Una Navidad en el bosque. Cuento de Navidad

La amistad es el tesoro más valioso de una persona. De eso se trata este cuento navideño

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

La amistad es el tesoro de más valor en la vida de una persona. Por ello, debemos cuidarla, cultivarla y defenderla para que siga creciendo. De eso trata este bonito cuento de Una Navidad en el bosque.

Lee este cuento a tus hijos y transmíteles el bonito mensaje que existe en este cuento navideño. Los cuentos son una buena herramienta para educar y explicar a los niños sobre el verdadero sentido de la Navidad.

Cuento navideño sobre el egoísmo

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Érase una vez un bonito pueblo en medio de un frondoso y colorido bosque habitado por unos alegres animales. Cada año, con la caída de las primeras nieves y la llegada de las estrellas de luz, se reunían en torno al Gran Árbol para preparar la Navidad y conocer una de las noticias más esperadas de la temporada.

Todas las actividades que realizaban en aquella época tenían como objetivo la convivencia, el fomento de la amistad y la diversión.

El concurso de cocina navideña, organizado por la Señora Ardilla, hacía las delicias de los más comilones. Los más pequeños participaban en la tradicional Carrera de Hielo, que tenía lugar en el lago helado y acudían cada tarde a los ensayos de la Señorita Ciervo, encargada del coro que alegraba con sus villancicos todos los rincones del bosque.

Y, por supuesto, estaba lo mejor noche de todas: la Nochebuena, en la que se representaba una obra de teatro que tenía como tema central la amistad. El Señor Búho, como director de la escuela de teatro, seleccionaba una pieza de entre todas las que enviaban los animales aspirantes a ser los elegidos para llenar de paz los corazones de los habitantes del bosque, pero ese año:

- Bienvenidos todos a la reunión preparatoria de la Navidad, dijo el Señor Búho posado en la rama más robusta del Gran Árbol. Este año, la elección de la obra ha estado muy reñida porque todas las propuestas eran de gran calidad, pero había que elegir un ganador. Así que sin más demora demos un aplauso al Sr. Conejo, autor de la obra ganadora 'Salvemos el bosque'.

- Gracias, gracias, es un honor para mí, exclamaba Conejo entre aplausos.

- Bien, pues ya sabéis que mañana a las diez daremos comienzo a las pruebas de selección. Rogamos puntualidad a los interesados, concluyó el Sr. Búho.

Al día siguiente, a la hora convenida, comenzó la selección. Al ser un musical, las pruebas se centraron en las habilidades de canto y baile, pues eran requisitos imprescindibles. La obra contaba la trama de un guardabosque que debía salvar la flora de un malvado leñador, obsesionado con cortar un Árbol milenario y arrasar todo lo que se pusiera en su camino.

En su lucha por preservar el entorno natural, el guardabosque contaba la inestimable ayuda de un girasol y de un lirio que ponían su astucia al servicio de la noble causa. Tras varias horas, los papeles quedaron repartidos de la siguiente manera: el Sr. Oso haría de guardabosques, Castor sería el vil leñador, la Sra. Pata representaría al girasol, y la Sra. Lince, al lirio.

Al principio todo marchaba estupendamente, los actores estaban contentos con sus papeles y trabajaban duro para perfeccionar sus actuaciones, hasta que hizo su aparición el peor de los fantasmas: la envidia.

- Sr. Conejo, creo que Castor tendría que tener un poco más de protagonismo. El leñador está lleno de matices y podríamos crear unos espectaculares efectos especiales que dejarían al público boquiabierto, dijo el Sr. Búho en uno de los ensayos.

- Sí, puede que tengas razón y deba retocar el texto para darle más peso a Castor. Podemos hacer un juego de luces y sombras cada vez que aparezca y realzar su papel.

Ante estas palabras Castor se puso muy contento, pues estaba muy ilusionado con la obra navideña, pero Oso no lo vio con los mismos ojos. Si a Castor le daban más protagonismo, eso significaba que él dejaría de ser el protagonista absoluto, y eso no le gustó nada.

