Recuperación posparto. Los primeros días

Todo lo que no sabías sobre el posparto

Después de dar a luz, muchas madres sienten que su estado de salud no es bueno y que sus molestias le impiden disfrutar de su bebé recién nacido como ella había soñado. Debido a esta falta de información, muchas mujeres se alarman ante situaciones que son completamente normales después del parto.

Esta primera etapa suele durar de siete a diez días. Aunque recibas el alta en la maternidad a los dos días de haber dado a luz, aún necesitarás de 5 a 7 días para encontrarte totalmente reestablecida.

Los primeros días tras el parto

Los primeros días con el bebé

1. Agotamiento. El cansancio extremo es uno de primeros síntomas que notarás. El trabajo de parto es una experiencia dura, de la que necesitas tiempo para recuperarte. Descansar y dormir con la atención que precisa un bebé recién nacido. Sus horarios de alimentación cada dos o tres horas, mientras intentas establecer la lactancia, hacen difícil que tus horas de sueño se prolonguen más de tres o cuatro horas seguidas. Por eso, es posible que durante las primeras semanas te encuentres muy cansada.

2. Hemorragias vaginales. Durante las primeras horas posteriores al parto, se produce una hemorragia vaginal, que se acompaña de coágulos. La pérdida de sangre vaginal se prolongará durante unos 40 días tras el parto y deberás usar siempre compresas, nunca tampones vaginales. Estas pérdidas son rojas durante la primera semana, y después, el color cambia un poco hacia marrón.

3. Marcas en el rostro. El esfuerzo del trabajo de parto y los pujos pueden haber dejado pequeños hematomas en tus pómulos. Estas marcas transitorias en las mejillas o en la conjuntiva ocular desaparecerán en 24 horas.

4. Puntos. Tanto si pertenecen a la episiotomía como a la cesárea, las incisiones practicadas para la expulsión o salida del bebé duelen mucho. Es recomendable aceptar los analgésicos que te ofrezcan para mitigar el dolor y usarlos durante todo el tiempo que los necesites hasta la recuperación.

- Episiotomía. Es una cicatriz en una zona de roce constante. Molesta cuando se roza al caminar con la pierna opuesta o al cambiar de postura si estás sentada o tumbada. El proceso de cicatrización es de aproximadamente 10 días. Cámbiate los apósitos cada 4 horas, lava la zona tres o cuatro veces al día, Así, evitarás inflamaciones o infecciones. La aplicación de frío local es muy beneficiosa cuando hay inflamación y para mitigar el dolor en la zona. Para sentarte, puedes utilizar unos almohadones especiales, con forma de flotador, que evitan apoyar la zona de la episiotomía.

- Cesárea. Es la herida de una operación abdominal y, al principio, te dolerá, pero poco a poco pasará a ser sólo una molestia. Es normal que no puedas localizar el dolor en el sitio exacto de la cicatriz, debido a que la sutura se realiza en varias capas de tejido, lo que notas es la herida interior. Es posible que notes la zona acorchada también. Esa pérdida de sensibilidad se va recuperando poco a poco, pero puede durar hasta tres meses. Si la cicatriz de la cesárea se pone roja o si supura líquido o sangre acude al ginecólogo, ya que estos síntomas podrían indicar que hay una infección o que se ha producido un seroma (acumulación de líquido seroso). Esta última es la complicación más común y se da casi en el 5 por ciento de los casos.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com