Los riesgos de la inducción del parto

¿Cuáles son las consecuencias de inducir un parto?

Cuando la inducción del trabajo de parto se lleva a cabo antes de tiempo, el riesgo más frecuente es el parto prematuro, que tiene lugar cuando se realiza la inducción sin una evaluación correcta de las semanas de embarazo, debido a un error de cálculo de la fecha probable de parto.

Otros riesgos incluyen la cesárea cuando fracasan los métodos de inducción y no se produce la dilatación; la endometritis puerperal, una infección uterina por maniobras realizadas durante la inducción; las contracciones anormales y el sufrimiento fetal agudo producido por una falta o disminución en la oxigenación del bebé, desgarros en el útero y hemorragias.

Los riesgos de la inducción temprana del parto

Parto inducido

La ruptura del saco amniótico y la administración de hormonas (prostaglandina y oxitocina) pueden inducir el parto. Pero, si el organismo materno no está preparado, los métodos de inducción pueden fracasar y es posible que, después, sea obligado practicar una cesárea. Las probabilidades de que esto suceda aumentan cuando el cuello del útero no está preparado o no se ha borrado.

- Ruptura del saco amniótico. Cuando romper aguas por la rotura artificial del saco amniótico no logra su objetivo, es posible que se recurra a otra técnica para iniciar el parto. Esto es debido a que el bebé corre el riesgo de sufrir una infección, al no estar protegido en el interior del útero por el líquido amniótico. Las membranas le mantienen a salvo de los gérmenes del exterior y no deben permanecer rotas por un período prolongado de tiempo.

- Hormonas. Cuando se utilizan hormonas para iniciar el parto, prostaglandina y oxitocina, existe riesgo de que se desencadenen contracciones poco efectivas, que no ayudan en el trabajo de parto. Otras complicaciones asociadas al uso de la oxitocina son la presión arterial baja y un bajo nivel de sodio en sangre, que puede causar temblores.

Complicaciones del bebé por nacer antes de tiempo

Los bebés que nacen unos pocos días antes de la fecha estipulada suelen ser sanos, pero algunos presentan problemas de carácter temporal, como ictericia, dificultad para alimentarse, respirar o mantener la temperatura corporal. Actualmente, las ecografías ayudan a determinar con más precisión la fecha de parto.

Aunque las inducciones tienen riesgos, alargar el embarazo más de 42 semanas también puede resultar peligroso. Entre otras razones, el parto vaginal se hace más difícil dado que el bebé es más grande y la placenta, que proporciona alimento al bebé, comienza a deteriorarse o a envejecer, dejando de suministrar alimento y oxígeno de forma correcta, lo que puede provocar sufrimiento fetal. Esperar el nacimiento del bebé de forma natural es lo más recomendable. Es tan importante dejar que la naturaleza siga su curso como seguir los consejos de tu ginecólogo, quien te irá indicando qué es lo mejor para tu salud y la de tu bebé.

Marisol Nuevo.