El ensayo del día siguiente fue un caos. En lugar de avanzar, daban pasos hacia atrás. Oso no colaboraba y Castor, que se había dado cuenta de lo que estaba pasando, estuvo muy arisco.

Por si fuera poco, el vestuario también había sido fuente de conflictos entre las chicas. La Sra. Pata consideraba que el vestido de la Sra. Lince era más llamativo y que debían haberlo echado a suertes. La tensión en el escenario se podía cortar y el desastre no se hizo esperar, y durante el ensayo de la escena final, que reunía a todos los actores en el escenario para interpretar el número final comenzaron a empujarse unos a otros con tal brío que parte del decorado se rompió.

- Orden, orden, pero bueno ¿qué pasa? - preguntó Conejo encolerizado. Habéis echado a perder el trabajo de varios días y de todos los que han colaborado en la puesta en escena. Quedan sólo dos días para Nochebuena, pero si tuviéramos más tiempo os echaría a todos de la obra. Se acabó el ensayo por hoy. Conejo estaba rabioso, no entendía nada. Pero ¿cómo podían pelearse por una cosa así?

Al día siguiente los habitantes se despertaron siendo testigos de un acontecimiento terrible: la nieve había desaparecido y las estrellas de luz se habían apagado. ¿Cómo era posible? Asustados, los animales se congregaron alrededor del Gran Árbol, en busca del sabio consejo del Sr. Búho.

- Queridos habitantes del bosque, el espíritu de la Navidad se ha ido, sentenció Búho.

- ¿Y cómo podemos hacer que vuelva? preguntó asustada la Sra. Ardilla.

- Nos vamos a quedar sin Navidad, se oyó decir a un lobezno.

- Hoy es un día muy triste. La envidia ha desatado unas reacciones negativas en cadena. La nieve se ha derretido, las estrellas han dejado de lucir y la obra de teatro peligra.

Oso estaba escuchando tras un arbusto y tenía miedo a salir porque sabía que era el desencadenante de la situación, pero había que ser valiente y afrontar las consecuencias de los propios actos, así que se decidió a salir.

- Lo siento mucho. Si hay algún culpable, ése soy yo. Me cegó la envidia. ¿Qué puedo hacer para enmendar mi error?

- No, no tienes por qué cargar con las culpas tú sólo, yo también he contribuido con mi mal comportamiento. Si sirve de algo yo también lo siento, se lamentó Castor.

- Si te hace ilusión, te cambio el vestido, me importa más tu amistad que un trozo de tela, exclamó la Sra. Lince dándole un abrazo a la Sra. Pata.

- Mirad, ¡está nevando! gritó con entusiasmo una voz.

- Sí y parece que en el cielo brillan de nuevo las estrellas. ¡El espíritu de la Navidad ha vuelto!, se oyó.

Ese año, la Navidad se vivió con mucha intensidad en el bosque, al fin y al cabo estuvieron a punto de perderla para siempre. Habían aprendido la lección y ahora sabían que la envidia cegaba y tenía unos efectos muy negativos que no se podían controlar.

Así que para que no se les olvidará nunca construyeron una gran placa de madera que colgaron del Gran Árbol. En ella se podía leer la siguiente inscripción: "El tesoro más valioso que posees es la amistad, cuídalo todos los días y crecerá".

Cuento enviado por Helena López-Casares Pertusa - España

6 preguntas de comprensión lectora sobre 'Una Navidad en el bosque'

preguntas de compresión lectora

¿Os ha gustado el cuento de 'Una Navidad en el bosque'? Es muy bonito y, además, transmite un mensaje final muy enriquecedor para los adultos, pero también para los niños. La mejor forma de asegurarnos que se han quedado con él es a través de estas preguntas de compresión lectora.

1. ¿Dónde se reunían los animales para celebrar la Navidad?

2. ¿Qué se representaba el día de Nochebuena?

3. ¿Cuál es el título de la obra de teatro que van a realizar?

4. ¿Por qué comienzan las discusiones en el bosque?

5. ¿Qué paso con la nieve y las estrellas?

6. ¿Cuál es el valor más valiosos que aprendieron y que tenemos todos?

