El niño superman que batió el récord de Michael Phelps con esfuerzo y empeño

Los valores que adquieren los niños que compiten

Alba Caraballo Folgado

¿Has oído hablar alguna vez de Michael Phelps? No es un presidente de gobierno, ni una estrella del rock, es un deportista de élite, un nadador, uno de los mejores de todos los tiempos. Es el ídolo de miles de niños en todo el mundo. Un joven que logró lo que nadie antes había conseguido, ser el mayor medallista en unos juegos olímpicos. 

Pero, ¿recuerdas el dicho popular que dice que por muy bien que lo hagas, siempre habrá alguien que lo haga mejor? Pues bien, esto lo ha demostrado el niño superman, un pequeño de 10 años, que ha batido el récord de Michael Phelps con esfuerzo y empeño.

El niño superman que logró superar el récord de Michael Phelps con esfuerzo

El niño superman que supero a Michael Phelps

Michael Phelps es uno de los más importantes nadadores que ha dado el deporte en toda la historia. Su carrera fue imparable desde niño cuando ya comenzó a batir récords a lo largo de todo Estados Unidos. Sin embargo, todos los deportistas saben que, antes o después, otro vendrá y logrará batir tu récord. Pero, ¿imaginas quién se lo ha arrebatado a Michael Phelps? No ha sido otro nadador curtido en cientos de campeonatos, ha sido un niño que lleva el profético nombre de Clark Kent, es un superman de 10 años que 

Phelps mantenía desde hace 23 años el record de los 100 metros mariposa de los Far West International Championship, un campeonato infantil en el que se ponen a prueba deportistas de distintas disciplinas, entre ellas la natación. Pues bien, el pequeño Clark Kent, apodado como no podía ser de otra forma "superman", ha conseguido batir su tiempo. La marca de Phels era de 1:10:48 y la de Clark ha bajado a 1:09:38.

Esta es la primera vez que oímos hablar de él pero quizás no la última porque se propone seguir los pasos de su ídolo, el deportista con más medallas olímpicas de todos los tiempos. 

12 razones por la que es buena la competencia en el deporte para los niños

Clark Kent tenía una meta, competir y ganar y dos valores muy buenos el esfuerzo y el empeño. A pesar de que la competencia en muchos casos está denostada, en otros puede enseñar mucho a los niños.

Esto es lo que aprenden los niños al competir ya sea en torneos de fútbol, baloncesto, esgrima o karate: 

- La competencia les impulsa a aprender más rápido y a ir subiendo niveles de forma progresiva. Tienen un objetivo en el horizonte y trabajan duro para conseguirlo.

- Los niños aprenden a esforzarse, desarrollan este valor como meta para lograr el éxito.

- Competir les enseña a afrontar riesgos.

- Fomenta la confianza y la seguridad en uno mismo.

- No temen a competir con otros, el miedo a competir es muy común en la infancia, muchos niños no juegan por miedo a perder y convierten la competición en algo más aterrador de lo que realmente es.

- El deporte de competición enseña a los niños a levantarse y a volver a intentarlo cuando las cosas no salen como ellos desean. 

- Aprenden a aceptar las derrotas, a pesar de haber trabajado y haberse esforzado por lo tanto trabajan la resiliencia, la capacidad de sobreponerse a los obstáculos de la vida.

- Los niños aprenden a jugar según las reglas y a desarrollar estrategias que les permitan usar esas reglas para sacar la máxima ventaja frente a los demás.

- Competir es divertido: los niños disfrutan compitiendo, ser parte de un equipo, hacer amigos, y sobre todo, aprender a tomar la competencia como algo positivo y divertido es bueno para su aprendizaje.

- Estimula la autoestima: los niños que tienen un pequeño o gran talento y han de trabajar duro para mantener un buen resultado se sienten bien. Si no ganan aprenden a recuperarse y si ganan aprenden que el esfuerzo y la constancia te hacen ser mejor.

- Según varios estudios, los niños deportistas rinden mejor en la escuela. Es más, los estudiantes de secundaria que practican deportes tienen menos posibilidades de abandonar los estudios y de caer en malas compañías, drogas u otro tipo de peligros. 

- La competencia enseña a los niños a comprometerse con algo, a no comenzar y abandonar actividades sin parar. Desarrollan la constancia y el hábito del compromiso para seguir adelante.