del primer embarazo suele ser rápida, ¿cómo es la recuperación después del segundo parto y posteriores?

Qué ocurre con el cuerpo después del segundo parto y posteriores

Recuperación en el segundo parto y posteriores

La recuperación postparto en el primer hijo, a nivel físico y estético suele ser bastante rápida. Con esto no estoy diciendo que saldrás del hospital usando tu ropa de antes del embarazo, pero que en unas 6-8 semanas, haciendo hipopresivos y una actividad aeróbica moderada de bajo impacto en suelo pélvico, podrás entrar en tus vaqueros.

Pero aunque la recuperación sea buena, lo cierto es que no quedamos igual 100%. Ser madres nos cambia por dentro y por fuera, y eso no es ni bueno ni malo; es diferente.

En embarazos posteriores, lo normal es que en seguida notemos que nos sale la tripa (lo que nos costó casi 5 meses en el primero), que se nos ensanchan más las caderas, etc. Y lo cierto es que la recuperación postparto suele ser más lenta en segundos partos y posteriores.

Uno de los principales motivos es la falta de tiempo, en un primer embarazo teníamos todo el tiempo del mundo para cuidarnos durante la gestación (pilates, yoga, gimnasia en el agua, etc) y una vez nacido el bebé acudiendo a centros donde puedes ir acompañado por el peque es posible cuidarte.

Pero con 2 hijos o más todo se complica, el tiempo que disponemos es menor para todo; y una de los mayores errores que cometemos las mujeres es ponernos a nosotras como última prioridad: lo primero los hijos, la casa, el trabajo, la pareja, la familia… y si queda algo de tiempo, pues nosotras. Y eso pasa factura para nuestro bienestar.

Evidentemente a más embarazos, mayor laxitud de tejidos, nos solemos quedar con algún kilito de más de anterior embarazo con lo que vamos sumando; y al final la recuperación suele ser más lenta porque necesitamos más tiempo para recuperarnos, y no nos lo solemos conceder.

Pero con esfuerzo, tiempo, paciencia y constancia podremos un físico saludable independientemente del número de hijos que tengamos, es cierto que hay mujeres que genéticamente están mejor dotadas y tardan menos en volver a ser lo que eran; pero la mayoría nos lo tenemos que trabajar.

No sólo ocurre algo así con la imagen externa, sino con nuestro suelo pélvico (independientemente del parto que hayas tenido); el embarazo supone un factor de riesgo para disfunciones a ese nivel: incontinencia urinaria, prolapsos, dolor en las relaciones sexuales, etc. A mayor número de embarazos, mayor gravedad en las disfunciones y más tiempo nos llevará rehabilitarlo. Pero siempre hay solución para estos problemas.