Cómo canalizar la energía de nuestros hijos de forma positiva

6 Actividades para motivar a los niños y que les ayuden a liberar tensiones

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Los niños, sobre todo en la primera infancia, por lo general son traviesos y están continuamente 'inventado' cosas que hacer. Son incombustibles. Tienen una vitalidad innata que les hace estar llenos de energía, saltando, corriendo y yendo de un lado para otro continuamente.

Los adultos deben de ayudar a los niños a canalizar esa energía de forma positiva, a desfogarse y ayudarles a encontrar momentos de tranquilidad. Para ello, lo mejor será predicar con el ejemplo y, además, buscar diferentes estrategias para que el pequeño sepa canalizarse adecuadamente sin limitar ni su energía, ni su vitalidad.

Qué se debe hacer para calmar a los niños

Cómo canalizar la energía de los niños

Que el niño tenga mucha vitalidad, sea movido, o enérgico, no es malo. Los problemas de conducta del niño aparecerán en el momento en el que esa energía que desprende se canalice de forma errónea. Será en ese momento cuando afloren dificultades tanto en la vida familiar, como en las relaciones sociales y en la escuela.

Para que esto no ocurra, los padres deben evitar:

- Castigar a los niños. En vez de esto, será mejor entender por qué el niño se comporta así.

- Estar de los nervios. Los niños saltan, corren, se mueven constantemente. Los adultos debería tener paciencia.

- Reprender a los niños. Los niños están continuamente tocando todo que está a su alcance para conocer y aprender. A veces rompen o tocan cosas cuando no deben.

- Etiquetar. Con frases como: 'qué torpe eres…' estamos de alguna manera criticando el comportamiento del niño y afectando a su autoestima. Es contraproducente.

Actividades para canalizar la energía de los niños

Canalizar la energía de un niño puede ser difícil, pero no es imposible. Lo primero que hay que hacer es tener paciencia. Después será importante encontrar actividades que les motiven y les permitan liberar las tensiones.

Cuando el niño no para quieto un segundo, le cuesta estar sentado y necesita liberar energía, el mejor modo de ayudarle es apuntándole a una actividad extraescolar que tenga que ver con el deporte: fútbol, balonmano, baloncesto, natación…

Todo tipo de actividades en la que el niño pueda moverse de manera adecuada y sin molestar a nadie. Además, se puede canalizar la energía de los niños de las siguientes maneras:

- Ir al parque antes de llegar a casa. Este espacio permite que el niño pueda correr, saltar y jugar a su antojo durante un tiempo. Esto hará que pueda desfogarse.

- Hacer yoga puede ayudar de forma positiva al niño a controlar su conducta. El yoga le brinda tranquilidad y armonía a su cuerpo.

- Bailar. Le ayuda a controlar su motricidad. Armoniza sus movimientos y le ayuda a mejorar su comportamiento a nivel social.

- Hacer teatro. Esta actividad implica múltiples beneficios. Le ayuda a memorizar, se trabaja la vergüenza, a manejar los pensamientos y a estar concentrados en los que se hace.

- Tareas de casa. Pequeñas tareas como poner la mensa, ayudar a recoger, ayudan al niño a liberar energías.

- Juegos. Usar diferentes juegos que implique la psicomotricidad que les permita moverse de forma adecuada y controlada. Por ejemplo, andar despacio, 'hacer la croqueta', saltar, etc.