Conociendo más sobre el trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL)

Señales de que tu hijo tiene dificultades del lenguaje a nivel escrito y oral

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

Cada vez son más conocidas y diagnósticas las dificultades de aprendizaje en lectura, escritura y matemáticas (también conocidas bajo la terminología de dislexia, disortografía y discalculia), pero mucho menos conocida es la dificultad en el área del lenguaje (conocido como trastorno del desarrollo del lenguaje o bajo las siglas de TDL), abarcando tanto las dificultades a nivel escrito como las dificultades a nivel oral. 

A continuación, procuraremos resolver todas las dudas que frecuentemente ocasiona una sospecha de dificultad o trastorno en esta área del lenguaje, cuyo porcentaje de incidencia estimado dentro de la etapa infantil es del 2% (2 de cada 100 niños) y a menudo poco diagnosticado precozmente.

Conociendo el trastorno del desarrollo del lenguaje

Conociendo el trastorno del desarrollo del lenguaje

La mayoría de los niños adquieren el lenguaje de manera espontánea y fácil a través de lo que escuchan y de lo que los padres les hablan e intentan estimularles. En principio, no se necesita ningún tiempo de entrenamiento especial para ello, pero existen ciertos casos en los que se presenta cierta dificultad aparentemente sin motivo alguno. Es lo que se llama Trastorno del Desarrollo del Lengua (TDL) o disfasia de desarrollo. 

En principio, este trastorno no se asocia al retraso mental ni a déficits sensoriales o motóricos, simplemente que la competencia lingüística está por debajo de las otras como la cognitiva no linguística, la motora o las sensoriales. 

La detección del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje puede ser difícil o al menos confusa, ya que se puede confundir con otros síntomas de otras alteraciones en el desarrollo. Se puede empezar a apreciar alrededor de los 30 meses del edad, aunque es importante saber que entorno a los cinco o seis años aproximadamente (primer ciclo de primaria) el lenguaje infantil empieza a ser similar al del adulto, adquiriendo sus características y es el momento donde podría hacerse más evidente cualquier dificultad.

Indicadores de problemas con dificultad en el lenguaje

Cuanto antes detectemos un problema en la dificultad del pequeño en el lenguaje, antes podremos empezar a intervenir y corregir dicho trastorno. Se necesitaría tanto la ayuda familiar como la del centro escolar. Si crees que tu pequeño puede tener ciertas dificultades en el lenguaje, chequea los siguientes indicadores con él: 

- Vocabulario escaso o reducido, donde normalmente siempre utilizan poca cantidad de palabras y poco variadas. Y normalmente les resulta muy difíciles los juegos de buscar palabras, por ejemplo, palabras que empiecen por “a” (árbol, armario, astronauta, etc.) o, incluso, palabras con una categoría como “transportes” (camión, bici, moto, etc.)

- Frases desorganizadas, a menudo sus construcciones parecen no estar ordenadas, ser muy repetidas y equivocarse con las palabras que escogen. Por ello, suelen utilizar expresiones como “aquí, allí, eso, esto, cosas, así” cuando les cuesta encontrar las palabras exactas.   

- Discurso poco comprensible, poca conexión entre las frases que hace complicado poder entender lo que quiere decir. E incluso suelen ponerse nerviosos al darse cuenta de que no se están haciendo entender. Muchas veces prefieren la brevedad de un “bien” o un “sí” como respuesta habitual para no complicarse.

- Comprensión con importantes errores tanto en preguntas simples (por ejemplo: ¿Cómo ha ido hoy el cole?) como complejas (por ejemplo: ¿Qué te ha dicho la profesora que tienes que traer el próximo día?), a menudo dando respuestas sin sentido y siendo necesario repetir las preguntas.

- Conceptos abstractos resultan muy complicados de entender e interiorizar, por ejemplo, las horas, el tiempo, la orientación espacial, las bromas con juegos de palabras, las metáforas o los dobles sentidos.

Si como padre, notas que tu hijo presenta alguno de estas señales, lo mejor es que lo consultes con el profesor del colegio, con algún pedagogo, psicólogo o pediatra para que te orienten sobre cómo tratar este trastorno del desarrollo del lenguaje en el pequeño.