El problema de la magia. Cuento para niños sobre la importancia de llegar a acuerdos

Los acuerdos y pactos son la base de una mejor convivencia

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Llegar a acuerdos no siempre es fácil, sobretodo cuando las personas tenemos intereses distintos. Las discusiones pueden arruinar nuestras amistades y nos hacen sentirnos mal con nosotros mismos, por eso debemos enseñar a los niños a llegar a acuerdos o pactos para solucionar sus problemas, pero ¿qué pasa cuando son los adultos los que no saben solucionar los conflictos mediante acuerdos? ¿Crees que los niños podrían hacerlo mejor?

Descubre cómo termina el cuento de El problema de la magia y enseña a tu hijo la importancia de llegar a acuerdos con los demás.

Cuento infantil para enseñar a los niños la importancia de llegar a acuerdos con los demás

Cuento sobre la importancia de los acuerdos con los demás

Todos los habitantes del pueblo de Ensoñación sabían que vivían en un lugar muy especial lleno de magia. Y es que sólo tenían que desear algo para que se cumpliera. Sin embargo, había un requisito que debía darse si querían que la magia se pronunciara: todos debían estar de acuerdo sobre lo deseado y la petición. Con un solo voto en contra, la magia no actuaría.

Había cosas que eran fáciles para alcanzar acuerdos. Por ejemplo, todos los vecinos deseaban que las vacas tuvieran ricos prados para que éstas pudieran dar la mejor leche. También debía llover regularmente para que se regara el campo y el sol debía brillar bien alto para que los niños pudieran jugar en los parques y zambullirse en verano en el caudaloso río. Incluso, había domingos que se daban algún capricho y deseaban que el arcoíris brillara entre las nubes todo el día.

Pero también había desacuerdos importantes. A Gerardo no le gustaba que ningún gallo le despertara temprano por las mañanas con su kikirikí. Y, como el resto del pueblo no quería retrasar el canto del gallo a las diez de la mañana, él no permitía que el burro de Ramón fuera más fuerte para hacer cargas más pesadas y acabar antes de transportar los fardos de paja.

Matilde, a la que le gustaba hacer ricas tartas de fresas, quería que éstas crecieran durante todo el año. Pero como a Begoña le gustaban más las de manzana, y estaba cansada de tanta fresa, no lo permitía.

Con el tiempo, en el pueblo de Ensoñación solo se escuchaban discusiones y todos los vecinos andaban enfadados. Fue entonces cuando el maestro de la escuela  encontró la solución. Como todos los niños y todas las niñas habían sacado muy buenas notas, y parecían ser los más inteligentes y sensatos, propuso que sólo los pequeños y pequeñas pudieran pedir deseos y que éstos debían ser aprobados por todo el pueblo. Así se hizo. Y la alegría volvió a Ensoñación ya que los más peques sólo deseaban jugar. Y, ¿a quién no le gusta jugar y convertir el trabajo y el estudio en un juego divertido?

Ejercicios de comprensión lectora

Si quieres saber si tu hijo ha entendido el cuento del El problema de la magia, solo tienes que hacerle estas sencillas preguntas de comprensión lectora. 

  • ¿Qué particularidad tenía el pueblo de Ensoñación?
  • ¿Por qué discutían los vecinos?
  • ¿A ti te parece buena la solución que propuso el maestro?
  • ¿Qué hubieras pedido tú?
  • ¿Qué otra solución propondrías tú para evitar las discusiones?