Más cuentos infantiles sobre la amistad

cuentos sobre la amistad

'Una Navidad en el bosque' se desarrolla, como su propio nombre indica, en la época navideña, pero si quieres trabajar con tus hijos a lo largo del año el valor de la amistad a través de los cuentos, ¡aquí tienes una selección de cuentos cortos!

- Tres buenos amigos
Muchas veces se piensa que tres son multitud, pero en el ámbito de la amistad eso no es así. Lo que ocurre es que, en ocasiones, hay que ceder un poco para que los otros no se enfaden, y viceversa. Y eso se lo que les ocurre a Mirlo, Lobo y Sapo, tres buenos amigos.

- Carrera de zapatillas
'Todos somos diferentes, pero todos tenemos algo bueno y todos podemos ser amigos y ayudarnos cuando lo necesitamos'. Este es otro poderoso mensaje que nos transmite la historia de Jirafa y otros animales con la excusa de realizar una maratón todos juntos. Y, algo más y muy importante: acepta a tus amigos como son.

- La estrella y sus nuevos amigos
A través de la amistad, los niños también pueden a aprender a trabajar en equipo y a ser solidarios unos con los otros como demuestra este precioso cuento.

- Dos amigos inseparables
La base de toda amistad tiene que ser el respecto, porque solo así podrá crecer de manera sana y sin conflictos. Muéstraselo a tus hijos a través de las aventuras de un oso y un zorro que se convierten en inseparables.

- Sapón y la liebre Casilda
Los cuentos están para divertirnos y para pasar un rato en familia, pero si además podemos utilizar este soporte como una herramienta educativa, ¡mejor que mejor! 'Sapón y la liebre Casilda' muestra que, aunque dos personas pueden parecer muy diferentes, nada impide que puedan llegar a ser los mejores amigos del mundo.

- Pelusilla, ¿dónde estás?
Y, por último, queremos recomendarte la historia de amistad de Marieta, su oveja Pelusilla y un lobo que no resulta ser tan fiero como parece. Un cuento que hará que los niños también reflexionan sobre si merece la pena o no ser malvados.

Qué enseñan los amigos a los niños

el poder de la amistad para los niños

El ser humano es, por naturaleza, sociable y, por tanto, necesita relacionarse con otras personas. Lo que ocurre es que el carácter y la personalidad de cada uno va a determinar el número de amigos que vaya a tener. Hay gente que con dos o tres personas cercanas a él tiene suficiente, y en el otro extremo están aquellos que buscan siempre tener a alguien confidente.

Tampoco hay que olvidar que esto va cambiando según la edad. Y es que a medida que el niño se hace mayor, va limitando su círculo. En cualquier caso, tenemos que animar a nuestros hijos a relacionarse con otros niños y a tener amigos, porque esto les va a generar muchos beneficios. ¿Quieres saber algunas de las ventajas?

- Aprenden a compartir
Si quiere que un niño juegue con él, tendrá que dejarle los juguetes y ser generoso.

- Descubren qué es la solidaridad
Un amigo tiene que estar ahí para lo bueno y para lo malo, y eso es un acto de bondad y solidaridad

- Fomentan la toma de decisiones 
A través de una relación amistad, los niños serán conscientes de que no están solos en el mundo y de que existen reglas y que hay que tomar decisiones.

- Mejoran el sentimiento de autoestima
A través de los amigos, los niños descubren quiénes son (soy simpático, se me dan bien las matemáticas, soy alto...) y eso afecta a su autoestima. Además, se sienten parte de un grupo y eso les refuerza.

- Ayudan al rendimiento académico
Nuestros hijos pasan la mayor parte del tiempo en el colegio o el instituto. Es su segunda o primera casa. Si allí tienen un buen ambiente, estarán contentos e irán felices. Entre ellos se ayudarán a hacer las tareas, a estudiar y, esto, repercutirá para bien en sus notas.

Solo en los casos en los que la otra persona nos genere un sentimiento de culpabilidad o esté intentando cambiarnos, ¡debemos dejar esta relación aparcada! Y es que, como dicen Aristóteles, existen varios tipo de amistad: por placer, por utilidad y, la verdadera amistad.

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