¿Solo eso? Cuento de Navidad para niños que se enfadan por los regalos

Un bonito cuento navideño que transmite valores a tus hijos

¿Has oído hablar del síndrome del niño hiperregalado? Hace alusión a esos pequeños que reciben muchísimos regalos de Navidad y, como consecuencia, quieren más y más (y cuando no los reciben, sienten una gran frustración que a menudo se traduce en una rabieta). Pero, en realidad, los niños no necesitan muchos juguetes para ser felices. El protagonista de este cuento de Navidad escrito por Marisa Alonso y titulado '¿Solo eso?', aprende una importante lección gracias a Papá Noel. Y es que el también se enfada mucho por no recibir todos los regalos que había pedido en su carta.

Este cuento navideño es una buena herramienta para que los niños aprendan algunos de los valores navideños más importantes como la generosidad o la solidaridad. Acompañando al relato, te hemos dejado algunas actividades de comprensión lectora y otros cuentos infantiles para leer en Navidad.

Cuento de Navidad sobre el enfado de los niños por los regalos

Cuento de Navidad para niños enfadados por los regalos

Cuando Javier descubrió que faltaba un regalo de los que había pedido a Papá Noel, comenzó a llorar y a gritar como un loco.

- ¡Quiero mi camión! ¡Quiero mi camión! - gritó fuera de sí, sin hacer caso al resto de sus regalos.

- ¡Javier! Papá Noel tiene que repartir juguetes para muchos niños y niñas - le dijo su madre intentando calmarlo.

- Deberías estar muy contento con todo lo que te ha traído ¡Eres muy afortunado! - dijo su padre.

Pero Javier, enrabietado, ese día se fue a la cama sin cenar.

A medianoche se despertó. Le pareció escuchar un ruido y se levantó de la cama para ver qué era. Se sorprendió muchísimo cuando descubrió en el pasillo a un hombre vestido con gorro y traje rojo, y con una larga barba blanca: ¡Papá Noel! Se tapó la boca cuando le salió un gritito involuntario.

- ¡Javier, estaba esperándote! ¿Se te ha pasado ya la rabieta? - le dijo Papá Noel mirándolo por encima de unas pequeñas gafas.

Javier titubeó y no supo qué contestar.

- ¿Has venido a traerme el juguete que me falta? - se atrevió a preguntarle.

- ¡No exactamente! Vengo a proponerte algo - le dijo.

Javier lo miró sorprendido.

- Aún no he terminado de repartir todo lo que me han encargado. ¿Quieres venir conmigo? ¡Me gustaría enseñarte algo y me vendría bien tu ayuda!

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Javier lo pensó solo un momento.

- ¡De acuerdo! ¡Iré contigo!

Salieron a la calle y vio que un gran trineo, con dos bonitos renos, los esperaba a la puerta de casa.

- ¡Guauuuuu! - exclamó Javier admirado.

Subieron al trineo enseguida; se pusieron un cinturón de seguridad y Papá Noel gritó:

- ¡En marchaaaaa, renos!

Entonces los renos empezaron a correr cada vez más deprisa y dando un gran salto empezaron a volar. Javier miraba todo desde arriba con los ojos como platos. Cuando se lo contara a sus amigos no lo iban a creer.

- ¡Soooooooooooo, renos! - gritó Papá Noel.

Los renos de Papá Noel, entonces, empezaron a descender y pararon delante de una casa que parecía muy humilde.

Cuento navideño con valores para niños

- Vamos a dejar su regalo a Raquel - le dijo cogiendo a oscuras algo del trineo.

Javier no supo bien cómo lo hizo Papá Noel, pero agarrado de su mano, en cuestión de segundos estaba en el interior de la casa, en una estancia donde apenas había muebles. Papá Noel sacó una bonita muñeca y la dejó encima de unos viejos zapatos colocados en la puerta de una habitación.

- ¿Solo dejas eso? - preguntó Javier tirando a Papá Noel de la manga cuando vio que se volvía.

- Cuando Raquel despierte y vea la muñeca será la niña más feliz del mundo - contestó.

