La envidia en la infancia

Educar a los niños para que no sean envidiosos

La envidia es un sentimiento de disgusto hacia la alegría del otro. Es una manera de experimentar una emoción negativa que se transforma en sentimientos como por ejemplo: resentimiento, indignación, ira, pena, desesperación, etc. Y que después pasan a ser pensamientos desagradables hacia la otra persona.

La envidia en la infancia empieza a surgir desde los primeros años de vida, cuando el niño comienza a relacionarse con su entorno familiar. Los niños envidiosos crecen con un sentimiento de insatisfacción general. Esto hace que estén más pendientes de lo que tienen o hacen los demás, que de lo suyo. El motor de la envidia es la inseguridad y el sentimiento de inferioridad.

Causas de la envidia en la infancia

La envidia en la infancia, ¿cómo superarla?

El objetivo de la envidia en la infancia y tras ella es obtener algo que no se tiene ya sea desde el punto de vista material o social:

- Envidia material. Aquella en la que se desean lo objetos que tienen los demás como los juguetes.

- Envidia social. Es querer ser permanentemente el centro de atención no dejando espacio a los demás, ya sea en casa o en el colegio.

La envidia es un sentimiento natural que viene predispuesta por las características personales del niño. Es decir, se da porque está creciendo y forma parte de su desarrollo. Además será importante destacar el entorno donde vive. Dentro del ambiente donde el niño se desarrolla puede aparecer factores impulsores de la envidia como:

- Las comparaciones. Que un niño saque mejores notas, que sea el mejor en el deporte que practica, etc. Estas acciones pueden acarrear la envidia de otros debido a las comparaciones sociales. Vivimos en una sociedad compleja donde el estatus social influye en nuestra vida. Por ello, y desde un punto adaptativo es donde nace la comparación social como un esfuerzo para estar mejor posicionado socialmente.

- Envidia entre hermanos. Se puede considerar como la primera manifestación de envidia del niño a través de los celos al pensar que es sustituido por su hermano. Recuperando el punto anterior, es importante que los padres eviten comparaciones entre ellos y manifestar sus cualidades individuales por separado para no crear inseguridades en los pequeños.

Consejos para tratar la envidia en los niños

Os damos unos consejos para trabajar la envidia de los niños:

- En sentido positivo. La envidia siempre ha tenido connotaciones negativas pero forma parte del desarrollo normal del niño por lo que los adultos no deben ni censurarles, ni castigarles por sentir esta emoción, sino que se debe permitir su expresión para así poder ver qué es lo que está intentando de expresar el niño.

- Fomentar el esfuerzo. El niño debe tener claro que con quejas hacia lo que tienen otros y por arte de magia no se consiguen las cosas. El valor del esfuerzo es fundamental para conseguir las metas.

- Razonar con el niño. Hay ocasiones en las que los niños quieren cosas materiales por el hecho de que sus amigos o compañeros las tienen. Los padres han de entender que muchas veces no se puede hacer ese gasto explicándoselo de manera racional.

- En primera persona. Cuando el niño siente envidia por otra persona hazle ver que sentiría él si fuese al revés.

- Valorar al niño. Lo más importante para que el niño no sienta envidia es que se sienta valorado. Gracias a ello dejaremos de lado las inseguridades y la desconfianza en uno mismo que provoca la envidia