Un regalo de Navidad. Cuento navideño

Un cuento infantil para mostrar a los niños cuáles son los verdaderos valores de las navidades

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

Te invitamos a leer este bonito cuento navideño para enseñar el verdadero valor de las fiestas navideñas. A través de los cuentos, los niños pueden entender el sentido de muchas celebraciones como la Navidad. Lee este bonito cuento navideño, titulado 'Un regalo de Navidad', a tus hijos para que ellos entiendan cuáles son los verdaderos valores que no podemos olvidar en esta época navideña. Enseña a tu hijo el verdadero espíritu de la Navidad con tu ejemplo.

Cuento navideño para que los niños aprendan los valores de la Navidad

Cuento navideño para niños sobre los valores de la Navidad

En una pequeña ciudad había una sola tienda que vendía árboles de Navidad. Allí se podían encontrar árboles de todos los tamaños, formas y colores. El dueño de la tienda había organizado un concurso para premiar al arbolito más bonito y mejor decorado del año y lo mejor de todo es que sería el mismo San Nicolás quien iba a entregar el premio el día de Navidad. Todos los niños de la ciudad querían ser premiados por Santa y acudieron a la tienda a comprar su arbolito para decorarlo y poder concursar.

Por su parte, los arbolitos se emocionaban mucho al ver llegar a los niños. Cada uno de los abetos quería ser el elegido y les gritaban: '¡A mí... a mí... mírame a mí¡' Cada vez que entraba un niño a la tienda era igual, los arbolitos comenzaban a esforzarse por llamar la atención y lograr ser escogidos.

'¡A mí que soy grande!', '¡no, no a mí que soy gordito!' o '¡a mí que soy de chocolate!' o '¡a mí que puedo hablar!'. Se oía en toda la tienda. Pasando los días, la tienda se fue quedando sin arbolitos y solo se escuchaba la voz de un arbolito que decía: 'A mí, a mí... que soy el más chiquito'.

A la tienda llegó, casi en vísperas de Navidad, una pareja muy elegante que quería comprar un arbolito.

El dueño de la tienda les informó que el único árbol de Navidad que le quedaba era uno muy pequeñito. Sin importarles el tamaño, la pareja decidió llevárselo.

El arbolito pequeño se alegró mucho pues, al fin, alguien lo iba a poder decorar para Navidad y podría participar en el concurso.

Al llegar a la casa donde vivía la pareja, el arbolito se sorprendió: '¿Cómo siendo tan pequeño, podré lucir ante tanta belleza y majestuosidad?', se decía a sí mismo.

Una vez que la pareja entra a la casa, comenzaron a llamar a la hija: '¡Regina!... ven... ¡hija!... te tenemos una sorpresa'. El arbolito escuchó unas rápidas pisadas provenientes del piso de arriba.

Su corazoncito empezó a latir con fuerza. Estaba dichoso de poder hacer feliz a una linda niñita.

Al bajar la niña, el pequeño arbolito, se impresionó de la reacción de esta:

- ¿Esto es mi arbolito? Yo quería un árbol grande, frondoso, enorme hasta el cielo para decorarlo con miles de luces y esferas. ¿Cómo voy a ganar el concurso con este arbolito enano? - dijo la niña entre llantos.

- Regina, era el único arbolito que quedaba en la tienda - le explicó su padre.

- ¡No lo quiero! Es horrendo... ¡no lo quiero!, - gritaba furiosa la niña.

Los padres, desilusionados, tomaron al pequeño arbolito y lo llevaron de regreso a la tienda. El arbolito estaba triste porque la niña no lo había querido pero tenía la esperanza de que alguien vendría a por él y podrían decorarlo a tiempo para la Navidad. Unas horas más tarde, se escuchó que abrían la puerta de la tienda.

'¡A mí... a mí... que soy el más chiquito', gritaba el arbolito lleno de felicidad. Era una pareja robusta, de grandes cachetes colorados y manos enormes. El señor de la tienda les informó que el único árbol que le quedaba era aquel pequeñito de la ventana. La pareja tomó al arbolito y sin darle importancia a lo del tamaño, se marchó con él.

Cuando llegaron a casa, el arbolito vio como salían a su encuentro dos niños gordos que gritaban: ¿Lo encontraste papi?... ¿Es cómo te lo pedimos mami? Al bajar los padres del coche, los niños se le fueron encima al pequeño arbolito.

¿Y que pasó después? Acabad la historia vosotros mismos...

Por Amarilis Irigoyen ¡Envía tu cuento de navidad!

Preguntas para la comprensión lectora de los niños sobre este cuento infantil

Ejercicios de comprensión lectora tras leer la historia

Si bien puedes dejar que tu hijo lea este cuento él solo, compartir un rato de lectura puede ser una gran idea. En primer lugar, porque compartiréis un momento muy especial juntos, lo que afianzará el lazo que os une y creará preciosos recuerdos que ambos podréis evocar con cariño en el futuro.