Subieron al trineo y continuaron el viaje. Sobrevolaron una bonita ciudad llena de altos edificios. Desde el cielo las luces dejaban ver un impresionante paisaje. Pero el trineo se fue alejando del centro de la ciudad, y Papá Noel mandó bajar a los renos donde apenas había unas farolas.

- ¡Soooooooooooo, renos! - gritó de nuevo.

Javier miró alrededor muy extrañado; estaba muy oscuro y había casas bajas con las ventanas y puertas muy deterioradas.

- Ahora vamos a dejar los regalos al pequeño Martín, a Noelia y a Jorge - dijo Papá Noel.

Como la vez anterior, sin saber bien cómo lo hizo, entraron en la primera casa. Papá Noel se volvió y le hizo una señal para que guardara silencio: en un camastro dormían una pareja y un niño pequeño. Sin hacer ruido dejó un oso de peluche en los diminutos zapatos que había en la habitación.

- ¿Solo dejas eso? - preguntó Javier de nuevo extrañado.

- Cuando Martín despierte y vea el osito será el niño más feliz del mundo - contestó.

Fueron a otra casa, y esta vez Papá Noel le dijo a Javier que dejara él los regalos: un balón y una pizarra con tizas de colores.

- ¿Solo dejamos eso? - preguntó por tercera vez. Y obtuvo la misma respuesta:

- Cuando Noelia y Jorge despierten y vean sus regalos serán los niños más felices del mundo.

Estuvieron toda la noche repartiendo juguetes, pero no volvió a preguntar nada.

- ¡Javier! ¡Javier! ¡Son las once la mañana! ¿Qué te ocurre hoy? - oyó que decía su madre mientras lo zarandeaba.

Cuando Javier abrió los ojos no sabía dónde estaba.

- ¿Se ha marchado ya Papá Noel? - le preguntó a su madre.

- ¡Claro! ¡Ayer, después de dejarte los regalos! - contestó temerosa de que el niño volviera a coger una rabieta.

Javier se levantó, miró todos los juguetes que le había dejado Papá Noel, y no dijo nada. Al lado de su cama, en el suelo, había una tiza de color. El niño cerró los ojos y sonrió. Había aprendido mucho en ese viaje, y se sentía muy afortunado por haber conocido a Papá Noel en persona.

Actividades de comprensión lectora para hacer con los niños

Leer cuentos de Navidad con los niños

Este cuento de Navidad invita a los niños a reflexionar sobre algunos de los mensajes más importantes que transmite la historia: la Navidad no es solamente recibir muchos regalos, no necesitamos muchos juguetes para ser felices, debemos aprender a ser generosos... A continuación te proponemos algunas actividades para hacer después de la lectura de este cuento.

1. Preguntas de comprensión lectora
Para saber si tus hijos han prestado atención a la lectura y han sabido extraer el mensaje de la historia, hazles las siguientes preguntas de comprensión lectora.

  • ¿Por qué se enfada Javier al principio de la historia?
  • ¿A quién se encuentra Javier en el pasillo?
  • ¿Qué le propuso Santa Claus?
  • ¿Dónde fue Javier con el trineo de Papá Noel?
  • ¿Qué aprendió el niño protagonista después de pasar la noche con Papá Noel?

2. Debatimos sobre la historia
Debemos aprovechar la lectura de este cuento para reflexionar con nuestros hijos sobre los valores navideños. Te proponemos escuchar su opinión y organizar un pequeño debate basado en las siguientes cuestiones.

  • ¿Por qué crees que Javier se enfadó mucho por no recibir todos los regalos que quería pero los otros niños son muy felices recibiendo solamente uno?
  • ¿Qué es lo más importante de la Navidad? ¿Recibir muchos juguetes o disfrutar en familia?
  • ¿Qué hubieras hecho tú si hubieras sido Javier?
  • ¿Qué crees que podemos para que todos los niños sean felices en Navidad? ¿Cómo podemos trabajar la generosidad?

3. Inventar un cuento sobre otro valor navideño
En Navidad podemos hablar de muchos valores diferentes como la solidaridad, la bondad, el altruismo... ¡Anima a tus hijos a escribir su propio cuento de Navidad con valores!

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