Los riesgos del embarazo molar, sus síntomas y su tratamiento

Qué es el embarazo molar y por qué puede terminar en un aborto espontáneo

Sara Cañamero de León

El embarazo molar es un error que ocurre en la fecundación, cuando se unen el óvulo y el espermatozoide. Esta alteración puede recibir diferentes nombres, desde mola a enfermedad trofoblástica gestacional o mola hidatiforme. Se trata de una anomalía en la placenta y se estima que afecta a 1 de cada 1000 mujeres.

En Guiainfantil.com te contamos cuáles son los tipos de embarazo molar, cuáles son los síntomas y el tratamiento más habitual para este tipo de anomalía. 

Tipos de embarazo molar y sus síntomas

Estos son los riesgos del embarazo molar

Cuando una mujer sufre un embarazo molar rara vez encontraremos un embrión. En su lugar habrá un crecimiento anormal de tejido que suele agruparse en forma de racimo de uva y aumenta de tamaño mucho más rápido de lo que lo haría un embarazo normal. Existen dos tipos: el molar completo y parcial.

1. Embarazo molar completo
En el primero nos encontramos con tejido de origen placentario sin rastro de embrionario. En este caso, la placenta que va creciendo produce hormona de embarazo bHcG, por lo que en los test de embarazo darían positivo, sin ser viables ya que no existe bebé.

2. Embarazo molar parcial
Cuando se trata de embarazo molar parcial nos encontramos con tejido placentario y embrionario, sin embargo el bebé no se podrá desarrollar con normalidad ya que el tejido placentario crece sin control.

Estos son algunos de los síntomas más frecuentes cuando se produce un embarazo molar. 

- Manchado o sangrado vaginal, es a veces el cuerpo de la mujer el que rechaza la malformación que se alberga en el útero.

- Náuseas y vómitos, como en cualquier embarazo, ya que hormonalmente el cuerpo se 'cree' que la mujer está embarazada.

- Presión o dolor pélvico.

- El desarrollo enfermedad tiroidea, generalmente hipertiroidismo.

- Preeclampsia temprana (presión arterial alta).

- El aumento de los niveles de hCG (la hormona que utilizan los test para detectar si existe el embarazo), muchas veces están más elevados de lo que correspondería según la fecha de la última regla. 

Riesgos del embarazo molar

Muchas veces este tipo de embarazo termina en un aborto espontáneo. Sin embargo, si no ocurriera una vez diagnosticado el embarazo molar mediante ecografía y analítica, el médico prescribiría un tratamiento farmacológico para expulsarlo o un legrado (intervención quirúrgica).

Es tremendamente importante que no quede ningún resto, ya que estos podrían suponer un riesgo que derivara en cáncer. De ahí, que se vayan haciendo controles ecográficos y analíticos cada poco tiempo hasta que se tenga la certeza de que realmente la mujer no tiene ninguna célula de la mola.

En caso contrario, esta sería la complicación más grave del embarazo molar; se llama neoplasia trofoblástica gestacional persistente y puede provocar hemorragias importantes, que en los casos más graves terminarían con histerectomía (cirugía para la extirpación del útero) para controlar el sangrado. Sin embargo suele responder bien al tratamiento quimioterápico.

Los ginecólogos suelen recomendar no buscar un nuevo embarazo hasta pasados 6-12 meses y usar un método anticonceptivo para proteger a la mujer.