Sin embargo, la lectura compartida también tiene una relación directa con el desarrollo del lenguaje oral de los pequeños. Y, en el caso de los niños más pequeños, leer juntos les invita a tener más ganas de aprender a leer y escribir para poder disfrutar ellos mismos de los cuentos. Todos estos beneficios quedan detallados en el estudio publicado por las investigadoras de la Universidad de Deusto (País Vasco, España) Edurne Goikoetxea Iraola y Naroa Martínez Pereña que se titula 'Los beneficios de la lectura compartida de libros: breve revisión'.

Además, si lees este cuento navideño con tus hijos, puedes aprovechar para proponerle las siguientes preguntas de comprensión lectora basadas en el relato. De esta forma podrás saber si los niños estaban prestando atención mientras leíais la historia.

1. ¿Qué hizo el dueño de la tienda de árboles de Navidad?

2. En la víspera de Navidad, ¿quién llegó a la tienda para comprarse un arbolito?

3. ¿Qué reacción tuvo la hija de la pareja cuando vio al árbol pequeño?

4. Tras llevarle de vuelta a la tienda, ¿alguien más se llevó el abeto a casa?

Además de estas preguntas de comprensión lectora te proponemos que animes a tus hijos a que busquen en el diccionario todas las palabras cuyo significado no hayan entendido. Y, como ejercicio extra, pídele que piense en sinónimos de las siguientes palabras que han aparecido en el texto:

- Decorar

- Frondoso

- Pequeño

- Felicidad

- Coche

¿Y si hacéis un dictado de Navidad? ¡Seguro que aprendéis mucha ortografía!

Buscamos un final bonito para esta historia de Navidad

Cuento navideño para niños con valores

Como ya habéis leído este cuento navideño propone un final abierto para que cada familia lo termine como más le guste. Preguntar a tus hijos cómo terminarían ellos mismos el cuento puede ser un excelente ejercicio para trabajar su imaginación y creatividad, pero también para que practiquen su expresión oral o escrita (si finalmente decidierais escribir vuestro final alternativo).

Por si no se os ocurren bonitos finales para este relato navideño con valores, a continuación os proponemos algunas ideas que os podrían inspirar para dar con ese final que más os guste a vosotros.

- Un buen final feliz para nuestro amigo el pequeño árbol de Navidad podría ser que la nueva familia que le acoge en casa fuera cariñosa y muy amable. Se vuelcan con él, le colocan en el lugar más destacado y bonito de la casa, le ponen los adornos con mucho cariño y solo los que más le favorecen... Todo ese amor de la familia hará que el arbolito esté más feliz que nunca y eso se nota en su aspecto: nunca antes tuvo un verde tan brillante ni creció tanto. ¿Sabes qué es lo mejor? ¡Que consiguió ganar el concurso!

- Sin embargo, en un final alternativo, la familia que le adopta en último lugar también deciden devolverle a la tienda, porque los niños también querían tener un árbol más grande. Tan triste estaba el arbolito que el dueño de la tienda decidió hablar con él. Este le contó que no importa lo que otras personas piensen de ti, porque todos tenemos algo que nos hace diferentes y especiales. El arbolito aprenderá a quererse a él mismo mucho y a no necesitar la aprobación de nadie para ser feliz. Viendo el gran cambio del abeto, el dueño de la tienda le convirtió, ni más ni menos, en juez del concurso junto a Papá Noel.

¿Qué final os gusta más?

Hablamos de los valores de la Navidad a través de los cuentos

Educar en valores a los niños a través de los cuentos

Este cuento navideño puede inspirarte para mantener una conversación con tus hijos sobre los verdaderos valores de la Navidad. A veces, empujados por los regalos y el consumismo, nos olvidamos de algunas de las enseñanzas más importantes que debemos procurar a nuestros hijos. Para educar en valores a los niños, a continuación te proponemos algunos cuentos que pueden servirte de recurso educativo.

- Regalos de Navidad
Este cuento navideño puede ser muy valioso, ya que trata sobre la generosidad y la empatía. Este relato nos sitúa en la Conferencia anual de Regalos de Navidad en la que, entre otros, los Reyes Magos y Papá Noel se dedicaban a debatir cuáles eran los mejores regalos de Navidad. Sin embargo, ¿qué pasa si un niño se cuela en esta reunión? ¡Descúbrelo!

- Receta mágica
Con este cuento de Navidad tan bonito enseñamos a los niños que cuando trabajamos todos juntos podemos lograr muchas más cosas. En esta historia viajamos hasta el Polo Norte para atajar una crisis muy importante que tienen Papá Noel y sus elfos: los niños han perdido la ilusión por los regalos de siempre y solo quieren móviles. ¿Qué harán para encontrar la receta del regalo perfecto para los niños? ¡Trabajando en equipo!

- Una Navidad en el bosque
La Navidad también llega hasta el bosque y los animales ya están pensando en cómo organizar todos los actos navideños. Tendrán que sacar lo mejor de sus amistades para que todo vaya bien y disfruten de estas navidades como nunca. Con este cuento y todas las actividades que te proponemos podrás trabajar con tus hijos el valor de la amistad y de los amigos.

- El niño que lo quiere todo
Hay niños que en Navidad se vuelven un poco egoístas: quieren todos los regalos para ellos y piden miles de regalos a los Reyes Magos y a Papá Noel. Sin embargo, igual que el protagonista de este cuento pueden aprender qué es la generosidad y la bondad.

¡Feliz Navidad!

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